El Papa dice que los católicos no deben atrincherarse "con las puertas cerradas" e invita a confesarse

Papa Francisco
TWITTER - Archivo
Publicado 08/04/2018 12:16:46CET

ROMA, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Papa ha señalado que los católicos no deben atrincherarse "con las puertas cerradas" y ha invitado a confesarse en la misa del Domingo de la Misericordia que concelebró con 550 misioneros procedentes de todo el mundo. El Papa se reunirá con ellos esta semana en un encuentro organizado por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.

"¿Cómo saborear este amor, cómo tocar hoy con la mano la misericordia de Jesús? Para experimentar el amor hay que pasar por allí: dejarse perdonar. Pero ir a confesarse parece difícil, porque nos viene la tentación ante Dios de hacer como los discípulos en el Evangelio que se atrincheran con las puertas cerradas", ha subrayado el pontífice.

Durante la solemne ceremonia, ha destacado que hay que agradecer la "vergüenza" que se siente al haber pecado. "Quiere decir que no aceptamos el mal, y esto es bueno. La vergüenza es una invitación secreta del alma que necesita del Señor para vencer el mal", ha especificado. Para el Papa el drama está cuando no hay vergüenza de nada. "No tengamos miedo de sentir vergüenza. Pasemos de la vergüenza al perdón", ha añadido.

Francisco ha pedido que el Señor conceda la gracia de "comprender la vergüenza" y "no considerarla como una puerta cerrada, sino como el primer paso del encuentro".

"Existe, en cambio, una puerta cerrada ante el perdón del Señor, la de la resignación. La experimentaron los discípulos, que en la Pascua constataban amargamente que todo había vuelto a ser como antes", ha alertado el Papa. En esta línea ha denunciado: "También nosotros podemos pensar: 'Soy cristiano desde hace mucho tiempo y, sin embargo, no cambia nada, cometo siempre los mismos pecados'. Entonces, desalentados, renunciamos a la misericordia".

Como es habitual el Papa ha comentado el Evangelio de la liturgia del día en el que se narra el momento en el que el discípulo Tomás comprueba las llagas de Jesús resucitado para creer. Y ha señalado al respecto: "Para nosotros es suficiente saber que Dios existe; no nos llena la vida un Dios resucitado pero lejano; no nos atrae un Dios distante, por más que sea justo y santo. No, tenemos también la necesidad de "ver a Dios", de palpar que él ha resucitado por nosotros".

Y ha inquirido: "Pero el Señor nos interpela: '¿No crees que mi misericordia es más grande que tu miseria? ¿Eres reincidente en pecar? Sé reincidente en pedir misericordia, y veremos quién gana'". Finalmente, ha subrayado que el perdón renueva a los cristianos porque se sienten "cada vez más amados".