El uso "imprudente" de una bombona de butano debido a su apertura pudo originar la explosión en Alicante

Actualizado 04/08/2006 16:52:40 CET

ALICANTE, 4 Ago. (EUROPA PRESS) -

El jefe de la Policía Local de Alicante, Luis Gómez, explicó hoy que el "uso imprudente de una bombona de butano" debido a su "apertura" es la causa que se baraja como origen de la explosión de gas que se produjo ayer en la calle Cerdá de Alicante y en la que resultaron heridas doce personas, dos de ellas en estado crítico.

Así, Gómez indicó que una testigo, que tenía una habitación alquilada en la casa siniestrada, ha declarado que la "apertura" de la bombona de gas puede ser la causa de lo sucedido, aunque según añadió, "esa persona no ha precisado más datos, ya que no se encontraba en la vivienda" en el momento de la deflagración.

De esta forma, el responsable de la Policía Local precisó que los datos que se tienen son "indicios primarios", ya que "es muy pronto para sacar una conclusión definitiva". Además, según apuntó, a la declaración de esa testigo se unirán las de "las dos personas que se estaban en la vivienda", ambos heridos muy graves, y así "saldrá una conclusión".

En cuanto al proceso a seguir, Gómez manifestó que la Policía Local remite la información que tiene de esa testigo, y en la que ve "que pueden haber unos indicios" al Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía que, según matizó, es quien "tiene que investigarlos realmente". Posteriormente, se enviará esas resoluciones a la Autoridad Judicial.

Además, respecto a la parte de la casa en la que se encontraba la bombona, Gómez señaló que no se ha podido definir "si ha sido en la cocina o en el dormitorio". Preguntado por quién presuntamente manipuló la bombona dijo que, "evidentemente", fue uno de los heridos.

Por su parte, el alcalde en funciones, Andrés Lloréns, comentó que tras las investigaciones llevadas a cabo por la Policía Local, "todo apunta y hay indicios más que justificados que lo corroboran que la explosión ha sido de una bombona de gas butano", ya que, según dijo "hay indicios de una imprudencia temeraria en el uso" de la bombona en la vivienda del tercero derecha.

Por otro lado, Lloréns explicó que los números 81, 83 y 85 de la calle Cerdá se van a declarar en "ruina total", y no se va a permitir el acceso "de ninguna de las formas a estas viviendas por el altísimo riesgo de derrumbe que en la actualidad ello conlleva".

Además, según explicó, "en el número 79 de la calle han sido precintadas parte de las habitaciones de los pisos primero, segundo y tercero, concretamente la que da a los comedores", mientras que en el número 88, que se encuentra en la acera de en frente, "se podrá acceder con permiso y acompañamiento de bomberos", ya que, según indicó, "también hay grave riesgo de derrumbe".

La calle Cerdá seguirá cortada al tráfico y sólo se podrá ir por la acera de enfrente al edificio donde se produjo la explosión. También, la zona será "convenientemente vallada", y además "va a haber una patrulla de agentes de la Policía Local y también bomberos que van a estar presentes permanentemente en esta zona", aseveró.

El desescombro continúa hoy y seguirá porque "la labor es muy lenta y hay que hacerlo con mucho cuidado para evitar riesgo de bomberos", así como el derrumbe porque el estado de los edificios es "muy lamentable", mantuvo Lloréns.

Entre los daños, se encuentran también trece vehículos afectados por la deflagración. Por su parte, el departamento de Conservación de Inmuebles del Ayuntamiento de Alicante estudia cuándo se puede hacer la demolición.

REALOJO

Un total de 21 personas van a seguir realojadas en el Hotel Abba de Alicante, mientras que el resto de personas afectadas hasta un total de 32 seguirán en casas de familiares o en segundas residencias. El total de afectados se eleva a 36, si se suman las cuatro personas que siguen ingresadas en el Hospital General de Alicante.

En este sentido, Lloréns aseguró que "todo el fin de semana el alojamiento está controlado en este hotel", y anunció una reunión hoy con todos los afectados para "tranquilizarles" y buscar una "solución a medio y largo plazo", porque, según prosiguió, "el hotel es una solución provisional". Además, según añadió, "en ese encuentro se valorarán sus situaciones" para hablar con los seguros de las casas.

HERIDOS

En cuanto al estado de los heridos, Lloréns informó de que siguen en la UCI del Hospital General de Alicante con pronóstico "grave crítico, pero estables dentro de la gravedad" el hombre de 31 años de edad, y la mujer de 25 años que resultaron heridos con quemaduras en el 80 por ciento de su cuerpo.

En el mismo hospital continua un hombre de 61 años con un traumatismo ocular en el ojo izquierdo, luxación de carótida y hemorragia ocular. Según Llorens, "el estado del ojo es grave, pero su estado general es leve". "Ha sido intervenido y se recuperará", dijo.

El cuarto herido que queda ingresado es un hombre 41 años que iba por la calle cuando le sorprendió la deflagración. Fue ingresado por un "traumatismo craneal" pero, según explicó Llorens, "es posible que mañana reciba el alta médica".

Además, LLoréns recordó que han sido dados de alta las cinco personas que ingresaron con pronóstico leve en el Hospital de San Juan

Finalmente, el alcalde en funciones destacó el esfuerzo de los efectivos que han trabajado en el siniestro, entre ellos, 35 bomberos con 9 vehículos, 65 agentes de la Policía Local, además de "la colaboración" de la Policía Nacional, miembros del Tedax, dos ambulancias del Servicio de Atención Médica Urgente (Samu), seis ambulancias de Soporte Vital Básico (SVB), además de 2 ambulancias de transporte no asistido así como médicos y personal de Protección Civil.

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