El Papa invoca la "revolución de la ternura" y una Iglesia que "siembre reconciliación"

Actualizado 22/09/2015 18:19:12 CET

SANTIAGO DE CUBA, 22 Sep. (del enviado especial de Europa Press Darío Chimeno) -

El Papa Francisco ha invocado este martes la "revolución de la ternura", durante la homilía de la misa celebrada en el Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba, en la que ha recordado la figura de la virgen. A su vez, ha reclamado una Iglesia que tienda puentes, rompa muros y siembre reconciliación".

El Pontífice ha citado su exhortación apostólica 'Evangelii gaudium' para resaltar que cada vez que se mira a María se vuelve a creer "en lo revolucionario de la ternura y del cariño".

"Generación tras generación, día tras día, somos invitados a renovar nuestra fe. Somos invitados a vivir la revolución de la ternura como María, Madre de la Caridad. Somos invitados a "salir de casa", a tener los ojos y el corazón abierto a los demás. Nuestra revolución pasa por la ternura, por la alegría que se hace siempre projimidad, que se hace siempre compasión y nos lleva a involucrarnos, para servir, en la vida de los demás. Nuestra fe nos hace salir de casa e ir al encuentro de los otros para compartir gozos y alegrías, esperanzas y frustraciones", ha recalcado.

En esta línea, ha insistido en que la fe saca de casa a los católicos para visitar al enfermo, al preso, al que llora y al que sabe también reír con el que ríe, alegrarse con las alegrías de los vecinos. "Como María, queremos ser una Iglesia que sirve, que sale de casa, que sale de sus templos, de sus sacristías, para acompañar la vida, sostener la esperanza, ser signo de unidad. Como María, Madre de la Caridad, queremos ser una Iglesia que salga de casa para tender puentes, romper muros, sembrar reconciliación".

Asimismo, ha insistido en que quieren ser una Iglesia que sepa acompañar todas las situaciones "embarazosas" de la gente, comprometida con la vida, la cultura, la sociedad, no borrándose sino caminando con sus hermanos. Para Francisco, ese es el cobre más "precioso", su mayor riqueza y el mejor legado: "aprender a salir de casa por los senderos de la visitación".