El Papa Francisco condena la trata de personas y reclama protección para los refugiados

Actualizado 24/05/2013 19:48:55 CET

ROMA, 24 May. (EUROPA PRESS) -

El Papa Francisco ha condenado la trata de personas que ha calificado como "una actividad innoble, una vergüenza" para las sociedades "que se llaman civilizadas" y ha remarcado que "los explotadores y los clientes, en todos los ámbitos, deben hacer un serio examen de conciencia ante sí mismos y ante Dios", durante la audiencia con los participantes en la Sesión Plenaria del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes. Además, el Papa ha reclamado protección internacional para los refugiados.

La asamblea plenaria, que ha tenido lugar en Roma del 22 al 24 de mayo para discutir sobre 'La solicitud pastoral de la Iglesia en el contexto de las migraciones forzadas', coincide con la publicación del documento 'Acoger a Cristo en los refugiados y las personas desplazadas por la fuerza' que "llama la atención sobre los millones de refugiados, desplazados y apátridas" y aborda el problema de "la trata de personas, que afecta cada vez más a los niños sobre los que se ceban las peores formas de explotación, incluida la de ser reclutados en los conflictos armados", según informa un comunicado vaticano.

En este sentido, el Papa ha reclamado a los gobernantes y legisladores y a toda la comunidad internacional que "hagan frente a la realidad de las personas desarraigadas por la fuerza" con "iniciativas eficaces y nuevos enfoques para proteger su dignidad, mejorar su calidad de vida y enfrentar los desafíos que surgen de formas modernas de persecución, opresión y esclavitud".

Así, ha insistido en que se trata "de seres humanos, que apelan a la solidaridad y el apoyo, que necesitan acciones urgentes, pero también y sobre todo comprensión y bondad". "Su condición no puede dejarnos indiferentes", ha remarcado.

El Pontífice también ha animado a todo pastor y comunidad cristiana a atender "el camino de fe de los refugiados cristianos" que, según ha indicado, "requieren una atención pastoral especial que respete sus tradiciones y les acompañe en una integración armoniosa". "No olvidéis la carne de Cristo, que está en la carne de los refugiados", ha remarcado.

Por todo ello, el Papa Francisco ha renovado su "firme llamamiento para que sean siempre tuteladas la dignidad y la centralidad de cada persona, en el respeto de los derechos fundamentales", unos derechos que, según ha precisado, "por sí mismos necesitan ser ampliados allí donde no se reconocen a millones de hombres y mujeres en todos los continentes".

"En un mundo donde se habla mucho de derechos. ¡Cuántas veces, en realidad, la dignidad humana es pisoteada! En un mundo donde se habla tanto de derechos parece que el único que los tenga sea el dinero. Vivimos en un mundo, en una cultura donde impera el fetichismo del dinero", ha exclamado Francisco.

Concretamente, ha apuntado que el dicasterio responsable de la pastoral de los Emigrantes e Itinerantes "se preocupa mucho por las situaciones en las que la familia de las naciones está llamada a intervenir en un espíritu de solidaridad fraterna, con programas de protección, a menudo con el telón de fondo de acontecimientos dramáticos que tocan, casi todos los días, las vidas de muchas personas".

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