TDAH: Qué es, cómo detectarlo y síntomas del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad

Mujer, ansiedad, estrés, hiperactividad
Foto: GETTY//XIMAGINATION
Actualizado 06/02/2017 12:03:41 CET

MADRID, 28 May. (EUROPA PRESS) -

¿Sueles dejarlo todo para última hora? ¿Tus amigos están hartos de que siempre llegues tarde? ¿Pierdes el móvil, las llaves y las cosas continuamente? ¿Necesitas cambiar de actividad constantemente?

Estos son algunos de los síntomas que componen el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

Hasta hace relativamente poco se sostenía que era un trastorno cuyos síntomas decaían con la llegada de la adolescencia y desaparecían en la edad adulta. Actualmente sabemos que esa teoría se cumple en el 50% de los casos, pero ¿qué pasa con esa otra mitad que arrastra los síntomas en la edad adulta?

Bien es cierto que los síntomas son menos evidentes que en la infancia y adolescencia, pero el 4% de la población adulta sigue presentando dicha sintomatología.

Muchos adultos con TDAH sin diagnosticar "compensan" su síndrome mediante sobrecarga de actividades para calmar su inquietud: consumo excesivo de estimulantes (cafeína, nicotina o cocaína), o distintos rituales y manías.

No es raro encontrarse en las consultas de psiquiatría y psicología adultos con dicho trastorno que aún no saben que lo padecen y que conviven con el mismo sin ninguna complicación. Sin embargo, otras personas puede que encuentren dificultades a nivel personal, social, familiar  o laboral y no dan con la raíz del problema.

Todavía hoy hay quien considera que el TDAH no existe, que es un invento de los psicólogos y psiquiatras ávidos de pacientes "En mi época nadie tenía TDAH, ni tomaba pastillas", dicen despectivamente. Que no se diagnosticara no significa que no existiera, sino que aún no se había identificado como síndrome.

Algo parecido a lo que sucede en medicina con mucha frecuencia: antes la gente enfermaba y moría sin saber la causa, ahora diferenciamos entre un cáncer de garganta, de pecho, o un tumor cerebral... A medida que la ciencia avanza, el diagnóstico es más fino y acertado.

He conocido muchos adultos aliviados tras descubrir su diagnóstico. ¡Por fin todo encaja!

Juan, 45 años, casado y con dos hijos, se arrastró por la escolaridad obligatoria. Notas bajas, ayuda constante, recuperaciones, apoyos... Sus profesores le calificaban de ensimismado y en las nubes, sus padres le consideraban vago. Siempre fue un niño muy movido. Cambia constantemente de trabajo, porque enseguida "le aburre". Es sensible y cariñoso, pero tiene unos "prontos de mal genio" desproporcionados. Su mujer le considera inmaduro y a veces siente que tiene un hijo más que un marido, frecuentemente tiene que ir detrás de él para que se involucre lo mínimo en las tareas del hogar. Acude a psiquiatría por problemas de ansiedad y muy baja autoestima. Finalmente, se le detectó TDAH.

Miguel acude a consulta deprimido tras una crisis matrimonial. Se siente responsable e impotente, siempre ha sido marcadamente impulsivo y desordenado. Siempre se olvidaba de todo, perdía cosas, no escuchaba lo que le decían, dejaba todo para hacer más adelante, dejaba un trabajo por otro que le parecía más interesante, decidía sin pensar... Tenía TDAH.

David, 25 años, estaba en un centro de desintoxicación por su adicción a la cocaína cuando la psicóloga le diagnosticó TDAH. Desde entonces siente haber recuperado el control de su vida, es menos impulsivo, ha ganado en capacidad de concentración y ha conseguido dejar la cocaína más fácilmente desde que toma su medicación. Siente que el diagnóstico le ha salvado la vida.



¿CÓMO DETECTAR A UN ADULTO CON TDAH?

Existen dos bloques de síntomas, inatención e hiperactividad-impulsividad, muy diferentes entre sí, que pueden o no darse de manera conjunta en una misma persona.

- LOS SÍNTOMAS DE INATENCIÓN SON:

1. Dificultades para  mantener la atención, incluso en conversaciones cara a cara, si éstas no son de su interés, se despistan de forma inconsciente e involuntaria.

2. Problemas para organizar el tiempo. Suelen ir a contrarreloj, llegar tarde y son muy de dejar todo para "última hora". Tienen dificultad para planificar su día a día, suelen ir "sobre la marcha".

3. Tendencia al desorden y a pasarse el día buscando dónde han dejado el móvil, las gafas, las llaves, la cartera... o incluso pueden llegar a olvidar dónde han aparcado el coche.

4. Falta de constancia. Suelen empezar sus proyectos con ilusión, pero enseguida se desinflan y pierden fuelle.

5. Dificultades para enfocar la atención. Les cuesta mucho concentrarse, y cometen "errores tontos" por despiste.

6. Frecuentes olvidos en tareas cotidianas, como devolver una llamada, contestar un mensaje, pagar las facturas o la cita que tenían.



