Vecinos de Algete (Madrid) dicen que el Supremo les ha dado la razón en su lucha con el ruido de aviones de Barajas

Actualizado 28/04/2011 21:43:35 CET

MADRID, 28 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los vecinos de la urbanización Ciudad Santo Domingo, en Algete, han explicado este jueves que el Tribunal Supremo les ha dado la razón en la lucha que tienen con el ruido que produce el paso de aviones procedentes del Aeropuerto de Barajas fallando que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) tiene que obligar a la Administración a que explique las medidas que han tomado al respecto.

En un comunicado, han explicado que la Sección Séptima de Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha comunicado este mismo jueves sendas sentencias respecto a dos recursos de casación "fallando a favor de los vecinos recurrentes de Ciudad Santo Domingo en ejecución de la Sentencia de 13 de octubre de 2008 que declaró lesión de derechos fundamentales por sobrevuelo de aeronaves de Barajas y ordenó su cese".

Según indican, el Supremo concluye que, salvo en lo relativo a las indemnizaciones, dicha sentencia no ha sido ejecutada y que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid "ha de proseguir su ejecución y ha de ordenar a la Administración que de inmediato, con fijación de plazo, dé cuenta de la situación actual y justifique haber tomado todas las medidas necesarias para que cese la causa de la lesión del derecho fundamental apreciada en la Sentencia de 13 de octubre de 2008".

Según el presidente de la Asociación contra Ruido y Riesgo de Ciudad Santo Domingo, Jesús Coca, entre otras cosas, el Supremo reconoce "que el método empleado por el TSJM en la ejecución es incorrecto y que la reducción del 50 por ciento en los sobrevuelos que llegó a determinar el TSJM no hace cesar la lesión sufrida por los recurrentes".

En la misma dirección, destaca que se debe tener en cuenta "los niveles, frecuencia y naturaleza de los ruidos de las aeronaves así como los datos aportados por los vecinos procedentes de la misma AENA y los partes de la Policía de Algete". Además, prosigue, recoge que el Real Decreto sobre ruido "no existía y sólo tiene criterio orientador".

LA CULPA NO ES DE LA URBANIZACIÓN

En concreto, según los vecinos, el Supremo señala que Ciudad Santo Domingo es una zona "sin afecciones de ningún tipo, que se ha visto sometida al ruido como consecuencia, no de que la urbanización se haya construido junto al aeropuerto, sino de que la ampliación de este, anterior al Real Decreto".

Además, también influye la manera en que se han definido sus operaciones cuando se encuentra en configuración Sur, "que han llevado a miles de aviones a sobrevolar a baja altura la Ciudad Santo Domingo, ubicada desde muchos años antes en un lugar tan apartado del aeropuerto como, por ejemplo, el centro de la ciudad de Madrid".

En la misma dirección, señala que la Ley de Navegación Aérea modificada en 2010 estaba originada por los "problemas relacionados con la ejecución de la Sentencia de 13 de octubre de 2008 y, en especial, con la decisión de la Sala de Madrid de ordenar la reducción del 50 por ciento de los sobrevuelos.

La Sentencia de 13 de octubre de 2008, 1553/06 de Derechos Fundamentales 109/2004 fue promovida por cinco habitantes en representación del resto: "la situación no era totalmente inevitable desde el momento en que se reconoce que hay rutas de aproximación al aeropuerto cuando está en configuración Sur que no incluyen el sobrevuelo de la Ciudad Santo Domingo".

La Asociación contra Ruido y Riesgo de Ciudad Santo Domingo ha recalcado que AENA puede pasar todo el tráfico por el Valle del Jarama, ejecutando la sentencia "de manera inmediata, sin sobrevolar población alguna".

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha dictado diversos autos. El de 3 de noviembre de 2009 dispuso que "con carácter inmediato" se procediese a la reducción en un 50 por ciento sobre la cifra actual del total de los vuelos sobre la citada urbanización, "con las consecuencias" que ello implicase en el uso de la pista 18-R.

Los vecinos lo recurrieron, y, además presentaron una demanda por daños psíquicos y físicos, "agravadas por el desacato a lo ordenado en la Sentencia según señalan los diagnósticos clínicos".