Save the Children reparte trozos de una galleta gigante para financiar la educación de 8 millones de niños

 
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Save the Children reparte trozos de una galleta gigante para financiar la educación de 8 millones de niños

Actualizado 30/11/2007 13:38:31 CET

MADRID, 30 Nov. (EUROPA PRESS TELEVISIÓN) -

Save the Children repartió anoche 3.500 trocitos de una galleta de jengibre de 10 metros de largo y 7 de ancho en plena orilla del madrileño paseo de la Castellana, para destinar los fondos de la venta de los trozos de galleta a su campaña 'Rescribamos el Futuro' que pretende "proporcionar educación a 8 millones de niños" que viven en países afectados por conflictos armados.

En declaraciones a Europa Press Televisión, el director de comunicación de Save the Children, Julio Alonso, precisó que existen en el mundo "alrededor de 39 millones de niños que no reciben educación por vivir en países afectados por conflictos armados o que acaban de pasar un conflicto armado, como Sudán, el Congo, Colombia".

Todos y cada uno de los que probaban un trocito de la galleta gigante en forma de muñeco de jengibre de la película de Shrek, recibían un información sobre la campaña 'Rescribamos el Futuro', que trata de educar y formar a niños en países en conflicto. "En navidad la gente está más concienciada y, a través de una pequeña aportación, va a proporcionar el mejor regalo a uno de estos niños que es que puedan ir a la escuela", sentenció.

Por su parte, el maestro pastelero de la Escuela Superior de Formación Profesional de Madrid, Justo, aclaró que tras un mes de elaboración, se empezaron a cocer los ingredientes el domingo hasta dar lugar a "220 planchas de 60 por 40 centímetros" compuestas de harina, huevos, sal, aroma, vainillina y azúcar. "El muñeco de jengibre ha sido una pieza hecha a base de planchas que se han ido ensamblando en una pieza de 10 metros de larga y 7 de ancha", concretó.

Una de las cocineras que estaba cortando trozos del muñeco gigante de galleta, Sara, destacó, entre risas que "hay algunos cachos que cuestan más que otros" porque cortar "tiene su ciencia y es dificilillo".

Cristina, que se quejaba del frío mientras cortaba, opinó que a "todo pastelero debe gustarle todo este tipo de eventos porque además se está ayudando a Save The Children". "Una cosa bonita con un fin más bonito todavía", precisó Maite.


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