Un proyecto europeo liderado por el IBV abre nuevas vías para el reciclaje de neumáticos usados

Actualizado 05/05/2008 14:34:47 CET

VALENCIA, 5 May. (EUROPA PRESS) -

El Instituto de Biomecánica de Valencia (IBV) ha liderado el proyecto europeo Criosinter para desarrollar un proceso innovador de reciclado de neumáticos que mejore la calidad del caucho resultante, con el objetivo de potenciar su reutilización y evitar los problemas medioambientales derivados de la eliminación, incineración o vertido de neumáticos usados, según informaron hoy fuentes de este instituto.

En España dejan de rodar unas 300.000 toneladas de neumáticos al año, cifra que supera los 3 millones de toneladas en el conjunto de la Unión Europea. Se calcula que esta cantidad podría proveer hasta el 45% del consumo de caucho virgen en Europa, sin embargo sólo el 32% se recicla principalmente como relleno de césped artificial. En el proceso de reciclado de caucho, el Instituto de Biomecánica de Valencia es un centro de referencia en aplicaciones como césped artificial, parques infantiles o mobiliario urbano, según las mismas fuentes.

No obstante, conscientes de la necesidad de buscar otras aplicaciones al material reciclado que permitan el desarrollo de productos de alta calidad, el consorcio del proyecto Criosinter ha revisado toda la cadena de valor del caucho desde la obtención de la materia prima hasta una vez convertido en producto acabado, con la idea de mejorar el proceso de fabricación y equiparar las propiedades funcionales del caucho reciclado con el caucho virgen.

Los resultados obtenidos en el proyecto reflejan que el consumo energético necesario para fabricar un producto con caucho reciclado -desde la obtención de la materia prima, fase del proceso en la que más ahorro de energía se produce- es alrededor de un 66% menor que cuando está fabricado con caucho virgen y un 47% menor en lo referente a los gases de efecto invernadero que emite a la atmósfera.

Con el proyecto Criosinter se abren nuevas vías de utilización en los sectores de calzado (en la fabricación de suelas), pavimentos e industria auxiliar del automóvil. Caucho reciclado con mejores acabados y de mayor calidad que permita ampliar su aplicación en pavimentos, mobiliario urbano, en edificios públicos y en revestimientos acústicos.

Asimismo, en la industria auxiliar de automoción, fuente de origen de estos residuos, se está estudiando la posibilidad de utilizarlo en la fabricación de alfombrillas, guardabarros, parachoques, planchas para absorber la vibración del motor o sistemas de suspensión.

El nuevo proceso de conformado de producto se ha aplicado en tres sectores de alta demanda, obteniendo tres prototipos acabados (suela de calzado, pavimento y parachoques) gracias a la colaboración de todos los miembros del consorcio coordinado por el Instituto de Biomecánica de Valencia.

Los resultados más prometedores se han obtenido con la suela de calzado, al establecer que no existen diferencias significativas entre ambos tipos de caucho y que el caucho reciclado puede utilizarse perfectamente para este producto, y en el caso del pavimento pensando en su uso en exteriores como aceras y como mobiliario urbano.

En relación con el parachoques, se ha obtenido como resultado que piezas con un elevado espesor también pueden ser sinterizadas utilizando caucho reciclado como materia prima. A partir de aquí está en manos de las empresas aplicar los conocimientos generados por el consorcio en proyectos de innovación para recicladores, fabricantes de prensas, fabricante de productos y distribuidores.

MEJORAR LA INTENCIÓN DE COMPRA

El IBV ha aplicado en este proyecto técnicas de ingeniería emocional destinadas a mejorar la percepción -generalmente negativa- que se tiene de este tipo de productos reciclados. Del estudio realizado con usuarios se ha observado que cuando están correctamente informados de que se trata de un producto reciclado, mejora sensiblemente la intención de compra -hasta en un 50% de los casos en los que inicialmente apenas habían mostrado predisposición a adquirirlos-.

Así, los usuarios asocian estos productos a conceptos evidentes como "ecológicos", pero también a otros como "calidad", "innovación", "buen acabado" y "precio estimado" que reflejan la mejora en la percepción que tienen de ellos.

El diseño de una eco-etiqueta para que el consumidor final pueda identificar y conocer fácilmente los beneficios ecológicos que aportan los productos fabricados con caucho reciclado ha sido otro de los resultados del proyecto CRIOSINTER, en la línea de lo apreciado en el estudio realizado con usuarios en el que se detectó la importancia de un etiquetaje apropiado para mejorar la decisión de compra.

Los socios que han participado en este proyecto -cofinanciado por la Comisión Europea- pertenecen a seis países de la UE, entre centros de I+D y empresas. La participación española se completa con el instituto tecnológico AIMPLAS, las empresas alicantinas ANALCO (componentes de calzado) y Caucho Industrial Verdú, así como la empresa barcelonesa dedicada a la recuperación y reciclado de neumáticos usados, AMSA (Alfredo Mesalles S.A.).

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