Juliette Binoche: "Hay que asumir riesgos y hacer algo nuevo porque el poder tiene que cambiar"

 
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Galardonada con el primer premio Women In Action!

Juliette Binoche: "Hay que asumir riesgos y hacer algo nuevo porque el poder tiene que cambiar"

Juliette Binoche
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Actualizado 21/11/2016 16:31:08 CET

MADRID, 21 Nov. (EUROPA PRESS - Miguel Ángel Pizarro) -

La actriz francesa Juliette Binoche ha visitado España para recoger el Women In Action!, un galardón que reconoce y premia la trayectoria y el trabajo de mujeres a favor de la igualdad en el terreno audiovisual y que, además, pretende impulsar el talento femenino mediante la concesiones de becas y que CIMA (Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales) junto con Movistar+.

Este primer premio Women in Action! reconoce la labor de la actriz y productora en su lucha a favor de la igualdad. El acto, que tuvo lugar en el espacio Fundación Telefónica, contó con la presencia de la cineasta española Isabel Coixet, con la que Binoche trabajó en Nadie quiere la noche, que dio una clase magistral a los asistentes. Ganadora de un Oscar, un César y reconocida en los festivales de Cannes, Berlín y Venecia, Juliette Binoche es una de las intérpretes más célebres de Francia.

Juliette Binoche, miembro del proyecto We Do It Together, es uno de los rostros visibles de la industria, ha concedido una entrevista a Europa Press en la que ha hablado de esta iniciativa, así como del premio que se le ha otorgado y de la lucha a favor de la igualdad en el mundo del cine y la televisión.

EUROPA PRESS: ¿Cómo es el proyecto We Do It Together?

JULIETTE BINOCHE: Nació de dos productoras, una de origen italiano y otra de origen estadounidense que decidieron, juntas, ocuparse de películas dirigidas por mujeres y con temas femeninos y nos pidieron y también pidieron a hombres apadrinar este proyecto. Por lo tanto, están ya rodando una película y yo tendré un papel en otra. Pero no tengo un interés directo, sólo ayudo a que puedan realizar estos proyectos. Estaré como actriz pero no cobraré por ello para ayudar a este cine y dar al mundo ese elemento femenino, porque el mundo lo necesita.

EP: En la página We Do It Together se manifiesta que en la industria cinematográfica estadounidense sólo el 7% de los proyectos están dirigidos por mujeres, cuando la población es del 50%. ¿Cree que la ayuda del hombre es necesaria para que no haya tal nivel de desigualdad?

JB: Cuando la gente tiene el poder lo quiere guardar. Creo que lo que tenemos que hacer es sugerir al espectador que desee ver películas de mujeres, es como una ley. Una ley cambia cuando la gente quiere que se modifique. Yo he tenido la ocasión de hablar con grandes directores estadounidenses que son muy poderosos, que funcionan muy bien en taquilla, como Steven Spielberg y Martin Scorsese, y yo les pregunté que por qué no hacían más películas relacionadas con las mujeres, por qué no hablan de lo femenino en las mujeres.

Spielberg tenía como una autodefensa y me dijo: "Yo he hecho una película con mujeres y fue una de mis primeras películas". Pero, normalmente, es un director que habla más de la guerra, de lo masculino, bajo el pretexto que es para una buena causa pero hay mucha violencia, mucha testosterona. Y Scorsese es un hombre muy inteligente, es un artista y yo le pregunté también por qué no hablaba más de las mujeres, por qué no contaba más historias de mujeres. Sé que ha hecho una película con Catherine Turner, no funcionó pero, a lo mejor, era porque la cinta no era buena.

Hay que asumir el riesgo de hacer algo nuevo porque el poder, primero, tiene que funcionar. Hay que tener la libertad de hacer lo que uno quiere, pero entramos en un sistema y es difícil salirse de ello. Me acuerdo que Scorsese dijo al realizador iraní, Abbás Kiarostami, que tenía suerte porque hacía las películas que él quería. Es cierto que Kiarostami tenía su red de películas que funcionaban pero siempre hizo proyectos que se parecían a él. Pienso que primero hay que convencer a los productores, después a los distribuidores, para que hagan algo diferente, y ahí está el problema.

