Inmigrantes ecuatorianos denuncian agresiones de la Policía Local en el Zaidín (Granada)

Actualizado 19/09/2007 15:16:04 CET

Los agentes lo niegan, dicen que se defendieron y acusan a los detenidos de estar "embriagados"

GRANADA, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

Inmigrantes ecuatorianos han denunciado a agentes de la Policía Local de Granada que supuestamente les propinaron una "paliza bárbara" la madrugada del pasado domingo en el barrio del Zaidín, en la capital granadina, después de que, según los inmigrantes, se dirigieran a ellos con desprecio.

En rueda de prensa, uno de los afectados, Fernando Guaña, que es presidente de la asociación de Ecuatorianos en Granada y mediador cultural, relató los hechos que se desencadenaron, según dijo, por un grupo de jóvenes que tenía puesta la música alta en un coche, a 100 metros de donde se encontraban ellos, en total cinco personas.

Fue entonces cuando los agentes, un grupo de seis, se acercaron a los ecuatorianos y tras decirles que "estaban hasta los cojones de ellos" y que "por qué no se iban a su país", Fernando les pidió respeto, se identificó y le indicó a uno de ellos que no había conocido a un "agente tan maleducado" como él.

Según sostuvo, él, su hermano y sus amigos no tenían puesta música en el coche, si bien se encontraban los vehículos mal aparcados, lo que no justifica, a su juicio, el modo en que se dirigieron a ellos los agentes ni, por ende, la supuesta agresión posterior.

Uno de los policías le propinó el primer golpe a Fernando, que recibió varios más, según explicó, como también su hermano. Ambos fueron trasladados al Hospital Clínico y perdieron varios minutos el conocimiento, según manifestaron, para una vez recibido el alta, el domingo por la mañana, permanecer detenidos en las dependencias de la Policía Local, de donde salieron el domingo por la tarde.

La versión nada tiene que ver con la manifestada por la Policía Local que aclaró que eran 20 los inmigrantes allí congregados, en las inmediaciones del Nuevo Los Cármenes, que tenían las música muy alta en tres vehículos, dos de los cuales fueron intervenidos, y que se "abalanzaron" ellos sobre los agentes.

"VIOLENCIA" DE LOS INMIGRANTES.

Fuentes policiales desmintieron a Europa Press la versión ofrecida hoy por los inmigrantes y subrayaron la "violencia" con la que actuaron dos de ellos, los detenidos y a su vez denunciantes. Asimismo, según las fuentes, los ecuatorianos estaban "llamando a compatriotas" para que fueran a la zona donde ocurrían los hechos.

Según explicaron los agentes acudieron al lugar a raíz de las llamadas de vecinos del barrio y les pidieron que se fueran y bajaran la música, a lo que no accedieron los inmigrantes, según la policía. Entonces se les requirió que se identificasen, lo que desencadenó el incidente.

"Uno se abalanzó sobre el agente que le pidió la identificación, se revolcaron ambos y se dio con un piloto de un coche policial", mientras que el otro se abalanzó al policía que dirigía la operación, quien "tuvo que defenderse con la goma porque si no lo mata allí", indicó un portavoz.

Mientras que la Policía sostiene que estaban "embriagados" y que incluso uno de ellos "confesó haberse bebido seis litros de cerveza", los inmigrantes dijeron que sí la habían comprado pero que no estaban en ese estado, sino que estaban "platicando sobre el inicio de la liga deportiva iberoamericana".

En total resultaron heridas cuatro personas, dos agentes y dos inmigrantes, quienes han intercambiado denuncias. Fuentes policiales apuntaron que en la zona se han producido incidentes anteriores por circunstancias similares.

MIEDO A LAS "REPRESALIAS".

Fernando Guaña y su hermano, Gustavo Tapia, que comparecieron ante los medios en la sede de Asociación Pro Derechos Humanos, aseguraron que tienen "miedo a las represalias" por este suceso en el que, según precisaron, "no tuvimos ánimo de ofender ni agredir a la Policía".

Además de la agresión, que Guaña espera que "no vuelva a ocurrir", lamentaron la "humillación" que supuso el trato de los agentes a los que "antes jamás había tenido temor, pero ahora sí", precisó.

Por eso hizo un llamamiento a los políticos a los que pidió una reunión para abordar el tema, al tiempo que criticó que "nadie del Ayuntamiento les haya llamado para preguntar". "Confío en la justicia", indicó Guaña, aunque "como colectivo vamos a salir ahora la calle con inseguridad".

Los inmigrantes estuvieron acompañados por miembros de la Asociación Pro Derechos Humanos y la presidenta de la asociación de vecinos Zaidín-Vergeles, María Ángeles García, para quien "no hay excusa" por la actuación policial.

Guaña espera que el autor de un vídeo que grabó lo sucedido o la persona que fotografió los hechos se pongan en contacto con ellos para que se aclare lo sucedido.

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