Vuelve a ser juzgado por la muerte de su mujer, en Teruel

Actualizado 30/05/2011 19:51:36 CET

TERUEL, 30 May. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Teruel acoge desde este lunes el nuevo juicio contra José Tomás Egea, acusado de acuchillar a su mujer provocándole la muerte en septiembre de 2007.

El acusado ya fue considerado no culpable por un jurado popular, pero el Tribunal Supremo ordenó repetir de nuevo el juicio al encontrar defectos de forma en el veredicto. De nuevo, un jurado popular deberá decidir sobre el caso, en el que tanto la acusación como la defensa van a basarse en los mismos argumentos que hace dos años.

En el juicio celebrado en 2009 un jurado popular declaró al acusado no culpable, pero después el Tribunal Supremo encontró defectos de forma en su veredicto.

Según han avanzado defensa y acusación, la acusación le culpa de un delito de homicidio, por lo que pide para él 15 años de prisión, mientras que su defensa argumenta que la mujer se clavó el cuchillo de forma accidental.

El abogado de la defensa, Enrique Trebolle, ha señalado al respecto que "obligan a celebrar otra vez el juicio, por razones formales", por lo que su planteamiento de la vista "va a ser idéntico" al de hace dos años.

Trebolle ha indicado a los medios de comunicación, antes de que comenzara el juicio, que "todas las pruebas tienen que ir en el mismo sentido, porque los testigos y los peritos tienen obligación de decir la verdad así que no pueden modificar su declaración respecto del juicio anterior".

El abogado de la defensa ha insistido en que José Tomás Egea "es inocente, como ya dijo el jurado por mayoría". Así, ha recordado que entonces "ya se practicaron unas pruebas, y un jurado por mayoría dijo que era inocente" de forma que la muerte de su mujer, María Pilar Mir "se trataba de un accidente".

El acusado ha llegado a la Audiencia Provincial acompañado de sus hijos y según su abogado "está afectado, igual que los hijos". Además, ha recordado que "es el único caso en España en el que todos los hijos están con el padre, sabiendo lo que querían a la madre". A pesar de que ha preferido reservarse su opinión a cerca de que haya que repetir el juicio, ha señalado que el caso "es inaudito".

En cambio, el abogado de la acusación particular ejercida por las hermanas de la fallecida, Iván Sanz, ha indicado a los medios de comunicación que afrontan el juicio "con confianza", ya que "dadas las abundantes pruebas de cargo que hay" entienden que "no fue una muerte accidental sino que murió a manos de su marido". "Esperamos convencer al jurado para que dicte veredicto en ese sentido", han señalado.

Según ha apuntado Sanz, no debería haber dudas, puesto que "el acusado ha prestado declaración tres veces y hay contradicciones significativas en las versiones", en lo referente a cuestiones como "la posición de su esposa y en cuanto a dónde estaba el cuchillo cuando lo encontró".

Además, ha considerado que la prueba pericial médica "es muy relevante", en este caso porque "el informe de los forenses es muy claro, se concluye que hay dos trayectorias" en la herida de la mujer, lo que a su juicio sería incompatible con la hipótesis del accidente.

Así que, a pesar de que se presentarán las mismas pruebas que se practicaron para el juicio anterior, Sanz considera que "es un juicio nuevo, así que el devenir de las pruebas puede ser distinto".

La acusación particular mantiene la petición de pena del juicio anterior: 15 años por homicidio, así como el alejamiento y prohibición de residir en Calanda cuando el acusado saliera de prisión.

Los hechos se produjeron en 2007, cuando la esposa del acusado murió como consecuencia de las heridas producidas por un cuchillo de cocina. La muerte se produjo poco después del suceso en el centro de saludo de Calanda. Desde el principio, y a pesar de los informes forenses, José Tomás Egea se declaró inocente, asegurando que su esposa se había clavado por accidente el cuchillo.