¿En qué comunidades se dona más sangre? Y cómo hacerlo

Actualizado 25/06/2015 18:50:47 CET

MADRID, 25 Jun. (EDIZIONES) -

La sangre que donamos sirve para muchos fines: se usa en el tratamiento de diferentes tipos de cáncer, en trasplantes, hemorragias, embarazos y partos problemáticos o para grandes quemaduras. Concretamente, cada tres segundos una  persona precisa de sangre, y se calcula que la mitad de los españoles la necesitará alguna vez a lo largo de su vida. No obstante, sólo dona un 5% de aquellos individuos que cumplirían las condiciones para hacerlo, según datos de Cruz Roja. ¿Cuál es la distribución de donantes en las diferentes comunidades de España?

En términos absolutos Andalucía y Ceuta encabezan la lista de comunidades que más sangre donan, con 274.136 donaciones en 2014, seguidas de Cataluña y Madrid. Por su parte, Cantabria, La Rioja y finalmente Melilla (con 1.458 donaciones) se sitúan en las últimas posiciones, según la Federación Nacional de Donantes de Sangre.


Esto no significa necesariamente que sean los lugares donde los ciudadanos son más o menos propensos a donar, ya que hay que tener en cuenta el número de habitantes de cada región. Atendiendo al índice de donaciones por cada 1.000 habitantes, es Extremadura la que encabeza la lista en esta actuación solidaria, con un 42,86%, seguida de Castilla y León y País Vasco. Por su parte, Andalucía y Ceuta, Canarias y Melilla (17, 25%) son las comunidades con menor índice de donantes.

Durante el año 2014, en toda España donaron por primera vez un total de 194.952 personas, de forma que el total de donantes activos se acercaba a los dos millones de personas. Respecto al año anterior, las donaciones disminuyeron en la mayor parte del territorio nacional, aumentando solo en Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Castilla-La Mancha y Madrid. La donación es algo más común en los hombres que en las mujeres (55 y 45%, respectivamente), y el rango de edad más frecuente es el de los 31 a 45 años, de acuerdo con la Federación Nacional de Donantes de Sangre.

¿QUIÉN PUEDE DONAR?

Para donar sangre solo es necesario ser mayor de edad, tener un peso superior a 50 kilos y encontrarse bien de salud. Los hombres pueden donar hasta cuatro veces al año, que se reducen a tres en el caso de las mujeres, y en ambos casos es necesario que hayan transcurrido dos meses desde la última donación.

También deberán esperar un tiempo antes de poder donar, entre otros, aquellos que recientemente hayan tenido fiebre, se hayan puesto determinadas vacunas, hecho tatuajes o realizado conductas de riesgo, como mantener relaciones sexuales sin preservativo. No obstante, en cualquier caso será el médico en el lugar de la donación quien tenga la última palabra sobre si se debe realizar o no.

Las personas que en ningún caso podrán donar sangre son los pacientes de cualquier enfermedad que se transmita por esta vía, como la hepatitis B o C, el VIH y la sífilis. Tampoco podrán hacerlo quienes sufran alguna enfermedad grave o crónica, epilepsia o diabetes que precise de insulina.

¿CÓMO ES EL PROCESO Y DÓNDE DONAR SANGRE?

A diferencia de los análisis de sangre, a la donación no se debe acudir en ayunas, aunque se recomienda que la comida ingerida no sea alta en grasas y no fumar durante la hora anterior. En el lugar de la donación habrá que contestar unas preguntas sobre la historia médica, la salud actual y el estilo de vida, datos que serán confidenciales, y se realizarán unas breves pruebas médicas como el estudio del peso, el pulso, la presión arterial y el nivel de hemoglobina (para detectar una posible anemia). En general, la donación de una persona tarda unos diez minutos, después descansa durante otros 10 o 15 y recibe un refrigerio. Entonces podrá volver a la vida normal, aunque evitando fumar o beber alcohol en las dos horas siguientes y, durante el resto del día, bebiendo agua abundantemente y sin hacer esfuerzos intensos.

