El satélite Hispasat 36W-1 de SmallGEO de la ESA inicia su andadura tras cuatro meses de pruebas en el espacio

 

El satélite Hispasat 36W-1 de SmallGEO de la ESA inicia su andadura tras cuatro meses de pruebas en el espacio

Contador
SmallGEO Hispasat 36W-1
ESA
Publicado 08/06/2017 14:33:45CET

MADRID, 8 Jun. (EUROPA PRESS) -

El satélite Hispasat 36W-1, la primera misión de SmallGEO de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés), ha transferido el control al operador, tras cuatro meses de pruebas en el espacio.

La culminación del periodo de pruebas ha culminado con la llegada del satélite a su posición operativa en el arco geoestacionario 36° O, y el traspaso definitivo a su propietario Hispasat.

De este modo, el H36W-1 complementará a la flota existente de satélites de comunicaciones de Hispasat, que ofrecen servicio de banda ancha comercial a Europa, las Islas Canarias y el continente americano.

La plataforma SmallGEO, en la que se basa el satélite ESA-Hispasat, es el resultado de la colaboración entre la ESA y OHB System AG. Este programa era la respuesta de la ESA a la demanda de un mercado de las telecomunicaciones en rápida transformación, ayudando así al sector a desarrollar la tecnología punta y las técnicas de fabricación avanzadas necesarias para producir plataformas modulares para satélites en unos plazos mucho menores.

"Ahora que se encuentra a 36° O, el satélite comenzará los 15 años de su vida operativa", afirma el gestor del proyecto SmallGEO de la ESA, Andrea Cotellessa, que manifiesta que desde la ESA están "muy orgullosos" de haber hecho posible la entrega a Hispasat de este nuevo satélite. "La competitiva oferta europea de satélites geoestacionarios de tres toneladas ya es una realidad, y el Hispasat 36W-1 es el primero de una larga serie de satélites que emplearán la nueva plataforma SmallGEO", indica.

PRIMERA COLABORACIÓN CON UN OPERADOR ESPAÑOL

El 27 de enero, Hispasat 36W-1 despegó del Puerto Espacial Europeo de Kourou (Guayana Francesa) a bordo de un cohete Soyuz. Con este lanzamiento, tanto la ESA como el sector aeronáutico se estrenaban en varios frentes clave, ya que no sólo se trataba de la primera colaboración de la agencia con un operador español y del primer satélite de telecomunicaciones que se construía en Alemania en más de 20 años, sino que también era la primera vez que un Soyuz ponía un satélite de telecomunicaciones en órbita de transferencia geoestacionaria desde la Guayana Francesa.

Una vez que la etapa superior del cohete liberó el satélite en esta órbita, el equipo en Tierra se puso manos a la obra, midiendo su estado y su rendimiento para garantizar que, tras el lanzamiento, todo funcionaba como debía.

Desde el Centro de Operaciones Espaciales Alemán de Oberpfaffenhofen, el equipo formado por ingenieros de la ESA, Hispasat, OHB System AG y el Centro Aeroespacial Alemán (DLR) sometieron al satélite Hispasat 36W-1 a una secuencia de meticulosas maniobras para colocarlo en la posición óptima para las pruebas.

A partir de ese momento, cada subsistema, cada transpondedor y cada antena se examinaron a fondo durante varios meses. Además, se prestó especial atención a otro sistema, la carga útil Redsat. Se trataba del primer vuelo del procesador español, así que su flexible Antena de Radiación Directa (DRA) en banda Ku de cuatro haces se verificó exhaustivamente para garantizar que sus delicados equipos no sufrían daño alguno.

La actualidad más visitada en EuropaPress logo: La actualidad más vista
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies