Greenpeace denuncia que el informe del CSN sobre la central nuclear estaba "apalabrado" con el ministerio

Actualizado 10/06/2009 17:40:07 CET

VITORIA, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

El responsable de energía nuclear de Greenpeace, Carlos Bravo, denunció hoy en Vitoria que el informe presentado el pasado lunes por el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), favorable a la prórroga de la actividad de la central de Garoña otros diez años, estaba "apalabrado" con el Ministerio de Industria, que será quien decida definitivamente sobre la continuidad o no de la central.

En una comparecencia ante las Juntas Generales de Álava, Bravo criticó que el CSN "no tienen ningún rigor, ni ningún carácter independiente" y aseguró que el órgano público necesita una "reforma legal muy importante", ya que "la mayoría de sus consejeros son elegidos por cuestiones políticas".

El portavoz señaló que el informe estaba ya "precocinado" para "satisfacer los rendimientos económicos de una central de 257 millones de euros de volumen de negocio" y que "está amortizada", pese "al riesgo de sufrir un accidente".

GRAVES DEFICIENCIAS

Por otra parte, Bravo recordó que en su día Garoña fue bautizada como "La central de las 1.001 grietas" y señaló que en la actualidad "el 70 por ciento de sus tubos de penetración están agrietados" y "el envolvente del núcleo, el barrilete, está partido por la mitad por la corrosión y fue arreglado chapuceramente".

Asimismo, Bravo denunció que durante este año la central ha tenido nueve incidencias, de las que siete fueron notificadas por Nuclenor "de una manera un poco rara" y dos fueron conocidas gracias a los ecologistas.

El portavoz destacó de entre todas ellas la bajada de potencia de Garoña el pasado 9 de mayo debido a "un fallo en el elemento combustible que podría haber tenido muchas consecuencias para la seguridad".

Bravo criticó que el CSN "hace la vista gorda" ante los problemas de la central y que Garoña no ha cumplido dos de los diez requisitos exigidos por el propio consejo para su continuidad, como son la sustitución de todos los cables eléctricos y la revisión de los ventiladores de emergencia. Unas carencias con las que "no se cumple la normativa actual, pese a lo que el CSN les pide cumplirlas a posteriori", explicó.

PLAN DE VIABILIDAD

El responsable del área nuclear de Greenpeace reafirmó la idea de que la central nuclear es "totalmente prescindible" e informó de que su actividad genera 323 empleos directos, siendo el resto empleos indirectos "que cualquier otra actividad industrial podría generar".

A ese respecto, Bravo señaló que hasta que no se cierre la central, "otras actividades no querrán asentarse en Garoña por el riesgo a un accidente" y lo ejemplificó con el caso de Ascó, donde se "regalaron los terrenos, pero nadie quiso ir".

Por último, el portavoz de Greenpeace negó la dependencia energética que tiene el Estado de la central de Garoña y apuntó que ésta produce el 1,43 por ciento del total de la producción eléctrica del país y que "el año pasado Red Eléctrica exportó el triple de lo que produce Garoña anualmente".

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