Es un proceso sencillo y seguro y la mayoría de los donantes no tienen problemas, aunque en ocasiones pueden darse efectos adversos durante la donación o después de la misma, como mareos o la formación de un hematoma. Nuestro cuerpo se recuperará por sí mismo: el plasma volverá a sus niveles normales en 24 horas, y los glóbulos rojos y el hierro en las siguientes semanas.

En cuanto a dónde donar, hay tres tipos de lugares a los que podemos acudir: centros de transfusión, bancos de sangre en hospitales y las unidades móviles que acuden a lugares como plazas o universidades. La Federación Nacional de Donantes de Sangre recoge un mapa donde se pueden consultar los centros de tranfusión que hay en las diferentes provincias, así como asociaciones de donantes donde se puede recabar información: http://www.donantesdesangre.net/menufedsang.htm.

En el caso de la Comunidad de Madrid, hay una unidad móvil en la Puerta del Sol de lunes a viernes de 11 a 21 horas y sábados y domingos de 10 a 21. También son fijos el Centro de Transfusión de Valdebernardo (Avenida Democracia, S/N,  abierto de lunes a sábado de 8:30 a 21 horas) y la sede central de Cruz Roja Española (C/ Juan Montalvo, 3, de lunes a viernes de 9:00 a 14:30). Por último, aquí pueden consultarse todos los hospitales de Madrid en los que se puede donar sangre: http://donarsangre.sanidadmadrid.org/fijos.aspx.

Si no tienes claro cuándo dar el paso para donar, en el portal de Cruz Roja Española pueden consultarse los tipos de sangre que más necesitan en cada momento: http://www.donarsangre.org/. El grupo A puede dar sangre al A y al AB, el B es compatible con el B y el AB, el 0 puede dar a todos y el AB únicamente al AB.

¿PARA QUÉ SERVIRÁ MI SANGRE?

Los usos más frecuentes de la sangre que se dona en el mundo son las intervenciones quirúrgicas y la anemia (con un 30% cada una), seguidos de problemas en la sangre (18%), el sangrado gastrointestinal y la maternidad, según la Federación Internacional de Organizaciones de Donantes de Sangre (FIODS). En el caso concreto de España los usos son similares, si bien el primer puesto lo ocupa la oncología (24%) y los trasplantes de órganos registran un 12%, según datos de 2014 de la Federación Nacional de Donantes de Sangre. La sangre donada también se suele utilizar para tratar diversos tipos de cáncer, traumatismos provocados por accidentes y embarazos o partos complicados, así como en la elaboración de diversos medicamentos y vacunas.

Concretamente, la cantidad que se aporta en una donación es de 450 mililitros de sangre, que no representa más del 13% de nuestro volumen total y que podrían servir hasta a tres personas teniendo en cuenta que la sangre obtenida se divide en tres componentes: hematíes o glóbulos rojos (encargados de transportar el oxígeno), plasma y plaquetas (que favorecen la coagulación).

Por ejemplo los hematíes, que pueden conservarse 42 días, sirven para tratar la anemia y para aumentar el nivel de glóbulos rojos tras el parto, un accidente o una operación. En cuanto al plasma, puede durar dos años y se utiliza en operaciones de corazón, problemas de coagulación de la sangre, trasplantes o para aumentar los anticuerpos frente a la hepatitis. Por último, las plaquetas también se usan en trasplantes, problemas de médula ósea, casos de leucemia o tratamientos de quimioterapia, y duran hasta siete días. Para hacernos una idea, una operación de cadera necesitaría de 6 a 8 bolsas o donaciones, y el plasma para sangrados importantes durante una cirugía de 10 a 20 bolsas.

Esto no significa necesariamente que sean los lugares donde los ciudadanos son más o menos propensos a donar, ya que hay que tener en cuenta el número de habitantes de cada región. Atendiendo al índice de donaciones por cada 1.000 habitantes, es Extremadura la que encabeza la lista en esta actuación solidaria, con un 42,86%, seguida de Castilla y León y País Vasco. Por su parte, Andalucía y Ceuta, Canarias y Melilla (17,25%) son las comunidades con menor índice de donantes.