Obispos españoles piden una caridad que transforme estructuras sociales, denuncie injusticias y prime la dignidad humana

Publicado 16/05/2018 13:01:19CET

   MADRID, 16 May. (EUROPA PRESS) -

   Los obispos españoles han apelado al "compromiso social" y a "la caridad transformadora" en el Mensaje de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de cara a la fiesta del Corpus Christi, Día de la Caridad, que se celebrará el próximo 3 de junio de 2018.

   En su Mensaje, los obispos argumentan que la Solemnidad del Corpus Christi "invita a contemplar y celebrar el gran don de la presencia real de Cristo vivo" y supone "una llamada a entrar en el misterio de la Eucaristía" por lo que invitan a todos los cristianos "a un compromiso que sea liberador, que contribuya a mejorar el mundo y que impulse a todos los bautizados a vivir la caridad en las relación con los hermanos y en la transformación de las estructuras sociales".

   En primer lugar argumentan que el "compromiso mejora el mundo" a pesar de reconocer "que hoy no está de moda hablar del compromiso" pues, a su juicio, en el mundo actual "la preocupación por los demás se considera como algo trasnochado" pese a que, en su opinión, "el compromiso en favor de los más débiles y por la transformación del mundo, es la más noble expresión de dignidad, de responsabilidad y solidaridad".

   Así, entre otras recomendaciones, piden "vivir con los ojos y el corazón abiertos a los que sufren" y a factores como el dolor, la pobreza, la marginación y la exclusión ya que, como lamentan, la cultura actual "ignora, excluye, oculta y silencia los rostros del sufrimiento y la pobreza" por lo que reclaman no ignorarlos ni ser indiferentes.

   Además, aconsejan "cultivar un corazón compasivo" frente a la

   tentación de la indiferencia y del individualismo, como "protesta silenciosa contra el sufrimiento y el paso imprescindible para la solidaridad" y "ser capaces de ir contracorriente, poniendo los medios para que los intereses económicos no estén nunca por encima de la dignidad de los seres humanos y del bien común".

   En última instancia, piden a los cristianos "ser agentes de transformación de la sociedad y del mundo", algo que "sólo es posible

   desde el ejercicio de un compromiso comunitario, vivido como vocación al servicio de los demás" por lo que creen que hay que poner todos los medios para la creación de comunidades "capaces de compartir y poner al servicio de los hermanos los bienes materiales, el tiempo, el trabajo, la disponibilidad y la propia existencia" así como a "la persona en el centro de su mirada, palabra y acción".

   Respecto a la "caridad transformadora" insisten en que "la acción caritativa no es mera asistencia" pues, como argumentan, "la caridad, además de ofrecer los gestos más simples y cotidianos de solidaridad, promueve el desarrollo integral de los pobres y coopera a la solución de las causas estructurales de la pobreza".

   Además, hacen hincapién en la importancia de "desenmascarar la injusticia por medio de la denuncia profética, socorrer al necesitado mediante la asistencia y colaborar en la organización de estructuras más justas por medio de la transformación social".

   Por todo ello, piden al Espíritu Santo "que esta mística social y transformadora de la Eucaristía" sirva para ayudar a comprometerse en la transformación del mundo y en la promoción de una caridad transformadora en todas las organizaciones caritativas y sociales.

   El Mensaje concluye con la aceptación de que "la tarea no es fácil", pero subraya que "la caridad no está para dejar las cosas como están ni consiste en hacer lo que siempre se ha hecho en el campo social".

   "La caridad denuncia la injusticia y promueve el desarrollo humano integral, impulsa a la conversión de criterios y actitudes, de manera de pensar y de actuar, para colaborar con el Señor en el acompañamiento a las personas y en la transformación

   de las estructuras que generan pobreza, discriminación y desigualdad", apostilla.

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