Cibeles abre la jornada sumergiéndose en el desierto y en las transparencias

 

Cibeles abre la jornada sumergiéndose en el desierto y en las transparencias

Actualizado 18/09/2008 14:18:55 CET

MADRID, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

La cuarta y penúltima jornada de la cuarenta y ocho edición de la 'Cibeles Madrid Fashion Week' ha abierto esta mañana sus puertas con propuestas muy sugerentes para la primavera-verano 2009. Nicolas Vaudelet [para la firma El Caballo] recorre el desierto para presentar una colección de ensueño con reminiscencias árabes, mientras que María Lafuente apuesta por las transparencias en una línea de ropa dirigida tanto para hombre como para mujer.

Echando una mirada atrás, a los orientalistas del siglo XIX y a la ornamentación mozárabe, Vaudelet presenta una doble paleta de colores: blancos, negros y tonos piel mezclados con detalles de plata, de un lado, y tonos ácidos que recuerdan a los azulejos mudéjares, de otro. Todo ello trazado a base de materiales naturales como el cachemir, la seda, el lino y el algodón.

El francés presenta para la mujer pantalones de harén, pitillos extralargos que se arrugan en el tobillo, jodphur caídos y trajes de novia muy innovadores en blanco transparente con coraza marrón. Faldas dervich, chaquetas desestructuradas, drapeadas y estiradas, túnicas chilabas, capas moriscas, saharianas, cafetanes... En definitiva, todo un paraíso de ensueño manteniendo siempre como fuente de inspiración el mundo árabe y el desierto.

Y los complementos no han sido menos. Han dominado los bolsos tuareg sobredimensionados, carteras inspiradas en bolsas de camello, así como zapatos de tacón de aguja y espectaculares gafas con motivos mozárabes.

MARÍA LAFUENTE, UN MUNDO DE TRANSPARENCIAS

María Lafuente, por su parte, se ha decantado por las transparencias en una colección -que ha denominado 'Edo'-- dirigida tanto para hombre como para mujer. Así, los colores claros como el blanco o el rosa han prevalecido sobre una línea de ropa donde también se han podido ver tonos amarillentos e incluso algún que otro dorado.

Vestidos hasta las rodillas, pantalones anchos con cartucheras y rombos estampados, superposiciones tanto arriba como abajo, mallas transparentes con estampados en rosa en las mujeres, alguna que otra espalda al aire y hombres "afeminados" que vestían ligeros tonos rosas complementados con un gran chal del mismo color.

Los complementos no han resaltado demasiado la colección. Zapatos en blanco y dorado, bolsos con estampados de figuras geométricas y pendientes largos que cuelgan con cierta elegancia destacan como los principales

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies