La consellera de Cultura dice que la Generalitat "no tiene la intención de momento" de trasladar las obras de la Franja

Actualizado 02/02/2006 19:50:56 CET

BARCELONA, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

La consellera de Cultura, Caterina Mieras, afirmó hoy que la Generalitat "no tiene la intención de momento de hacer ningún traslado" de las obras de arte depositadas en el Museo Diocesano de Lleida y en litigio entre las diócesis leridana y de Barbastro-Monzón. "El Gobierno trabaja por el pacto y para acercar a los dos obispos", añadió.

En respuesta a una pregunta parlamentaria de CiU en el pleno de hoy, Mieras constató que los gobiernos aragonés y catalán "han apoyado en los últimos años" a sus respectivos obispos en el litigio, y que la Generalitat tiene la "voluntad firme" de "acompañar a los obispos en el pacto" y "acercarlos al acuerdo".

La consellera deseó que el acuerdo implique que "las magníficas colecciones de arte sacro tanto del Obispado de Lleida y como del de Barbastro-Monzón estén al alcance de todos los ciudadanos de Cataluña, de Aragón y de todos".

Mieras constató que las obras "son propiedad de la Iglesia" y que ambos obispados discuten una titularidad de las obras "pendiente de una resolución definitiva por parte del tribunal eclesiástico" sobre el recurso de la diócesis de Lleida.

LA CARTA DE MARAGALL.

Por su parte, el diputado de CiU Josep Pont constató la existencia de una carta del presidente catalán, Pasqual Maragall, con la "voluntad expresa y urgente de regalar todo", y que además es una carta "en que se falta a la veracidad" y que "barre los acuerdos pactados por la consellera en el Consorci". "Pacto, sí; pero respeto a la legalidad, también", insistió el diputado.

Pont aludía a una reciente carta de Maragall a su homólogo aragonés, el también socialista Marcelino Iglesias, para que éste facilite las decisiones administrativas que permitan entregar las 113 piezas a la diócesis aragonesa. Maragall proponía además un convenio de manera inmediata entre ambos territorios que recoja de manera explícita el retorno de las obras a Barbastro.

Por otra parte, Maragall, ha planteado la posibilidad de una doble sede o una sede itinerante para las obras a partir de un convenio por el que Cataluña entregaría a Barbastro las piezas reclamadas a Lleida. Además, dijo que quien debe decidir sobre las obras es la Iglesia: "Lo que tenemos que hacer es que los ciudadanos a uno y otro lado de la Franja puedan acceder a las obras". Y constató "contactos" entre las consejerías de Cultura y las diócesis.

NO DESESTIMAR LA VÍA CIVIL.

Pont también criticó a la consellera por sus palabras en en el Parlament en diciembre "diciendo que acataría la decisión del Vaticano". Pont no ve "ninguna razón ni jurídica ni legal" para ello y destacó que España "es un Estado aconfesional, y el Concordato no puede obligar a este hecho".

El diputado convergente preguntó a Mieras "por qué desestima la vía civil, donde las partes deben demostrar su propiedad de las piezas". Según él, Aragón "no puede demostrar la propiedad" pero Lleida "puede hacerlo en la práctica totalidad del paquete reclamado".

Pont añadió que "si no se hace algo, está creciendo la sospecha" de "amiguismo con el Gobierno aragonés" por parte de la Generalitat, y de "ser la compensación de los 'papeles de Salamanca'" de retorno a Cataluña. Por ello, constató que "el mismo día en que se informaba de los actos de recibimiento de los 'papeles', la consellera renunciaba a la defensa de las obras. ¿Coincidencia?", se preguntó.

Mieras reprochó a CiU que "siembre dudas", porque el deber de "todos" es "no confundir a los ciudadanos, no provocar agravios, no inflamar los ánimos, no incitar la irracionalidad y el conflicto", teniendo también en cuenta que las relaciones catalano-aragonesas "son de una extraordinaria importancia" y no hay que "alimentar la desconfianza".