La temporada de huracanes en el Atlántico norte tendrá, posiblemente, menos ciclones de lo normal, 'gracias' a 'El Niño'

 

La temporada de huracanes en el Atlántico norte tendrá, posiblemente, menos ciclones de lo normal, 'gracias' a 'El Niño'

Situación actual en el Atlántico norte. Sin ciclones a la vista
CENTRO NACIONAL DE HURACANES
Actualizado 07/07/2015 23:20:14 CET

MADRID, 28 Jul. (EUROPA PRESS) -

La temporada de ciclones tropicales en el Atlántico Norte de 2014 probablemente tendrá menor actividad que la media, debido, entre otras causas a que se espera que este año la zona esté afectada por el fenómeno 'El Niño', que actúa como inhibidor, según las previsiones del Centro Nacional de Huracanaes de The National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA, por sus siglas en inglés).

Según ha explicado a Europa Press el portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Paco Martín León, para esta semana, de acuerdo con la NOAA, no se espera actividad sensible a la presencia de ciclones tropicales en el Atlántico norte y por tanto, de huracanes. "Tendrán dificultades para formarse esta semana, debido a las condiciones meteorológicas", ha vaticinado.

Así, ha añadido que la mayor actividad esta temporada --en la que hasta la fecha se ha registrado un ciclón, Arthur-- se prevé para los meses de agosto y de septiembre, aunque en general en 2014 se estima que habrá menos huracanes de lo normal, que suelen ser de 9 a 12.

Respecto a España, ha indicado que le suelen afectar los del final de la temporada, en octubre o noviembre y que, de momento, se desconoce si este año llegarán hasta las latitudes de la Península. "Hoy por hoy es imposible saber si alguno o el resto de alguno puede afectar a España", ha indicado.

Además, ha explicado que en los años en los que hay influencia del fenómeno climatológico 'El Niño', que se intensificará en los próximos meses, se produce un aumento de la intensidad del viento en los niveles medios altos y, como resultado de esa cizalladura --que en Hispanoamérica denominan cortante--, se inhibe la formación de ciclones tropicales. Otro de los factores que se están dando este año y que contribuye a disminuir la formación de ciclones son las irrupciones de aire seco y polvoriento procedente del continente africano hacia el Atlántico.

Respecto a los nombres con que se bautiza a los distintos fenómenos, ha explicado que hay una lista oficial que se vota por acuerdo tras "una lucha" entre los países que participan en el comité de expertos. Esta lista se repite cada seis años, pero hay nombres que van saliendo por la virulencia o las consecuencias para la población y los bienes y, entonces hay que elegir uno nuevo.

CINCO ESPAÑOLES EN 2014

Este año, 2014, la lista ha comenzado con Arthur, que se formó en julio y terminará con Wilfred. Entre tanto, ha precisado que el próximo ciclón tropical será Bertha y que a este le seguirá Cristóbal, ya que el listado está formado por 21 nombres, masculinos y femeninos alternos entre los que hay nombres españoles, anglosajones y francófonos. Los ciclones 'castellanos' de 2014 serán Cristóbal, Gonzalo, Isaías, Laura y Marco.

Como curiosidad, el comité de expertos encargado de la cuestión, en el seno de la Organización Meteorológica Mundial, está estudiando incluir también nombres de origen africano e indígena, a petición de los países para que estén representadas todas las lenguas y culturas.

Sin embargo, hasta finales de los años 70 los nombres de los ciclones eran todos femeninos, el Movimiento Femenino de Liberación protestó por el uso "abusivo y exclusivo" de los nombres femeninos y propusieron al Congreso de Estados Unidos, que los huracanes se nombraran como los senadores americanos. Desde 1979 los nombres femeninos y masculinos se incluyeron en la lista de ciclones tropicales del Atlántico norte.

Martín León ha añadido que los nombres de 2014 se repetirán en 2020, salvo los que sean retirados, algo que sucede cuando un huracán provoca importantes pérdidas humanas o daños muy llamativos. En concreto, ha dicho que en 2013 se retiró de la lista a Ingrid y en 2012 a Sandy, que "quedarán para la historia".

Por su parte, en la cuenca del Pacífico, en 2013 se retiró el nombre de Haiyán (Yolanda) por la devastación que produjo en Filipinas. Lo habitual, según el meteorólogo, es que cada año se retiren entre uno o dos, aunque hay años en que la lista queda intacta y otros, como en 2005, en que se retiraron Dennys, Katrina, Rita, Stan y Wilma.

De hecho, ha recordado que en 2005 se "acabó" la lista de 21 huracanes y entonces se pasó a denominarlos con las letras del alfabeto griego: Alpha, Betha, Gamma, y que, en esa línea, se llegó a Delta, un ciclón tropical que afectó también a España.

A modo de curiosidad, ha agregado que ningún huracán comenzará por las letras X, LL, Q, Z, es decir que no se verá ciclón tropical llamado Zeus.

TRADICIÓN ESPAÑOLA

Por otro lado, ha apuntado que la tradición de bautizar a los huracanes comenzó en la época de los conquistadores españoles, quienes los empezaron a nombrar por el santoral del día, el barco que se hundió o la ciudad a la que más afectó.

Los ciclones tropicales del hemisferio norte giran en el sentido contrario a las agujas del reloj y en el hemisferio sur, al revés, mientras que entre las latitudes del Ecuador no hay ciclones tropicales, salvo uno, que fue una anomalía y se saltó la norma.

El experto ha recordado que el primer huracán bautizado del que se tiene constancia es el que afectó a la isla de Puerto Rico el 21 de septiembre de 1557 y que se conoce como San Mateo I y San Mateo II afectó el mismo día de 1801; otro muy violento fue el del 18 y 19 de agosto de 1851 que afectó a la misma isla el día de Santa Elena y de San Agapito.

También se han dado dos huracanes con nombre propio pero no santos. Estos son el huracán Padre Ruiz, que afectó a la republica Dominicana el 23 de septiembre de 1834, lleva el nombre de este sacerdote querido y respetado en la isla. El mismo día de su entierro el huracán golpeaba la isla causando graves daños y muchos muertos. El otro es al que dio nombre el oficial de la marina británica S.M. Saxby, quien predijo que a principios de octubre de 1869 la costa este de Canadá y Estados Unidos resultaría afectada por un huracán. Esa predicción se hizo realidad un 4 de octubre.

Martín León ha atribuido la idea de nombrar de forma sistemática a los ciclones al meteorólogo australiano Clement Lindely Wagge en los años 90 del siglo XIX.

Finalmente, como otra curiosidad, ha indicado que durante la II Guerra Mundial, los pilotos americanos denominaron a los ciclones tropicales con los nombres de sus novias o madres, hasta que en 1950 un comité internacional acordó que las tormentas tropicales deberían tomar nombres de mujeres ordenados alfabéticamente.

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