Rouco Varela presidirá mañana la Misa del Miércoles de ceniza en la Catedral de la Almudena de Madrid

Actualizado 24/02/2009 17:58:54 CET

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, presidirá mañana a las 19.00 horas en la Catedral de la almudena la solemne Eucaristía del miércoles de Ceniza, con la que comienza la Cuaresma, e impondrá la ceniza a los asistentes.

Además, según informó hoy la Archidiócesis de Madrid, coincidiendo con el inicio de este tiempo litúrgico, Rouco Varela ha hecho pública una reflexión cuaresmal en la que señala que el miércoles de ceniza se presenta de nuevo "como una reiterada oportunidad de la gracia ofrecida por la Iglesia en su preparación espiritual para la celebración fructuosa de la Pascua del Señor".

"No es el polvo de la muerte y del sepulcro la última realidad del hombre, porque en el Evangelio se nos ofrece su superación y una victoria gloriosa", señala el cardenal arzobispo, quien añade que "sólo una condición es imprescindible para alcanzar ese destino glorioso: la conversión, el Sí a ese Evangelio del Corazón Misericordioso del Salvador".

En este sentido, se refiere a la conversión como la "respuesta de la vida en fe, esperanza y caridad que toda Cuaresma llama a recuperar si estaba olvidada o preterida, y, siempre, a renovar y actualizar desde aquella auténtica y limpia verdad del día del Bautismo". "Una respuesta de mente, de corazón y de conducta en correspondencia fiel a esa misericordia infinita que se nos ofrece actual y fresca por la Iglesia en los sacramentos de la penitencia y de la Eucaristía a lo largo de todo el itinerario cuaresmal que nos conduce espiritualmente hacia la Pascua. Una respuesta que se hace concreta y exigente singularmente a través de la práctica asidua de la oración, del ayuno y de la limosna", añade.

Por otra parte, en referencia al mensaje del Papa Benedicto XVI con motivo de la Cuaresma, Rouco Varela explica que ha propuesto a los cristianos para el itinerario cuaresmal de este año "fijar la atención espiritual y los propios y renovados propósitos de conversión, especialmente, en el valor sobrenatural del ayuno y en su fuerza purificadora y santificadora".

"Una invitación y llamada pastoral apremiante que responde sabiamente a la situación de la sociedad y de la cultura en el momento actual y a sus heridas y urgencias humanas y espirituales más sangrantes. Nuestra sociedad y el estilo de vida en ella imperante adolecen de una suicida saturación de egoísmo materialista, en la que lo que vale es el dinero, el placer, el poder sin límites, y se ignora y desprecia el desprendimiento generoso, el dominio noble de sí mismo y la actitud permanente de servicio al prójimo. En una palabra, se niega y desprestigia la belleza de la virtud y la nobleza del bien que se realiza en el reconocimiento creyente de Dios, en la esperanza de la verdadera gloria y en la felicidad que proporciona el verdadero amor", señala.

Asimismo, comenta que en la sociedad actual "hay hartura de bienes materiales y mundanos", y hay "carencias abismales de bienes verdaderamente humanos y espirituales", por lo que las consecuencias de este estado de cosas en la vida de las personas, "singularmente de las jóvenes generaciones, no pueden ser más perniciosas".

Esta actitud se documenta en las "noticias diarias sobre todo género de violencias, sobre los proyectos de denegación del derecho a la vida de los no nacidos, sobre la crisis económica, sobre los índices alarmantes del paro, de la caída de la natalidad, de las rupturas matrimoniales y de los menores abandonados y desestructurados en lo más hondo de su personalidad".

"El remedio está en el ejercicio y la práctica del ayuno: de un ayuno que nos lleve a la renuncia de la satisfacción ilimitada de nuestras apetencias corporales, más aún, de nuestros orgullos y prepotencias intelectuales, culturales y sociales y que nos abra el camino de la humildad interior y de la sencillez de corazón, es decir, el camino de una existencia que se deja empapar del amor a Dios y al prójimo nuestro hermano", propone.

AYUNO MÁS URGENTE QUE NUNCA

Asimismo, Rouco Varela señala que el ayuno cuaresmal "vuelve a ser en 2009 más urgente que nunca". "Oración, ayuno y misericordia forman un todo espiritualmente inseparable", añade Rouco, quien invita a vivirla así "en el seno de las familias".

"Que la experiencia de esta trilogía cuaresmal adquiera en ellas un nuevo vigor con el acento ascético puesto en el ayuno que se prodiga en generosas obras de amor al prójimo dentro y fuera del hogar familiar. De este modo, se hace posible vivir de verdad y en verdad el ser y la vocación de la familia cristiana en Cuaresma. Así, a través de la práctica cuaresmal, se hace posible cumplir nuestro objetivo pastoral de este curso: 'Vive la familia. Con Cristo es posible'", apostilla.

Por último, concluye pidiendo a la Virgen su ayuda para facilitar "amplios y ricos espacios espirituales y pastorales a las familias dispuestas a comprometerse con la evangelización de las familias alejadas de la fe y de la Iglesia a través de la vivencia cuaresmal de nuestras comunidades parroquiales y de otras comunidades de nuestra Archidiócesis de Madrid".