La temporada de huracanes de 2018, hasta ahora tranquila, frente a la del año pasado que fue una de las más destructivas

Huracán Harvey en 2017
NASA - Archivo
Publicado 13/08/2018 16:52:51CET

   MADRID, 13 Ago. (EUROPA PRESS) -

   La temporada de huracanes de 2018, que comenzó el 1 de junio y llegará a su fin el 30 de noviembre, está siendo hasta el momento "relativamente tranquila", frente a la del año pasado, que fue una de las más destructivas, la primera en la que llegaron a tierra tres huracanes de categoría 4 a Estados Unidos.

   La portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Ana Casals, ha explicado a Europa Press que de momento no se ha registrado ningún huracán superior a categoría II y señala que la media en el periodo 1981-2010 en el Atlántico norte es de 12,1 tormentas nombradas, con 6,4 huracanes de los que 2,7 son huracanes de categoría mayor. Sin embargo, precisa que el mes más activo en huracanes es septiembre, por lo que "lo peor puede estar por llegar".

   De momento, ha pronosticado que hay una probabilidad baja de que se forme un huracán en los próximos días, del 10 por ciento para los próximos dos días y del 30 por ciento en las próximas cinco jornadas.

   Si bien, ha precisado que en este momento hay un sistema de baja presión localizado, que está dejando aguaceros y rayos pero la portavoz ve "difícil" que se convierta en huracán porque en la atmósfera superior los vientos son fuertes y es, añade, no facilita la formación de huracanes.

   Sin embargo, antes de que diera comienzo oficialmente la temporada el 1 de octubre, el 21 de mayo se formó la tormenta subtropical Alberto, que se extendió del 25 al 31 de mayo y que dejó 9 muertos y afectó a la Península del Yucatán (México), a las islas Caimán, Cuba, suroeste de Estados Unidos y a Canadá, hasta donde llegó como depresión tropical y dejó fuertes lluvias.

   En junio no se registró ningún huracán, pero entre el 5 y el 16 de julio se desarrolló 'Beryl', que no dejó fallecidos y apenas afectó a la isla de Dominica, en las Antillas. Se trató, según precisa Casals, de un huracán de categoría I, que implica vientos de 130 kilómetros por hora.

   Un día más tarde, el 6 de julio se formó Chris, que se prolongó hasta el 12 de julio y que alcanzó categoría II, con vientos de hasta 165 kilómetros por hora. Se acercó a las costas de Carolina del Norte pero desde ahí cambió de trayectoria y siguió por el mar hacia Islandia, a donde llegó como depresión tropical.

   "Chris ha sido el más fuerte, con vientos de 165 kilómetros por hora y dejó un ahogado en las costas de Carolina del Norte. Sin embargo, al transcurrir por el mar y por zonas sin habitar, apenas ha provocado daños", ha comentado.

   El cuarto huracán fue Debby, pero ni siquiera alcanzó tal categoría, ya que se quedó en tormenta subtropical con nombre y con vientos de 85 kilómetros por hora y no afectó a ningún área poblada ni tampoco dejó daños o víctimas mortales.

   El que podría ser el próximo huracán es un sistema de bajas presiones "avistado" este mismo lunes. Se trata, según precisa Casals de un sistema de bajas presiones localizado a unos 800 kilómetros al sur de Cape Race, en la zona de Terranova (Canadá).

   Allí, ya está dejando fuertes aguaceros, truenos, rayos y fuertes tormentas pero confía en que su desarrollo se limite precisamente, ha insistido, por los fuertes vientos que están en las capas altas y por su dirección hacia el sur-sureste. "La posibilidad de que se convierta en huracán es baja en los próximos días. Hay pocas probabilidades de que prospere", ha añadido.

   En todo caso, admite que las distintas predicciones sobre la temporada de huracanes no son coincidentes, ya que a finales del mes de mayo la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), Estados Unidos, anunció que 2018 sería más activa que la media, pero pocos días después, el 1 de junio el Consorcio de Riesgo de Tormenta Tropical (TFR) del University College de Londres redujo a un total de nueve las tormentas nombradas, con cuatro huracanes y un solo huracán mayor.

   Además, el 31 de mayo, la Universidad Estatal de Colorado disminuyó también el número de huracanes previsto a 14 tormentas y 7 huracanes y destaca que la razón que dio a esta temporada "menos activa", igual que el TFR a este descenso es el enfriamiento anómalo que hay este año en el Atlántico Tropical y en el extremo norte del Atlántico.

   En todo caso, la portavoz aclara que "esto no tiene nada que ver" con las frecuentes tormentas de este verano en el norte de España, donde, por otro lado, la temperatura del mar es más caliente que en otras temporadas. Las tormentas que están marcando este verano, recuerda, se deben al anticiclón potente que está sobre el centro de Europa y que no deja pasar las tormentas que, o se van al norte o descienden hacia la Península ibérica.

   Hasta que llegue la próxima depresión con características suficientes para ser nombrada por su potencial devastador o sus posibilidades de alcanzar la categoría de huracán, la lista de nombres para este año sigue esperando su turno.

   Así, el próximo será Ernesto y le seguirán Florence, Gordon, Helene, Isaac, Joyce, Kirk, Leslie, Michael, Nadine, Oscar, Patty, Rafael, Sara, Tony, Valerie y William.