La ganadora del premio de la Revista Misión Carlota Ruiz afirma que Dios ha sido la fuerza para superar su paraplejia

Actualizado 14/11/2012 19:11:57 CET

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

La ganadora del premio Familia de la Revista Misión 2012 en la categoría de 'Persona', Carlota Ruiz de Dulanto, ha asegurado que la fe en Dios ha sido la que le ha dado fuerza en la vida para salir adelante, después de que un árbol le fracturara la columna vertebral, de que le dijeran que su hija prematura no iba a sobrevivir y de que su marido falleciera dejándola viuda con tres niñas a su cargo.

Esta directiva de IBM, madre de tres hijas y voluntaria de Derecho a Vivir sufrió un cambio de 180 grados en su vida cuando a los 25 años, siendo monitora de un campamento internacional en Michigan (EE.UU.), en medio de un tornado, le cayó un árbol encima y le partió la columna vertebral dejándola parapléjica.

En una entrevista concedida a Europa Press, Carlota ha afirmado que, si en el momento en se quedó parapléjica, siendo ella una joven "bailona", a la que le gustaba montar en bicicleta y practicar el esquí, con una vida "a tope", no hubiera llegado a sentir que realmente Dios la quería "con locura" y "que aquel acontecimiento estaba ocurriendo para algo importante" en su vida, superar eso "hubiera sido imposible".

No obstante, esta no sería la única prueba que iba a tener que afrontar en su vida pues, años después, tras casarse con su novio, Javier, que siguió con ella después del accidente, tuvo de forma muy prematura a su tercera hija, Paloma, que nació con 600 gramos de peso. Los médicos, según recuerda, le decían que la pequeña iba a morir y que si vivía podría tener parálisis cerebral y acabar en una silla de ruedas.

"No me cabía en la cabeza cómo una madre en silla de ruedas puede llevar a una hija en silla de ruedas, eso fue para mí tocar fondo, decir esto es imposible, no sé cómo gestionar algo así y, en ese punto de no poder yo, pegué un grito a la Virgen y le dije 'tienes que hacer un milagro, tienes que darme una niña sana'", ha recordado, al tiempo que ha explicado que actualmente su hija no sólo está completamente sana sino que además es campeona de gimnasia deportiva de su colegio. "En esos momentos en cuando digo: realmente Dios existe", ha subrayado.

Sin embargo, esta tampoco sería la última prueba que la vida le pondría en el camino a Carlota pues cuando sus hijas tenían 4, 9 y 11 años, su marido Javier falleció. En ese momento "durísimo", según ha explicado, tuvo "otro detalle de Dios" pues al contarles a sus hijas, que su padre, al que querían "con locura", había fallecido, su hija mayor, entre lágrimas, le dijo: 'El Señor me lo dio, el señor me lo quitó, bendito sea el nombre del Señor'.

Carlota, que se ha mostrado "muy agradecida" por el premio, ha señalado que, "como todas las madres" se levanta cada mañana con la ilusión de educar a sus hijas y de intentar hacer "un mundo mejor". Esa fuerza y, en primer lugar, la de la fe en Dios es la que le ayuda a luchar cada día, según ha añadido.

"No se puede vivir sin Dios, aunque el mundo hoy lo intenta, es imposible. Cuando he querido vivir sin contar con Dios ha sido dificilísimo, pero en cambio en las situaciones difíciles que me ha puesto la vida, cuando me he apoyado en Dios, me he sentido siempre cuidada, protegida, nunca me he sentido sola", ha asegurado.

LA FAMILIA, IMAGEN DE LA DE NAZARET

En este sentido, se ha dirigido a los padres y las madres, a los que a veces les preocupa mucho que sus hijos sepan inglés, francés y alemán, monten a caballo o jueguen al golf y al baloncesto y saquen muy buenas notas" y les ha dicho que ahí, como se dice en su empresa, "se pierde el foco" que, a su juicio, es realmente "prepararles para la vida eterna, hacerles conocer la trascendencia" para ser muy feliz y vivir con mucha esperanza.

Asimismo, ha animado a las parejas a ser que "no tiren la toalla" y mantengan su compromiso "aunque pasen épocas malas" porque, a su juicio, cuando un hombre y una mujer se comprometen a tener una familia "no vale decir, ahora ya me he cansado de ti". "Pensar que la solución es divorciarse y buscar otra familia, no es, porque los problemas que te surjan con el primer marido, lo normal es que te surjan con el segundo, con el tercero", ha apuntado.

Para Carlota la institución familiar "se está desvirtuando muchísimo" hasta el punto de convertirse en un "capricho" tener hijos o casarse. Ante esta situación, ha defendido que "la familia es una iglesia doméstica hecha a imagen de la familia de Nazaret --padre, madre e hijos--", que "no se puede jugar con la composición y la naturaleza" de la misma y que es "el derecho natural" el que lo configura así.

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