Detenidos los presuntos autores de la muerte a navajazos de un 'camello' de cocaína en marzo de 2005, en Madrid

Actualizado 25/01/2006 11:59:30 CET

MADRID, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han detenido a Sergio A.D., de 25 años, y a Gema F.G., de 20 acusados de la muerte de Ángel G.R., de 82 años y natural de Oviedo, que falleció en su domicilio, situado en el número 21 de la calle Hernán Cortes de Madrid, el 27 de marzo de 2005 como consecuencia de varias heridas de arma blanca.

Los hechos ocurrieron de la siguiente forma: según relato un amigo del fallecido que le visitaba en su domicilio todas las semanas para comprarle cocaína y mantener relaciones sexuales, el día 14 de marzo de 2005, mientras ambos se encontraban en su casa, dos personas llamaron insistentemente al timbre, pero Ángel no contestó.

CONDENADO POR ROBO CON FUERZA

Dada la insistencia de las llamadas y los fuertes golpes que dieron a la puerta, el fallecido acabó abriendo la puerta y citando a los sospechosos, Sergio (toxicómano) y su novia, sobre las 22.00 horas. El amigo abandonó el domicilio y minutos más tarde llegaron los sospechosos, que acabaron con la vida de Ángel y se llevaron dinero y algunos teléfonos móviles. Al parecer, el toxicómano había cumplido condena por robo con fuerza en el Centro Penitenciario Madrid VI-Aranjuez.

Pese a la dificultad para localizar al principal sospechoso, se inició una investigación y se localizó a una persona cuyas características físicas coincidían con las del presunto autor del delito, comprobándose que éste se encontraba en libertad condicional en un centro de inserción social de Madrid, al que tenía que ir a firmar una o dos veces al mes.

MANTENÍAN UNA RELACIÓN SENTIMENTAL

Según figuraba en el expediente del centro, Sergio tenía como tutora a una mujer de 20 años, Gema F.G, que mantenía una relación sentimental con el preso y que podría ser la persona que le hubiese acompañado el día que se produjeron los hechos.

La pareja abandonó Madrid para no ser detectados por la Policía pero fueron localizados en Granada. Más tarde regresaron a la capital y se estableció un dispositivo de vigilancia en torno a sus domicilios. Gema fue detenida y a Sergio se le arrestó horas más tarde.

El acusado negó en todo momento los hechos pero cuando le informaron de la detención de su pareja reconoció que había sido él quien había matado a Ángel, alegando que lo había hecho en legítima defensa pues, según él, el fallecido le intimidó con un cuchillo y una navaja.