Una niña de siete años permanece grave tras ser atacada en una playa de Alicante por un pez golfar

Actualizado 15/07/2006 0:30:01 CET

MADRID, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

Alicante está aún conmocionada después de que ayer una niña de siete años resultara atacada por un pez mientras se bañaba en la playa de San Juan de Alicante. El animal, que medía entre 60 y 80 centímetros, le provocó heridas graves en la mano y en el antebrazo, lo que requirió intervención quirúrgica durante más de cuatro horas. La niña está grave aunque fuera de peligro. Durante una rueda de prensa, el alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, explicó que con toda probabilidad se trata de un pez golfar que confundió a la niña con una presa, porque los golfares, que abundan en las aguas alicantinas, no atacan a la gente.

Díaz Alperi explicó que los golfares han estado en aguas alicantinas "toda la vida". Se trata de peces que pueden medir hasta un metro, de color gris y con una potencia brutal en las mandíbulas, "capaces de cortar el acero". No obstante, el alcalde subrayó que "no atacan a las personas".

En su opinión, el accidente se produjo con toda probabilidad porque concurrieron una serie de circunstancias: el agua estaba turbia, caliente y la niña estaría chapoteando con la mano, lo que hizo que el animal la confundiera con una de sus presas a la que habría perseguido hasta la orilla. El tirón le provocó "un desgarro importante".

Tan importante que en una intervención quirúrgica de más de cuatro horas tuvieron que reconstruirle varios tendones en el dorso de la mano, una arteria y el nervio cubital de la palma. No se sabe si la niña recuperará la movilidad de esta extremidad, aunque lo que es seguro es que le quedan varias operaciones por delante, entre ellas de cirugía estética para intentar minimizar al máximo el daño.

Aunque el alcalde reconoce que no puede afirmar con una seguridad total que la especie que atacó a la niña fuera un golfar, apuesta por esta opción en un 95 por ciento y descarta que el responsable fuera un ejemplar de escualo. Según argumentó, un escualo de entre 60 y 70 centímetros es un alevín y sus mandíbulas no le permiten agarrar la muñeca mientras que un golfar de ese tamaño es un "pedazo de pescado".

VUELTA A LA NORMALIDAD

Tras el suceso, se prohibió el baño en la zona y se colocó un palangre de cuatro kilómetros y 1.000 anzuelos para intentar la captura de posibles ejemplares de esta especie que estuvieran por la zona. Al cabo de varias horas únicamente había aparecido un pez pequeño. Por eso, el alcalde, que explicó que "se había optado por exagerar las medidas en lugar de quedarse cortos", anunció la apertura inmediata de la playa para que "vuelva a la normalidad".

Díaz Alperi, que fue a visitar a la niña, explicó que los padres están tranquilos dentro de la preocupación y que el Ayuntamiento de Alicante se había puesto a su disposición para todo lo necesario y especialmente para que no le quede ningún trauma físico y sobre todo psíquico. Finalmente, el edil subrayó que nunca antes había sucedido algo así en Alicante y que no tiene por qué volver a producirse, aunque entiende que habrá quien muestre sus reservas antes de bañarse.

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