El Papa a los sacerdotes: "¡Abrid las puertas!"

El Papa advierte de los "aires de división" que hay en Europa
EUROPA PRESS
Actualizado 30/07/2016 13:25:32 CET

CRACOVIA, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Papa Francisco se ha dirigido este sábado 30 de julio a unos 3.500 sacerdotes que acudían a la misa celebrada en el Santuario de la Divina Misericordia, donde vivió la santa Faustina Kowalska, citando de nuevo las palabras de Juan Pablo II cuando era pontífice: "¡Abrid las puertas!", les ha dicho.

En el marco de las celebraciones de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que culminan este domingo en Cracovia, el Pontífice ha recordado que Jesús "desea desde el principio que la Iglesia esté de salida, que vaya al mundo". "Y quiere que lo haga tal como él mismo lo ha hecho, como él ha sido mandado al mundo por el Padre: no como un poderoso, sino en forma de siervo", ha destacado.

Así, ha asegurado que esa llamada sirve también para la época actual: "¿Cómo no sentir aquí el eco de la gran exhortación de san Juan Pablo II: "¡Abrid las puertas!".

Según ha admitido, en la vida como sacerdotes y personas consagradas, se puede tener con frecuencia la tentación de quedarse un poco encerrados, por miedo o por comodidad, en uno mismo y en sus ámbitos. "Pero la dirección que Jesús indica es de sentido único: salir de nosotros mismos. Es un viaje sin billete de vuelta", ha dicho, al tiempo que ha advertido de que a Jesús no le gustan "los recorridos a mitad, las puertas entreabiertas, las vidas de doble vía".

Por ello, ha defendido una vida de "servicio y disponibilidad, en la que no hay espacios cerrados ni propiedad privada" para las propias comodidades. Y ha llamado a no perder el tiempo en proyectar un futuro seguro y bien remunerado, sino a un "deseo ardiente" de ser testigo y de llegar a los otros. "Le gusta el riesgo y sale, no forzado por caminos ya trazados, sino abierto y fiel a las rutas indicadas por el Espíritu: contrario al 'ir tirando', siente el gusto de evangelizar", ha asegurado.

Por otro lado, ha asegurado que Jesús quiere corazones "verdaderamente consagrados", "corazones abiertos y tiernos con los débiles, nunca duros; corazones dóciles y transparentes, que no disimulen ante los que tienen la misión en la Iglesia de orientar en el camino".

"El discípulo no rechaza hacerse preguntas, tiene la valentía de sentir la duda y de llevarla al Señor, a los formadores y a los superiores, sin cálculos ni reticencias. El discípulo fiel lleva a cabo un discernimiento atento y constante, sabiendo que cada día hay que educar el corazón, a partir de los afectos, para huir de toda doblez en las actitudes y en la vida", ha recalcado.

El Papa Francisco ha confesado este sábado a un total de ocho jóvenes, cinco chicas y tres chicos, uno de ellos un sacerdote, y lo ha hecho en español en cinco ocasiones y en italiano en dos.