Omella asegura que "siempre" ha estado cerca de las inquietudes de los catalanes

Juan José Omella, durante la rueda de prensa
EUROPA PRESS
Publicado 06/11/2015 14:59:49CET

Defiende la devolución del arte de La Franja en litigio con Lleida

LOGROÑO, 6 Nov. (EUROPA PRESS) -

El hasta ahora obispo de La Rioja Juan José Omella que el 26 de diciembre se convertirá en arzobispo de Barcelona ha asegurado este viernes que "siempre" ha estado muy cerca de las preocupaciones, inquietudes y forma de ser de los catalanes.

En una rueda de prensa tras su nombramiento oficial por parte del Vaticano, ha recordado que su lugar de nacimiento, Cretas (Teruel) está a tan solo tres kilómetros de Cataluña, y ha dicho asumir con ilusión, tendiendo la mano y escuchando a todos la exigencia de ser arzobispo.

Preguntado por la situación política catalana, Omella se ha limitado a decir: "Yo soy solo un pastor, que va a pastorear la Iglesia, no soy un político que vaya a hacer política".

El obispo, que habla catalán, ha destacado que en "la Iglesia hay gente de todos los pensamientos y condiciones", y ha mostrado su pena por dejar la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, donde ha permanecido desde 2004.

Ha subrayado la ilusión asumir el reto de estar al frente del Arzobispado: "Una exigencia nueva que acepto con alegría, pero también con mucho miedo porque no es lo mismo trabajar en una Diócesis como La Rioja, de talla humana y donde conoces a todos, que en una ciudad tan grande como Barcelona".

Ha reconocido que le da pena perder la cercanía de su diócesis actual, y se ha comprometido a "abrir bien los ojos y conocer" su nuevo puesto.

Ha defendido: "Tender la mano, escuchar y luego, ya iremos viendo lo que ha hecho la Iglesia de Cataluña en estos años y lo que se puede ir haciendo, seguro que se puede aprender de muchas cosas buenas que tienen los catalanes".

OBISPO NO CATALÁN

"Entiendo a quienes hubieran preferido un obispo catalán, pero luego, llegas al sitio, te vas relacionando y el roce hace el amor", ha subrayado el obispo.

Sobre el litigio de las obras de La Franja depositadas en el Museo Diocesano de Lleida, ha recordado que, cuando fue obispo de Barbastro-Monzón, ha dicho: "Yo ya decía que quería que se cumpliera la sentencia, y ahora, como arzobispo de Barcelona, sigo queriendo igual que se cumpla".

RETOS

Como retos generales en su nuevo cargo, ha incidido "en la secularización y la pérdida de la fe, que se va dando pero no solo en Cataluña, o en Barcelona, sino en Logroño, en Zaragoza, en Madrid, en Sevilla y, en general, en toda Europa, es necesaria una pastoral muy misionera en todo el continente".

También ha apuntado a la situación de la familia, "que es la célula básica de la sociedad y a la que, como Iglesia, tenemos mucho que aportar", algo que ha apostado por hacer de forma conjunta con otras administraciones e instituciones.

Una manera conjunta de trabajar que ve necesaria, igualmente, para abordar otros problemas como los jóvenes "sin futuro", la gente sin trabajo o los inmigrantes.

"La Iglesia no tiene una varita mágica por si sola, pero juntos podemos hacer mucho. Hay que hacer una gran pacto contra la pobreza entre todos, por el bien común", ha afirmado.

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