Los secuestradores que torturaron al menor chino liberado en Alcalá (Sevilla) amenazaron con matarle o mutilarle

RP Policia Secuestro Chino
EP
Actualizado 27/01/2011 15:47:37 CET

Los cinco detenidos, todos de nacionalidad china, han sido puestos ya a disposición de la autoridad judicial

SEVILLA, 27 Ene. (EUROPA PRESS) -

Los cinco ciudadanos chinos detenidos en Sevilla por el secuestro de un menor de edad de la misma nacionalidad, por cuya libertad llegaron a reclamar un millón de euros a su familia, han pasado ya a disposición judicial. Las investigaciones de la Policía Nacional han revelado que tres de ellos proceden de Madrid pese a que fijan en Italia su raigrambre y el menor habría sido sometido a torturas psicológicas e incluso físicas durante sus cuatro días de cautiverio, periodo en el que los secuestradores incluso amenazaron con matar a la víctima o arrancarle dedos de las manos.

El comisario jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Brigada Central de Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía, Serafín Castro, y el comisario jefe de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Sevilla, Manuel Piedrabuena, han dado cuenta este jueves de los pormenores de la operación. Durante la rueda de prensa, han explicado que el menor, de 17 años de edad, se encontraba en el Polígono Aeropuerto cerrando una nave propiedad de su padre, dedicado a la venta de artículos de importación.

En ese momento, y según el relato de los mandos del Nacional de Policía, se habría acercado a él un individuo también de nacionalidad china al objeto de preguntarle por la dirección de un negocio. Mientras el joven trasladaba a su interlocutor una posible equivocación en cuanto a la localización de dicho establecimiento, habría sido encañonado por la espalda con un arma de fuego e introducido "por la fuerza" en el interior de un vehículo, donde incluso le habrían cubierto la cara con un pasamontañas al objeto de que perdiese la orientación.

UN MILLÓN DE EUROS DE RESCATE

Tras la desaparición del menor, los supuestos secuestradores contactaron con el padre del chico al objeto de ponerle al corriente del secuestro y de reclamarle la entrega de un millón de euros a cambio de su libertad, extremo tras el cual la familia del joven elevó el asunto a la Policía Nacional. Durante los cuatro días en los que se prolongó el secuestro, los autores de los hechos habrían presionado en varias ocasiones a la familia del muchacho, amenazando con "matarle" o arrancarle los dedos de las manos para luego "enviarlos" a la familia. En uno de los contactos, el propio joven pudo hablar con su progenitor, a quien dijo que le apuntaban con dos armas de fuego y que sus secuestradores le darían muerte en el caso de que las autoridades fuesen alertadas.

Durante los contactos entre los secuestradores y la familia del menor, el precio del rescate fue finalmente rebajado a medio millón de euros. Entretanto, el joven era torturado a base de "martillazos en los dedos" en un intento de los secuestradores por obtener información en cuanto a su familia y otras potenciales víctimas de nuevos secuestros. Finalmente, y ya con un equipo especializado de la Policía Nacional trabajando en el caso, las partes acordaron una primera entrega de 300.000 euros durante la madrugada del lunes al martes de la semana en curso.

Los secuestradores, en concreto, acordaron con el padre de la víctima la entrega de este dinero en efectivo en el entorno del Casino de la Exposición. Sobre las 04,00 horas de aquella madrugada del martes, el padre de la víctima se personó en este espacio con una bolsa que contenía el dinero, pero los secuestradores contactaron con él para desplazar el lugar de encuentro a los aledaños de la nave en la que había sido consumado el secuestro. Posteriormente, los secuestradores escogieron el entorno del polígono La Negrilla para la entrega del rescate e incluso llegaron a intentar imponer una cuarta localización, si bien finalmente el padre de la víctima se negó y comunicó a los secuestradores que dejaba los 300.000 euros en una bolsa que había arrojado a un contenedor.

PERSECUCIÓN EN COCHE

Aproximadamente 15 minutos después de haber abandonado la bolsa, según han relatado Castro y Piedrabuena, se aproximó hasta el lugar en cuestión un coche del que se apeó un ciudadano chino que recogió el rescate, momento en el que comenzó la actuación de los agentes de la Policía Nacional. En efecto, antes de que este individuo pudiese entrar de nuevo en el coche ya con el dinero en su poder, fue interceptado y arrestado por los miembros del Cuerpo Nacional de Policía, dándose inmediatamente a la fuga el turismo del que había bajado.

Así, comenzó una persecución mediante la que el coche en fuga era seguido por los efectivos de la Policía Nacional en un lance en el que ambas partes habrían comunicado la situación al entorno de una "casita baja" de Alcalá de Guadaíra, porque en esta vivienda se encontraba el joven junto a tres de sus raptores y todo un dispositivo especial de la Policía Nacional rodeaba en silencio el inmueble a la espera de comenzar a actuar. Los dispositivos organizados por el Cuerpo Nacional de Policía en torno a la entrega del rescate y la vivienda en la que se hallada cautivo el menor han contado con el respaldo del Grupo de Operaciones Especiales (GOEs) y del Grupo de Sistemas Especiales.

ASALTO A UNA VIVIENDA

Mientras el coche y su único ocupante eran interceptados camino de Alcalá de Guadaíra tras "siete u ocho minutos" de persecución, los tres secuestradores que se encontraban en la vivienda fueron arrestados cuando intentaban escapar. Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía irrumpieron en el inmueble y allí encontraron al joven "muy asustado" y con sus muñecas sujetas mediante cinta aislante. Al registrar la vivienda en cuestión, fueron localizadas el arma de fuego utilizada para el secuestro, bridas y cinta aislante, elementos que "demuestran palpablemente" la participación de estos sujetos en los hechos.

Mientras padre e hijo protagonizaban un "emotivo" re encuentro en la Jefatura Superior de la Policía Nacional en Andalucía Occidental, los cinco detenidos eran interrogados por los investigadores. Dos de ellos residen en Sevilla y los restantes procederían de Madrid pese a que han asegurado radicar en Italia, siempre según la información trasladada por Serafín Castro y Manuel Piedrabuena. Dos de ellos tienen antecedentes pero no por hechos como los ahora relatados y el supuesto 'cerebro' del secuestro procedería de Madrid.

La Policía Nacional ha dado por "completada" la operación y, de hecho, durante la mañana de este jueves los cinco detenidos, todos ellos de nacionalidad china, han pasado a disposición de la autoridad judicial.

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