Con lo que España gastó en ampliar la valla de Melilla, se habría tratado la Malaria de 11 millones de niños, según IO

Actualizado 22/10/2007 17:16:03 CET

Intermon Oxfam (IO) reclama una política de inmigración más flexible con reducciones del coste de las remesas e incentivos al retorno

MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

Con los más de 20 millones de euros que el Gobierno español se gastó el año pasado en la tercera fase de ampliación de la valle de Melilla, se podría haber tratado la Malaria de once millones de niños en África, según concluye el informe 'Puertas al mar: Por qué deberíamos estar en una política migratoria más justa e inteligente' presentado hoy en Madrid por Intermon Oxfam (IO).

El trabajo, publicado por el coordinador de investigaciones, Gonzalo Fanjul y la presidenta de la organización, Ariane Arpa, expone la necesidad de contemplar los movimientos migratorios desde el prisma de sus ventajas para el Norte, y denuncia lo "hipócrita", "caro", "injusto y cruel", "inútil" y "miope" que es el modelo actual de gestión de fronteras.

Una política "de vallas" que, en España "no ha funcionado, como prueba la existencia de 700.000 inmigrantes en situación irregular" en el país, fruto de una gestión que, en palabras de Arpa, "exacerba los riesgos asociados a la inmigración y maximiza sus inconvenientes", ya que obstaculiza la entrada en el mercado laboral regular de una mano de obra que, según la OCDE, habría que incrementar un tres por ciento, unos 14 millones de personas, para mantener el ritmo actual de crecimiento económico.

"Un incremento de tan sólo el tres por ciento del número de inmigrantes en los próximos años podría generar un beneficio cercano a los 305.000 millones de dólares" para los países de origen, lo que supondría "el doble de toda la ayuda al desarrollo, la condonación de la deuda y los beneficios derivados de un hipotético acuerdo comercial" con la OMC. Si se quiere erradicar la pobreza "este es el asunto", destacó Fanjul.

En el caso español, "entran 210.000 trabajadores regulares al año, pero para mantener el ritmo de crecimiento actual, se necesitarían 400.000", indicó el responsable de Intermon, tras apuntar que la presencia de inmigrantes en España supone una contribución neta de 5.000 millones de euros cada año para el Estado, que, además, no revierten en mejoras sociales para el colectivo. Pese a ello, los países ricos se gastan al año 17.000 millones de dólares en blindar los accesos. Por ejemplo, el coste de mantener "una pareja de barco y avión para la vigilancia de fronteras es de 3.700 euros a la hora", una cantidad equivalente "a la renta anual total de diez ciudadanos de Sierra Leona", expone el informe, que tilda esta gestión de "insostenible".

FLEXIBILIDAD MIGRATORIA

Es por ello que la organización reivindica, entre otras medidas, la aplicación de un modelo migratorio "circular" que incluya "incentivos al retorno" y se base en permisos de trabajo con una validez de varios años, sin restricciones geográficas ni sectoriales que permitan al inmigrante entrar y salir de la UE de acuerdo a las oportunidades laborales disponibles en cada momento.

Esto, junto a un incremento de la ayuda oficial, el cumplimiento de compromisos en materia de cambio climático, la firma de acuerdos bilaterales con los países de origen, el reconocimiento de derechos laborales para todos los trabajadores y el endurecimiento de las sanciones para contrataciones irregulares, sumado a un fortalecimiento entre políticas de desarrollo e inmigración, que contemplen la reducción de los factores de expulsión, completarían la propuesta de la organización.

LA CUESTIÓN DE LAS REMESAS Y LAS HIPOTECAS INJUSTAS

Asimismo, la ONG plantea reducir el coste de las remesas que envían los inmigrantes y que suponen un ingreso de 200.000 millones de dólares. No en vano, "son, después de la inversión extranjera directa, la segunda fuente de financiación externa" para estos países, "y han reducido la pobreza de ingreso un 6% en Bangladesh, un 11% en Uganda y un 30% en El Salvador", indica el informe.

Fanjul estimó que el coste de estos envíos de dinero está actualmente en el 6,23% (ponderado respecto al volumen que se transfiere). Si se redujera a la mitad, se "podrían liberar recursos por valor de 212 millones de euros cada año", una cantidad superior a toda la ayuda bilateral que España concede a 42 países del África subsahariana.

En cuanto a las hipotecas, el coordinador de investigaciones de Intermon, avanzó la primera de las conclusiones de un trabajo que la organización prepara para primeros de 2008: "los inmigrantes podrían estar pagando entre un tres y un cinco por ciento más que los nacionales" por sus préstamos hipotecarios.

Si se tiene en cuenta que el volumen de préstamos en manos de los inmigrantes es de unos 51.000 millones de euros, un sobreprecio del 3% supone un coste añadido de 1.530 millones de euros anuales para la economía de los inmigrantes y se sus países de origen, y eso, sin tener en cuenta que se trata de una política discriminatoria y "de aprovechamiento", más allá de las primas de riesgo, "que en ningún caso tienen tanta envergadura".

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies