Familia de las fallecidas por el avión militar en Baeza recuerda que éste "no tenía que haber entrado al pueblo"

Actualizado 25/01/2006 16:04:01 CET

BAEZA (JAEN), 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

La familia de la mujer y de su hija de ocho meses fallecidas tras el impacto de un avión militar contra su vivienda en Baeza (Jaén) reiteró hoy su "confianza" en el ministro de Defensa, José Bono, y recordó que "lo que está claro" es que el capitán que pilotaba la aeronave "no tenía que haber entrado al pueblo" con ella.

En declaraciones a Europa Press, el portavoz de la familia, Narciso Villacañas, subrayó que no quieren hacer manifestaciones contra los familiares del militar fallecido, quienes ayer anunciaron una querella contra Bono, pero reiteró que el capitán Francisco José Cabezas "no tenía que haber salido" de la base militar de San Javieren Murcia.

Villacañas indicó que la familia de las fallecidas "no puede decir nada más" sobre este asunto porque "el ministro ya lo dijo todo", y agregó que "por nuestra parte, mantenemos la confianza" en Bono.

El portavoz familiar afirmó que "sí sabemos que ese avión no tenía que haber entrado en el pueblo", ya que "esa ley existe y no nos la vamos a inventar ahora". "Un avión como ésos no puede volar por un pueblo, y menos a baja altura y haciendo piruetas, como lo ha visto todo el mundo", recordó.

El padre del capitán anunció ayer que presentará una querella criminal contra el ministro de Defensa tras considerar que "juzgó y condenó" a su hijo al declarar que éste había llevado a cabo una actuación "contraria al reglamento", ya que, según replicó, su hijo "tenía un vuelo autorizado a discreción y a baja cota".

LOS HECHOS

Este suceso se remonta al pasado 2 de septiembre de 2005, cuando un avión militar CASA 101 se estrelló contra el tejado del número once de la calle San Ildefonso de Baeza, resultando muertos el piloto de la aeronave, el capitán Francisco José Cabezas, y una mujer de 30 años y su hija de ocho meses que se encontraban en el interior de la vivienda cuando se produjo el impacto.

El ministro de Defensa, José Bono, informó entonces de que el piloto "estaba fuera del sector que se le asignó para entrenamiento" y que, por lo tanto, había llevado a cabo una actuación "contraria al reglamento".

Por su parte, la familia de las dos fallecidas, que presentó denuncia por los "daños personales y materiales", exigió que se identifique a "los responsables que han permitido, autorizado o tolerado que constantemente se sobrepasara el radio de acción del avión siniestrado".

La familia señaló que este incidente se produjo por "una sucesión de incumplimientos", ya que "bajo ningún concepto nadie puede realizar en ninguna población acrobacias o piruetas". "Si tales actuaciones han existido son, cuanto menos, reprochables y deben aparecer todos los responsables reales de este suceso", subrayaron.