- LOS SÍNTOMAS DE HIPERACTIVIDAD - IMPULSIVIDAD SON:

1. Necesidad de estimulación constante. Son adultos con mucha vitalidad y energía, siempre están "en marcha". Con una sensación subjetiva de inquietud interna. Desde fuera, pueden parecer nerviosos o acelerados.

2. Dificultad para permanecer sentados y quietos, por lo que en dichas situaciones suelen moverse en exceso, retorcer la postura, juguetear con pies y manos, tamborilear rítmicamente con los dedos...

3. Intolerancia a la monotonía; les gusta cambiar de actividad y les atraen las que son más movidas. Suelen posponer las actividades desagradables que tienen que hacer y las cambian por otras más agradables.

4. Tendencia a hablar en exceso, cortar al que está hablando o responder antes de que hayan terminado de formular la pregunta.

5. Impaciencia y baja tolerancia a la frustración. Les altera esperar su turno en la panadería, en el cine o en pleno atasco.

6. Labilidad afectiva. Muestran cambios de humor bruscos, pasando de la alegría a la irritabilidad en cuestión de segundos.

Cualquier persona puede tener en diferentes circunstancias o épocas de su vida, alguno de los síntomas más característicos del TDAH, pero la diferencia con quien padece dicho cuadro es que éstos son crónicos (síntomas presentes desde la infancia), con una intensidad y frecuencia mayor de lo común, y no son fácilmente controlables a voluntad.



¿QUÉ HACER ANTE SOSPECHA DE TDAH?

1. Acude a un especialista de tu confianza, psicólogo o psiquiatra. Lo primero es descartar otro tipo de cuadros que pueden estar generando síntomas similares pero que no son TDAH (trastorno del estado de ánimo,  ansiedad, trastorno disociativo, trastorno de personalidad, intoxicación o abstinencia de sustancias, etc.).

¿ES TDAH TODO LO QUE RELUCE?

   Una cosa es tener TDAH y otra cosa es tener síntomas de*inatención, hiperactividad e impulsividad. Esto quiere decir que a veces una persona cumple todos los criterios diagnósticos, pero los profesionales observamos que la raíz de esos síntomas no está en un TDAH sino en procesos que favorecen que las funciones ejecutivas del cerebro no rindan adecuadamente.

Estas situaciones que alteran el desarrollo correcto de esas funciones pueden ser eventos traumáticos en la vida, haber sufrido muchos pequeños traumas en la relación con los padres, la ausencia de educación con límites y validación de sentimientos, haber desarrollado un apego inseguro, no haber recibido suficiente cariño y aceptación en la infancia o dificultades en una familia desestructurada.

2. El tratamiento con mejores resultados combina los psicofármacos con la terapia cognitiva-conductual. ¡Ojo! Todavía no existen las pastillitas mágicas. La medicación ayuda, pero vas a tener que trabajar para "educar" tu TDAH y convivir mejor con él.



ESTRATEGIAS Y HERRAMIENTAS PARA REDUCIR LOS SÍNTOMAS

- Ten siempre un calendario a mano y usa reloj. Te será de gran ayuda para mejorar tu percepción del tiempo y organizar tus planes. ¿Todavía no usas el calendario del móvil?

- Usa agenda. Haz listas, recordatorios de lo que quieres hacer, usa post-it de colores, alarmas en el móvil que te avisen con 15 minutos de antelación de que tienes que salir ya o llegarás tarde.

- Establece metas y prioridades. No podemos llegar a todo, la clave está en decidir a qué queremos llegar. Qué es lo importante y qué es lo urgente, para lo que se me acaba el plazo de forma inminente.

- Coge la costumbre de calcular el tiempo que te lleva hacer cada tarea. Poco a poco podrás ir automatizándolo y serás más eficaz a la hora de programarte.

- Usa las recompensas: prémiate por alcanzar y perseguir tus objetivos.

- Cuídate y planifica descansos. También necesitas un respiro.

- A la hora de enfrentarte a esas actividades tediosas y pesadas que detestas, divídelas en pequeñas partes y hazlas poco a poco.

- Usa la doble verificación antes de actuar: Párate un segundo y piensa si es eso lo que realmente quieres decir o hacer y qué consecuencias puede traer.

- Cuando quieras trabajar o concentrarte, reduce la distracción irrelevante. Que tu mesa no esté frente a la ventana, usa tapones.

- Haz que cada cosa tenga su sitio, ahorrarás espacio mental al no tener que estar pendiente de dónde has dejado tal o cual cosa.

- Apúntate a algún deporte para saciar tu inquietud.

Sé original, mejora y adapta estas herramientas para ti. Y sobre todo, ten en cuenta que Zamora no se ganó en una hora, aplícate una ración extra de paciencia.


ENLACES DE INTERÉS y ASOCIACIONES:

Fundación CADAH

Más consejos para adultos con TDAH

Mapa de asociaciones de TDAH en España

Federación española de asociaciones de ayuda al déficit de atención feaadaah

Asociación Elisabeth dOrmano para el trastorno de déficit de atención e hiperactividad


Elena Trigo López
Psicóloga
www.doctorcarloschiclana.com

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