La Fundación Abogados de Atocha creará un premio de investigación en honor al laboralista Miguel Sarabia

Actualizado 22/01/2007 20:39:47 CET

Quince días antes de los asesinatos de 1977, en el despacho de Atocha 51 se fraguó CC.OO. de Castilla-La Mancha

TOLEDO, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Fundación Abogados de Atocha va a crear un premio que distinga a los mejores trabajos de investigación escolares que tengan como temática la democracia, y que llevará el nombre de Miguel Sarabia, uno de los supervivientes del atentado de aquel 24 de enero de 1977.

Así lo anunció hoy Alejandro Ruiz-Huertas, uno de los cuatro abogados laboralistas que consiguió sobrevivir en aquel asesinato colectivo, que con un emotivo silencio, quiso rendir homenaje a Sarabia, que falleció ayer, asegurando que "la muerte ha marcado un ritmo extraño sobre los supervivientes de aquella matanza".

En memoria de este abogado, que ha dedicado una buena parte de su vida al asesoramiento del movimiento ciudadano en los barrios de Orcasitas, Usera y Villaverde, la Fundación quiere crear un premio que lleve su nombre para distinguir los trabajos de inverstigación en centros escolares madrileños.

En una charla con los medios, adelantó también que este año el premio a la Lucha por la Democracia y las Libertades de la Fundación ha recaido sobre el poueblo español "porque son los verdaderos protagonistas", galardón que se entregará este miércoles en Madrid, y contará con la asistencia de entre otros, los presidentes del Congreso, Manuel Marín y el Senado, Javier Rojo.

Ruiz-Huertas, que aseguró que superar lo que ocurrió aquel 24 de enero de 1977 en el número 55 de la calle Atocha "fue difícil", dijo que los abogados laboralistas siempre han estado muy presentes en la evolución de CC.OO, "para mantener la viva la memoria histórica" de los fallecidos aquella fatídica noche.

Este abogado laboralista, que dijo que si algo se ha perdido es la memoria democrática, porque para crear una democracia había que callar muchas cosas, aludió al acto que la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha organizó con motivo del 25 aniversario del asesinato en la Fábrica de Armas, para que "Atocha se convierta en un recuerdo de destello", estableciéndose las bases para la creación de la Fundación que patrocina CC.OO.

"A partir de aquel atentado se hizo irreversible la democracia, la unidad, la serenidad para transformar el miedo en fuerza colectiva" manifestó Ruiz-Huertas.

Por último, el representante de la Fundación Abogados de Atocha, que explicó que actualmente son 26 municipios en la comunidad de Madrid los que han dedicado una de sus calles a estos hombres, dijo que "ójala" el Ayuntamiento de Madrid atienda a sus peticiones y dedique una glorieta a los abogados laboralistas que murieron en la calle Atocha.

También estuvo presente José Luis Rodríguez Leal, hermano de Ángel, uno de los laboralistas que murió asesinado en ese céntrico despacho madrileño, originarios de Casasimarro, que recordó que el Ayuntamiento de la localidad conquense dedicó un jardín en honor del abogado castellano-manchego.

A la charla, asistieron el presidente del Consejo Consultivo, José Sanroma, el presidente del Consejo Económico y Social, Juan Antonio Mata, o la Defensora del Pueblo, Henar Merino, además de numerosos integrantes de CC.OO Castilla-La Mancha.

DESPACHO COMÚN.

Pero ese despacho situado en el número 55 de la calle Atocha, además de ser el escenario del atentado perpetrado por un grupo de extrema derecha, fue el lugar donde se fraguó la creación de CC.OO en Castilla-La Mancha.

Así lo recordó el secretario de Acción Sindical, Jesús Camacho, que explicó que el sindicato tenía núcleos en cada provincia, en los sitios de mayor concentración industrial, como es el caso de Puertollano (Ciudad Real), donde se tiene conocimiento de creación de la primera Comisión Obrera en 1962, al calor de la huelga de la minería que bajó de Asturias.

"Quince días antes de los asesinatos de Atocha 51 personas de Castilla La Nueva, se reunieron en ese mismo despacho para constituirnos como sindicato, con representantes de cuatro provincias que habían tenido capacidad para extender el sindicalismo en sus provincias" añadió.

Junto con míticos dirigentes Julián Ariza y Pedro Ruiz García, que coordinaban a los núcleos que surgían en las provincias, reclamando elecciones sindicales libres, la llegada de la amnistía y de la democracia, eligieron a 12 compañeros que harían la función de dirección de esa incipiente organización.

"El derramamiento de la sangre de los abogados laboralistas si que fue un acelerador del proceso de la transición y la llegada de la democracia, y esa fue su aportación a la libertad y la democracia", aseguró Camacho que dijo que el transcurso posterior de los hechos, determinaría otra manera de relacionarnos hasta que en 1984 se constituyese CC.OO de Castilla-La Mancha.

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