Resignación entre los viajeros que se arriesgaron a intentar coger un vuelo de Iberia esta mañana en Barajas

 
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Resignación entre los viajeros que se arriesgaron a intentar coger un vuelo de Iberia esta mañana en Barajas

Actualizado 10/07/2006 18:43:50 CET

MADRID, 10 Jul. (EUROPA PRESS) -

La resignación frente a la huelga convocada a partir de hoy y hasta el próximo domingo por el sindicato de pilotos de Iberia, Sepla, era la actitud más presente esta mañana entre los viajeros que esperaban en la T-4 del Aeropuerto de Madrid-Barajas para tomar un avión e iniciar sus vacaciones.

Entre los pocos que se arriesgaron a acercarse a la terminal después del anuncio de la cancelación de un 37 por ciento de los servicios para hoy, se encontraba un joven que se dirigía a Las Palmas en un vuelo vía Madrid desde Valencia y que había tenido que coger un autobús para llegar porque esa ruta estaba cancelada. Al llegar a Barajas, le dijeron que debía esperar hasta las cinco de la tarde para coger otro vuelo, pero había decidido afrontarlo con "un poco de paciencia".

También era el caso de otro joven que a pesar de haber perdido ya un día de sus vacaciones, puesto que anularon el vuelo que tenía que haber tomado anoche a México. El que le han ofrecido como alternativa llegará "de madrugada y vía tránsito", reconocía conocedor de que "todo colectivo tiene derecho a la huelga". No obstante, no era la primera vez que le sucedía algo así, porque el año pasado también le afectó el paro de los pilotos. "La verdad es que siempre que elijo Iberia me estoy estrellando", añadió.

Peor se lo había tomado una chica que se encontraba de vacaciones en España y que tenía unos billetes para Milán en un vuelo que había sido cancelado. "Estoy enojada, porque no me garantizan una plaza en el siguiente avión. Estoy en lista de espera, porque ya va lleno", dijo.

Otros, como un joven que se dirigía a Galicia, todavía no sabía si iba o no a poder llegar a casa pero confiaba en "tener suerte" después del largo viaje que ya llevaba en el cuerpo. En la misma situación se hallaba un grupo de chicos que esperaban en la cola de facturación y que en principio, confiaban en que su vuelo saliese a su hora.

Los más afortunados no sufrían ninguna complicación en sus viajes, como un señor acompañado de su hija que reconocía haber tenido "mucha suerte" con su avión, aunque no negaba que en alguna otra ocasión se había cogido un buen enfado como resultado de las huelgas. Sin embargo, hoy apelaba a la comprensión, incluso con las fechas elegidas por los pilotos. "También hay que entender su parte, si eligiesen otros días, la huelga no tendrían tanto éxito", concluyó.


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