Pasan a disposición judicial en Sevilla los cuatro acusados de contrabando de piezas arqueológicas

Actualizado 31/08/2007 13:08:44 CET

SEVILLA, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los cuatro detenidos en la operación Dioniso, tres de ellos, abuelo, padre e hijo de una misma familia sevillana y propietarios de uno de los comercios de arqueología más prestigiosos de España, ubicado en la avenida de la Constitución la capital hispalense, a los que se les intervinieron más de 50 piezas, presuntamente, procedentes del expolio, pasaron hoy a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Marchena (Sevilla).

Fuentes de la Guardia Civil informaron a Europa Press de que los acusados C.B.C., de 74 años: F.B.F., de 47 años; y A.B.S., de 25 años, de origen hispalense, junto al marchante húngaro de 54 años, que responde a las iniciales de W.T.V., y que fue detenido en el aeropuerto de Munich (Alemania), están declarando durante la mañana de hoy.

Los presuntos "blanqueadores" de obras arqueológicas, que fueron detenidos en la noche del miércoles por la Benemérita, se encontraban en libertad con cargos, después de que se les intervinieran más de 50 piezas procedentes del expolio.

Las investigaciones del caso se iniciaron el pasado mes de febrero a raíz del análisis de la documentación intervenida en la operación Tertis, en la que el Grupo de Patrimonio Histórico de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil desmanteló una organización de expoliadores de yacimientos arqueológicos. En aquella ocasión se procedió a la detención de 55 personas e intervención de más de 300.000 piezas arqueológicas en los 68 registros domiciliarios practicados.

Tras un detallado análisis de la documentación intervenida, la Benemérita comenzó a investigar a los tres integrantes de la familia sevillana por presuntos "blanqueos" de piezas arqueológicas.

El principal 'modus operandi' de dichos individuos consistía en solicitar una factura de compra al marchante húngaro para acudir al Ministerio de Cultura y conseguir un permiso de importación de cada pieza en cuestión. De esta forma, la obra arqueológica quedaba blanqueada y era vendida en las ferias de arte de Europa.

Igualmente, en el transcurso de la investigación, la Guardia Civil detectó que los ahora detenidos, a través del aeropuerto de Sevilla, pretendían exportar "ilícitamente y sin declarar", dos esculturas correspondientes a una Venus y una cabeza de diosa, con destino a dos compradores mejicanos que días antes se las habían adquirido en España por 100.000 euros

INTENTO DE ESTAFA AL MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL.

Por otro lado, los acusados pretendieron vender por 1.000.000 de euros al Museo Arqueológico Nacional dos importantes esculturas en mármol a tamaño real, representando a un atleta desnudo y a un dios Dioniso. Presuntamente, estas piezas procedían de expolios en España y habían sido amparadas como si fueran procedentes del extranjero con documentos facilitados por la persona detenida en Munich.

La colaboración entre el Museo Arqueológico Nacional y el Grupo de Patrimonio Histórico del Instituto Armado permitió "frustrar" la operación de compra y venta de las esculturas.

Asimismo, durante la operación, que aún permanece abierta, se han practicado un total de cuatro registros en los que se han intervenido numerosos objetos arqueológicos y gran cantidad de documentación que se está analizando por especialistas de la Guardia Civil en investigación de delitos contra el patrimonio, para poder determinar su procedencia y si alguno de ellos pudieran estar amparados con documentación falsificada.