El teniente de la Guardia Civil de Roquetas reconoce que utilizó armas ilegales

Actualizado 19/03/2007 23:52:12 CET

ALMERÍA, 19 Mar. (OTR/PRESS) -

La Audiencia Provincial de Almería celebraba hoy la primera sesión de la vista oral del juicio contra los nueve agentes de la Guardia Civil imputados por la muerte del agricultor Juan Martínez Galdeano, cuando se encontraba en las dependencias del cuartel de Roquetas de Mar (Almería), en julio de 2005. El principal imputado, el teniente José Manuel Rivas -para quien el fiscal pide 10 años, por delitos de atentado contra la integridad moral, lesiones y homicidio imprudente- reconoció durante la vista que sí utilizó porras eléctricas y un bastón extensible, armas ilegales en nuestro país, con las que supuestamente golpeó al fallecido. Para los demás imputados en el caso, el fiscal ha solicitado penas de hasta siete años de prisión.

El teniente Rivas ha sido el primero en declarar y ha dicho que no recordaba haber llevado dos armas eléctricas no reglamentarias y haber ordenado la detención del fallecido, sin embargo, después de que la jueza admitiera como prueba esas armas el teniente reconoció que sí las portaba, pero que no estaban cargadas con electricidad, según una información de Antena3 a la que tuvo acceso OTR/Press. Rivas declaró también que Galdeano había consumido drogas cuando se personó en el cuartel -para denunciar un accidente de coche- y ha reiterado que no hubo forcejeos sino sólo resistencia.

Los demás guardias civiles imputados han estado en el banquillo, aunque no se les han podido grabar sus rostros. La acusación popular dice que la clave está en las imágenes grabadas en el cuartel de Roquetas. Un vídeo que en un principio fue negado y no se quiso suministrar. En el citado DVD -que recoge la transcripción de las dos cámaras del patio- el agricultor fallecido aparece a la llegada con una camisa machada de sangre, sin pantalones y forcejeando con una pareja de agentes del Instituto Armado. Una hora más tarde, imágenes de una segunda cámara graban otro forcejeo a la salida tras el cual Juan Martínez Galdeano se desploma y es atendido, hasta 25 minutos después, por una ambulancia.

Durante la comparecencia del teniente Rivas, hubo además varias sorpresas, según RNE en una información recogida por OTR/Press, como por ejemplo: se supo que no existe atestado oficial del incidente en el cuartel o, según la acusación, no rebatida por el imputado, se echó del lugar a una abogada de oficio que se encontraba en el cuartel haciendo uno trámites. Además, Rivas se negó a contestar a las acusaciones que representan a la familia del fallecido y a la asociación pro derechos humanos.

PENAS DE HASTA 10 AÑOS

El Ministerio Fiscal pidió en su escrito de conclusiones provisionales una pena de diez años de prisión para el principal imputado en su condición de Jefe de Puesto, el teniente Rivas por los delitos de atentado grave contra la integridad moral, lesiones y homicidio imprudente contra la persona de Juan Martínez Galdeano.

Para cada uno de los otros siete guardias civiles imputados en el caso, en el que el Fiscal considera agravante el abuso de autoridad, la petición asciende a dos años y seis meses de prisión por el delito de homicidio imprudente; dos años por atentado grave contra la integridad moral y tres años y seis meses de prisión por un delito de lesiones. De la Administración del Estado, como responsable civil subsidiaria, solicita una indemnización a la viuda e hijo de 95.000 euros.

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