Ecologistas alerta de que el lince ibérico está cerca de la extinción, con 160 ejemplares, un 85% menos que en 1990

Actualizado 05/01/2007 21:29:14 CET

MADRID, 5 Ene. (EUROPA PRESS) -

La organización Ecologistas en Acción alertó hoy de que el lince ibérico está cada día más cerca de la extinción, con aumentos de la mortalidad por atropellos y una población de sólo 160 ejemplares, un 85 por ciento menos que en 1990. Ante esta situación, exigió a las administraciones competentes la adopción en 2007 de medidas urgentes para evitar la extinción del felino mas amenazado del mundo.

Así, coincidiendo con el séptimo aniversario de la extinción del bucardo, los ecologistas reclamaron que para evitar la desaparición del lince ibérico se intensifiquen y amplíen a otras zonas el esfuerzo de localización de poblaciones linceras, especialmente en las Comunidades Autónomas de Extremadura, Madrid y Castilla y León.

En la actualidad, el lince ibérico está presente, al menos, en Doñana y su entorno, Sierra Morena oriental (Jaén y Córdoba), Sierras del Guadalmena (Ciudad Real - Albacete), y en los Montes de Toledo (Ciudad Real y Toledo). Además existen indicios que apuntan a una presencia, no debiendo ser numerosa, de la especie en algunas áreas geográficas de Castilla y León, Extremadura y la Comunidad de Madrid, indican los ecologistas.

Durante 2006 se han localizado muertos nueve linces, seis en Doñana, de los cuales cinco fueron atropellados y uno muerto por cepo; y tres en Sierra Morena, uno posiblemente por inanición y dos por pelea. "El decaimiento y debilidad provocada por la falta de alimento y la persecución directa de la especie por parte de cazadores y gestores cinegéticos ha sido más determinante en la crítica situación actual de la especie", según los ecologistas.

Otra medida reclamada por los ecologistas es que se aprueben por parte de todas las comunidades autónomas planes de recuperación del lince ibérico, ya que actualmente sólo Castilla-La Mancha y Extremadura cuentan con dicho plan, así como la puesta en marcha de estudios técnicos que ayuden a identificar las áreas con presencia de la especie, para posteriormente, desarrollar acciones encaminadas a la reintroducción o al reforzamiento poblacional.

Además, pide que se reintroduzca el lince en terrenos adscritos a convenios voluntarios de gestión con unas condiciones de hábitat y alimento contrastadas científicamente. Comunidades autónomas como Castilla-La Mancha, Castilla y León y la Comunidad de Madrid se deben de implicar de manera más activa en la conservación de la especie, según la organización.

Mañana, 6 de enero, se cumplen siete años de la muerte del último ejemplar de bucardo (Capra pyrenaica pyrenaica) subespecie de cabra montes cuya extinción se debió "en buena medida a la pasividad de determinadas administraciones". "Una actitud similar han mantenido durante 2006 algunas de las administraciones competentes en la conservación del lince ibérico", criticó la organización en un comunicado.

ATROPELLOS EN DOÑANA

Especialmente preocupante es, a juicio de la organización, la mortalidad que se viene produciendo por atropello en las carreteras del entorno de Doñana. En el 2006 la mortalidad por atropellos ha sido mayor que en años anteriores, lo que se debe al alto número de carreteras existentes en la comarca de Doñana y a la alta velocidad que circulan los vehículos.

Además, la situación de la población lincera de Doñana ha cambiado desde su estructura inicial de territorios con alta tasa de reproducción y baja mortalidad en el interior del Parque Nacional de Doñana, a una población de menos territorios, más protegida y más territorios periféricos más proclives y vulnerables a mortalidad por atropello.

Aunque la mortalidad de linces en 2006 ha sido inferior a la de 2005, cuando se localizaron 13 ejemplares muertos, desde el año 2000 existe un progresivo aumento de la muerte de linces debido especialmente a los atropellos en carreteras y su caza mediante cepos, advirtió en un comunicado.

Ecologistas en Acción se mostró especialmente preocupada ante un "muy previsible" aumento de la mortalidad de linces ibéricos durante 2007 y los próximos años, debido a "la falta de poblaciones de conejo en Sierra Morena y a la cantidad de carreteras en Doñana".