El enviado del Papa a Chile se reunirá con testigos del caso Barros esta semana

Publicado 20/02/2018 17:18:38CET

ROMA, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

El enviado del Papa en Chile, el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, se reúne este mismo martes 20 de febrero, y también el viernes 23, con testigos sobre el caso que ha implicado al obispo de Osorno, Juan Barros, por haber presuntamente encubierto el caso del sacerdote Fernando Karadima, condenado por abusos sexuales.

"Ya se encuentra en el país el arzobispo de Malta, quien escuchará entre el martes 20 y viernes 23 de febrero a personas que han querido aportar elementos en torno a la situación de Mons. Juan Barros", ha informado la Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal de Chile en su página web.

Chicluna, que ocupa un alto cargo en la Congregación para la Doctrina de la Fe, un organismo del Vaticano que se encarga entre otras tareas de investigar los casos de pederastia dentro de la Iglesia católica, llegó al país latinoamericano en la mañana del lunes 19 de febrero.

Los encuentros destinados a recoger la información necesaria para aclarar el asunto tendrán lugar en dependencias de la Nunciatura Apostólica en Chile. Con el fin de facilitar esas dos reuniones de carácter privado, la Nunciatura Apostólica en Chile ha pedido expresamente a los testigos que les hagan llegar previamente "un relato por escrito que detalle los elementos que tienen interés en exponer durante la entrevista personal", según ha informado la Conferencia Episcopal chilena.

"Los documentos serán entregados, por respeto a su carácter reservado, a monseñor Scicluna", agregan. Además, manifiestan que para garantizar la participación de los testigos "en un clima de respeto y confianza" no se desvelará su identidad.

El Papa decidió el 30 de enero que enviaría a un delegado a Chile con la misión de recoger testimonios sobre el obispo de Osorno, Juan Barros, cuestionado por haber presuntamente encubierto el caso del sacerdote, Fernando Karadima, condenado por estos delitos. Durante su viaje al país, el Pontífice recibió críticas por su actitud hacia Barros, que acudió a las celebraciones y, aunque primero aseguró que no había evidencias contra él, más tarde decidió enviar a un delegado a investigar.