El presidente del Campus Biomédico de Roma recuerda que para Navarro-Valls "la benevolencia debía mover el mundo"

 

El presidente del Campus Biomédico de Roma recuerda que para Navarro-Valls "la benevolencia debía mover el mundo"

Publicado 06/07/2017 17:35:55CET

ROMA, 6 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente honorario de la Universidad Campus Bio-Médico de Roma, Paolo Arullani, instituto al que dedicó sus últimos años de vida Joaquín Navarro-Valls, ha destacado que para el que ejerciera como portavoz pontificio durante 22 años "la benevolencia debía mover el mundo".

"Solía decir que la benevolencia era, sobre todo, un don, pero un don para quien la da. Creía que la benevolencia podía cambiar el mundo, en cuanto que el mundo cambia en el modo en que avanza la benevolencia", ha declarado Arullani a Europa Press.

Arullani trabajó con Navarro-Valls durante diez años cuando tras cumplir 70 años, fue relevado en la Oficina de prensa de la Santa Sede por el padre Federico Lombardi en 2006. Un año después fue presidente del Advisory Board de la Universidad Campus Bio-Médico de Roma. De esa época ha recordado como Navarro-Valls era muy respetado por todos. "Tenía una gran autoridad que adquirió gracias a su forma de ser y de servir a los demás porque no era una persona autoritaria", ha especificado.

En este sentido, ha comentado que compartió con él algunos de los discursos que debía pronunciar dado que Navarro-Valls tenía una gran dote para la comunicación. "Me corregía solo una o dos palabras, pero eran esenciales. Prefería los discursos con pocos conceptos, mejor unos solo, y cuantos menos adjetivos se usase mejor", ha explicado.

Además, ha valorado que la característica que más lo distinguía era la "humanidad" y la grandeza de su "sensibilidad" a la hora de crear empatía en sus relaciones. "Era extremadamente delicado con las personas que venían a pedirle un favor. Recuerdo que eran muchos los que le pedían un encuentro personal para hablar de su vida y consultarle un problema", ha manifestado.

En este sentido, ha destacado que era una persona "muy discreta" que sabía "mantener un secreto" y al que le molestaba que alguien "hablara de más". "Si alguien charloteaba demasiado para no decir anda, se lo decía en seguida, era muy directo", ha explicado.

Por otro lado, ha subrayado que era "capaz de gestionar muy bien el tiempo" y que "si terminaba un trabajo, se iba corriendo". "Era el primero en salir del avión, no sé cómo lo lograba, pero tenía una gran capacidad para dedicar siempre el tiempo justo a cada tarea", ha reseñado.

Una de sus labores más importantes al frente del Advisory Board de la Universidad Campus Bio-Médico de Roma fue su empeño por "incidir en la sociedad" con un proyecto cultural "muy claro" que ponía "a la persona en el centro", algo que, según Arullani, "ya había hecho como periodista". "Su idea principal era que el hospital estuviera esencialmente al servicio del enfermo", ha manifestado.

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