El Vaticano plantea comités éticos a los bancos para el control de productos financieros "inmorales"

Publicado 17/05/2018 13:45:34CET

Propone tasar los paraísos fiscales para acabar con el hambre en el mundo

ROMA, 17 May. (EUROPA PRESS) -

El Vaticano ha invitado a los bancos a crear comités para controlar la emisión y venta de algunos productos financieros que ha tachado de "inmorales", en un nuevo documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe y del Dicasterio para el Servicio al Desarrollo Humano Integral titulado 'Oeconomicae et pecuniariae quaestiones', que reúne consideraciones para un discernimiento ético sobre algunos aspectos del actual sistema económico-financiero.

De este modo, el Vaticano hace un repaso de las prácticas financieras fraudulentas que han causado la crisis económica y propone una batería de medidas para contrarrestar la avidez de algunos fondos de inversión o las burbujas especulativas.

En este sentido, hace referencia a la venta de algunos productos financieros que aunque "lícitos en sí mismos", se benefician de la situación de asimetría, las lagunas informativas o "la debilidad contractual de una de las partes".

"En el mundo económico y financiero se dan casos en los cuales algunos de los medios utilizados por los mercados, aunque no sean en sí mismos inaceptables desde un punto de vista ético, constituyen casos de inmoralidad próxima, ocasiones en las cuales con mucha facilidad se generan abusos y fraudes", afirma.

En el texto, también propone que se aplique una mayor tasa de impuestos a los paraísos fiscales para combatir el hambre en el mundo. "Se ha calculado que bastaría un impuesto mínimo sobre las transacciones 'offshore' para resolver gran parte del problema del hambre en el mundo.
¿Por qué no hacerlo con valentía?", propone.

DINERO PARA SERVIR, NO PARA GOBERNAR

"El dinero debe servir y no gobernar", sentencia. De este modo, recoge también recomendaciones para acabar con la evasión fiscal y critica las remuneraciones excesivas de altos cargos a la vez que defiende el comercio justo.

"Está en juego el verdadero bienestar de la mayoría de los hombres y mujeres de nuestro planeta (...) mientras algunas minorías explotan y reservan en su propio beneficio vastos recursos y riquezas, permaneciendo indiferentes a la condición de la mayoría", resalta.

URGENTE AUTOCRÍTICA

Por ello, urgen a las instituciones financieras a hacer "autocrítica" con el fin de emprender un cambio de la "cultura empresarial" que conlleve la instalación de "comités éticos, dentro de los bancos, para apoyar a los consejos de administración".

A su juicio, para "apoyar adecuadamente la economía real" es necesario que los bancos no solo preserven "sus balances". Asimismo, llama la atención sobre la necesidad de "introducir una certificación de las autoridades públicas para todos los productos que provienen de la innovación financiera, a fin de preservar la salud del sistema y prevenir efectos colaterales negativos".

MAYOR REGULACIÓN FRENTE A CRISIS SISTÉMICAS

En suma, han invitado a que se ponga en marcha una mayor regulación para "evitar crisis sistémicas", como por ejemplo sería una clara separación de la gestión de cartera de créditos comerciales y de la inversión o negociación de cartera propia. "Entre los principales motivos de la reciente crisis económica se hallan también conductas inmorales de representantes del mundo financiero", denuncia.

Bajo esta óptica, critica que existan "excesivos movimientos del portafolio de títulos, con el propósito principal de incrementar los ingresos" o que se concedan préstamos por parte de un intermediario bancario, subordinados "a la simultánea suscripción de otros productos financieros quizás no favorables al cliente".

La reprobación se extiende a "la creación de títulos de crédito de alto riesgo" o "los llamados derivados". "Es deplorable, desde el punto de vista moral, cuando unos pocos - por ejemplo, importantes fondos de inversión - intentan obtener beneficios mediante una especulación encaminada a provocar disminuciones artificiales de los precios de los títulos de la deuda pública, sin preocuparse de afectar negativamente o agravar la situación económica de países enteros", avisa el Vaticano.