EP: Cierto, hay muchos intereses de por medio. ¿Cree que en Europa esto es diferente? Hay varias directores y guionistas reconocidas como Isabel Coixet, Emmanuelle Bercot, Mia Hansen-Love, Chantal Akerman o Agnès Varda...

JB: Creo que es distinto pero porque tenemos un sistema de financiación que también es muy diferente. En Francia tenemos un sistema que ayuda y protege cierto tipo de cine, lo consideramos como un tesoro nacional. Hay un tipo de mecenazgo para pintores, compositores, escritores. Entonces, tenemos hoy la misma idea, porque el gobierno francés da dinero a ciertos directores, hay un comité artístico de profesionales que existe y que toma la decisión cuando se trata de realizar una película intelectual o artísticamente interesante.

Creo que hay cada vez más mujeres directoras, últimamente he trabajado con muchas mujeres. Pero se requiere un tiempo para que las mujeres encuentren su sitio en la industria porque no se trata de seguir o enfrentarse al modelo masculino, sino de tener nuestro propio modelo, y eso es lo difícil de encontrar porque es un problema de confianza y también todos, incluidas las mujeres, tenemos un componente masculino y femenino a la vez.

Hay hombres que tienen un elemento femenino más desarrollo que su mundo masculino y viceversa, hay mujeres que tienen su lado masculino muy desarrollado. Pero hay que tener confianza en este elemento femenino y eso tiene que ser el futuro para crear esa armonía entre lo masculino y femenino.

EP: En diciembre llega a los cines españoles La Bahía (Ma Loute), que fue galardonada con el Giraldillo de Oro en el Festival de Sevilla. ¿Qué puede contar de la película y cómo fue su reencuentro con Fabrice Luchini, con el que ya coincidió en París, de Cédric Klaplisch?

JB: ¿Qué puedo decir de La Bahía? Yo hago de la hermana loca de Fabrice Luchini. Cuando él llegaba al rodaje, venía dentro de su propio mundo. En la película es alguien que quiere estar en el centro de la acción y eso funcionaba muy bien en la relación entre hermanos porque hace de un burgués que vive también en su propio mundo. Lo sorprendente con él es que tiene muchas referencias literarias y de filósofos y habla a través de ello. Es extraordinario porque al mismo tiempo podemos hablar de nuestros temas pero, por otra parte, demuestra que hay una falta de confianza en sí mismo. Es una mezcla muy interesante. Eso también demuestra que la supremacía masculina tiene que pasar por la inteligencia. Es una forma para él de tener cierto poder. Lo aprecio pero es a la vez algo incómodo porque la relación de hermano y hermana en la película es muy complicada.

EP: Próximamente estrenará Ghost in the Shell junto con Scarlett Johansson. ¿Qué le atrajo de esta nueva adaptación?

JB: Me costó mucho aceptar el papel, no me atraía la temática y pensaba que carecía de sentido. No creí que ese papel fuese para mí. De hecho, lo llegué a rechazar hasta en tres ocasiones. Pero Rupert Sanders, el director, insistió mucho para que estuviera en la película, me envió el guión y lo volví a leer y, la verdad, me gustaba. Nunca había probado en estar en una película futurista de ciencia ficción y pensé en intentarlo. Siempre he elegido papeles en los que hay que arriesgarse y sentí que ésta era una oportunidad interesante.

EP: ¿Cómo se siente al ganar el premio de Women in Action y por dar visibilidad a estos proyectos liderados por mujeres?

JB: Women In Action es una buena iniciativa, es una demostración de que las mujeres tienen un movimiento distinto de los hombres y pueden actuar con una sutileza diferente. Necesitamos abrirnos a lo femenino pero también dejar su sitio a lo masculino. Por tanto, hay como que escuchar música diferente. No se trata de conquistar el mundo, sino de escuchar lo que está ocurriendo, de compartir.

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