La banda de asaltantes a turistas en autopistas de la costa mediterránea cometió más de 70 robos simulando ser policías

Actualizado 22/06/2007 16:47:04 CET

SANT ANDREU DE LA BARCA (BARCELONA), 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

La banda de delincuentes pakistano-iraníes que la Guardia Civil desarticuló el martes cometió más de 70 robos a turistas extranjeros en autopistas de la costa mediterránea, simulando ser policías.

Los 28 detenidos (23 hombres y 5 mujeres) paraban los vehículos conducidos por extranjeros y les robaban todo lo que llevaban. La Guardia Civil ha intervenido más de 44.500 euros en metálico, 26 vehículos y gran cantidad de joyas.

La operación 'Falaz' se activó a principios de enero, cuando la Guardia Civil detectó a una banda que se dedicaba a robar a turistas extranjeros. Inicialmente, la organización tuvo su base en la Comunidad Valenciana, pero el refuerzo policial por la celebración de la Copa América les obligó a desplazarse a Catalunya. Un cámping de Calella era la base de operaciones de esta banda formada por personas procedentes de una zona fronteriza entre Pakistán e Irán.

Los detenidos se vestían con trajes o chalecos con insignias policiales y placas identificativas falsas, y usaban vehículos con sirenas policiales para interceptar a extranjeros en carreteras, áreas de servicio y puntos de afluencia turística. Cuando los turistas se detenían, les aseguraban que estaban realizando una operación antidroga y se apropiaban del dinero y los objetos de valor que llevaban.

El portavoz de la división operativa de la Guardia Civil, el brigada Pastor, explicó que utilizaban un material "muy burdo, como placas con la bandera de España y la de Catalunya, estrellas de plástico para niños, chaquetas y corbatas".

Los métodos también eran muy poco profesionales y, en ocasiones, los detenidos salían a 'patrullar' con sus hijos en el coche. "Los investigadores explican que los niños sacaban la cabeza por la ventana para ver lo que hacían sus padres. Incluso un día llegó a actuar una mujer de 60 años como falsa policía", explicó Pastor.

Tras los robos de cada jornada, los delincuentes se reunían en el cámping de Calella donde se repartían el botín. Escondían las piezas robadas en bolsas con doble fondo o bajo los sacos de dormir de sus tiendas de campaña. Parte del dinero robado lo enviaban a sus países de origen.

De las 28 detenciones, 20 se produjeron en un cámping de Calella, 7 en apartamentos de Alicante y 1 en Murcia. Durante la operación, en la que participaron 150 agentes y un helicóptero, se intervinieron 44.500 euros, 4.500 dólares y gran cantidad de billetes de otros países; 26 vehículos; gran cantidad de joyas, relojes de marcas prestigiosas, cámars de fotografía y de video y ordenadores portátiles; vestimenta de apariencia policial, y placas simuladas de policía.

Según la Guardia Civil, la banda podría poseer armas, aunque no se han encontrado en los registros policiales. Los detenidos tenían relación con otras bandas que actuaban con métodos similares en Francia, Turquía o China. La mayoría de detenidos tienen antecedentes penales, y algunos ya fueron detenidos en 2004 en Madrid por robos en carreteras.

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