Viganò dimite para no "obstaculizar" las reformas en el aparato de comunicación de la Santa Sede

Publicado 21/03/2018 15:26:33CET

ROMA, 21 Mar. (EUROPA PRESS) -

El exprefecto de la Secretaría de la Comunicación de Vaticano, Darío Edoardo Viganò, ha explicado que ha renunciado a su cargo para no "obstaculizar" las reformas en el aparato de comunicación de la Santa Sede tras "las últimas polémicas sobre su cometido".

Viganò ha reconocido en una carta que ha sido publicada en varios medios de comunicación italianos "las controversias" que han sobrevolado su trabajo después del escándalo del "lettergate", como ha sido denominada la gestión informativa que hizo al publicar solo de forma parcial una carta de Benedicto XVI en la que elogiaba la capacidad teológica de Francisco.

"La controversia, más allá de mis intenciones, desestabiliza el complejo y gran trabajo de reforma que me encomendó en junio de 2015 y que ahora se ve, gracias a la contribución de muchas personas, comenzando por el propio personal, que está en el estadio final", ha señalado Viganò.

Asimismo, precisa que dimite en el respeto a las personas que han trabajado con él y para evitar que por su culpa se retrase el trabajo de comunicación de la Santa Sede.

"En el respeto de las personas, que han trabajado conmigo en estos años, y para evitar que mi persona pueda en algún modo retrasar, empeorar o incluso obstaculizar lo que ya ha sido establecido en el Motu proprio del 27 de junio de 2015, y sobre todo por el amor a la Iglesia y a usted Santo Padre, le pido que acoja mi deseo de hacerme a un lado, prestándome disponible a colaborar en otra modalidad", añade.

Su dimisión se produce después de que Viganò publicase de forma parcial una carta en la Benedicto XVI defendía a Francisco, destacando "su profunda formación filosófica y teológica". Las líneas omitidas contenían la crítica de Ratzinger sobre la decisión de encomendar la redacción de uno de los volúmenes de la colección 'La teología del Papa Francisco' a Peter Hünermann, teólogo alemán que fue uno de los grandes críticos del Papa Juan Pablo II y de su sucesor Benedicto XVI.