El sueño de Félix Sesay, migrante rescatado por el 'Aquarius': "Quiero ser cirujano"

Felix Sesay con un delegado de Cruz Roja
EUROPA PRESS
Actualizado 14/07/2018 19:17:02 CET

VALENCIA, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -

Félix Sesay es uno de los 629 migrantes rescatados por el 'Aquarius' el pasado 17 de junio, lleva un mes viviendo en Valencia con su mujer, que también huyó desde Libia. Ahora están en una casa de acogida que les ha cedido la Cruz Roja.

Félix Sesay, nacido en Sierra Leona, proviene de una familia "muy pobre" y no contaba con ninguna ayuda para su educación. El migrante ha explicado cómo tuvo que salir de su país y se "hizo a sí mismo" cuando comenzó a trabajar en una compañía de pescado: "A partir de ahí empezó mi vida".

Sobre su futuro y desde las instalaciones de Cruz Roja en Valencia, Sesay narra que tiene "un diploma como asistente médico" y explica que su "sueño" es convertirse en cirujano y continuar viviendo en España: "Me gustaría trabajar para la Cruz Roja, ser parte de ellos y devolver parte de lo que me han dado".

Preguntado sobre cómo fue la huída con su mujer desde Sierra Leona, Sesay ha explicado que "no fue fácil". "Sufrimos mucho, el viaje lo hicimos en autobús y tardamos dos semanas. Fuimos de Sierra Leona a Guinea, después a Malí, Burkina Faso, Níger y llegamos a Libia", ha precisado.

"En Libia te quitan el dinero, te pegan palizas solo por ser negro. Aún no sé cómo sobreviví todo ese tiempo", ha recordado Sesay, que relata con tristeza cómo su mujer embarazada de tres meses recibió una paliza "brutal" que provocó que perdiera al bebé. Él, añade, también recibió palizas que le han dejado cicatrices permanentes.

Félix Sesay detalla que cuando fueron rescatados por el 'Aquarius' notó una gran diferencia respecto a Libia, sobre todo porque pudo "descansar, dormir y hablar". "Los negros no tenemos derecho allí", ha dicho sobre Libia.

Además, ha explicado que trabajó durante tres años en la organización Médicos Sin Fronteras y durante un año estuvo como voluntario en Cruz Roja. En esta ONG, Sesay realizaba una labor de "enterrador" y realizaba los tests de ADN a las personas ya fallecidas, en plena crisis del ébola en Sierra Leona. Abandonó su país de origen después que una inundación mató a más de 600 personas, entre las que se encontraba su padre.