El futuro Museo del Realismo de Almería cuenta ya con cuatro esculturas de Antonio López y Andrés García Ibañéz

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EUROPA PRESS
Publicado 22/05/2019 20:42:32CET

ALMERÍA, 22 May. (EUROPA PRESS) -

La Diputación Provincial de Almería ha recibido este miércoles cuatro esculturas basadas en dos torsos masculinos y otros dos femeninos para el futuro Museo del Realismo Español que acogerá el antiguo Hospital Provincial de Almería y que son obra de los artistas Antonio López y Andrés García Ibáñez, quienes han hecho la primera donación para el pionero espacio museístico.

Las esculturas policromadas, que forman parte del conjunto 'Juventud' y que se expondrán temporalmente en el Patio de Luces del Palacio Provincial, son el resultado de varios meses de trabajo de ambos artistas, quienes iniciaron el conjunto a partir de un encargo realizado por la Ciudad Autónoma de Melilla hace casi tres años de cara a crear una escultura monumental en tamaño colosal.

"Son personas reales con sus nombres, personas que conocemos y son iguales que ellos. Tienen mucho morbo y son interesantes para el espectador, en lo que puede ofrecer la figuración extremada", ha valorado Antonio López al detallar el sentido de la obra.

Según ha explicado García Ibáñez, en su momento se presentó una propuesta de cinco torsos desnudos de mujer, hombre y un niño, entre los que se eligió una de las figuras femeninas que forman parte del conjunto actual denominado 'María y Miguel. Ana y Javier', del que existe otra versión realizada en mármol no policromado que ha sido adquirido para el Museo de Bellas Artes de Murcia.

Estas obras, realizadas en resina de poliéster policromado con óleo sobre el materia, recupera en cierto modo la esencia de la imaginería del barroco español desde la vertiente del realismo contemporáneo aplicado a figuras comunes, ya que en este caso los modelos son algunos de los alumnos que han pasado por el taller de realismo y figuración de Antonio López.

"Es la continuidad en el lenguaje de la escultura, en el que la policromanía tuvo un papel muy interesante", ha valorado el artista, quien ha recordado que la aplicación de la pintura sobre la escultura ya se empleaba en Egipto o en imágenes religiosas españolas, "en las que se pretendía expresar con intensidad la cercanía de los seres superiores". "Es volver hacia atrás para recuperar un lenguaje eterno", ha detallado.

Por su parte, el presidente de la Diputación ha agradecido a los artistas su implicación con el proyecto y con la proyección cultural de la provincia. "Hoy damos un paso más con la donación de manera generosa de estos cuatro torsos. Esperemos que la colección siga creciendo hasta la apertura del Museo y posteriormente y que la vinculación de la Diputación con estos dos artistas siga creciendo", ha dicho.

García ha manifestado el "gran valor añadido" que tiene el Museo del Realismo antes de abrir sus puertas, puesto que "el Hospital Provincial es el proyecto cultural más ambicioso de la historia reciente de nuestra provincia. Estaremos eternamente agradecidos por todo lo que hacéis por Almería y por todo lo que aportáis. La Diputación siempre estará al lado de cualquier iniciativa que suponga enriquecer y beneficiar a la provincia", ha añadido.

'MARÍA Y MIGUEL. ANA Y JAVIER'

En 2016, los artistas Antonio López García, Julio López Hernández y Andrés García Ibáñez recibieron un encargo de la Ciudad Autónoma de Melilla para la realización de una escultura monumental en bronce; una figura de colosales dimensiones que una vez finalizada habría de ubicarse mirando al Mar Mediterráneo.

El fallecimiento de Julio en mayo de 2018 dejaba el trabajo en manos de López y García Ibáñez, quienes, continuando la idea original convenida por los tres maestros realistas, decidían modelar cuatro figuras distintas para ofrecer a las autoridades de Melilla diversas alternativas: dos torsos femeninos, para los que posarían María, una modelo cordobesa, y Ana, bailarina y cantante murciana, y otro dos masculinos, en lo que quedarían retratados Javier y Miguel; dos jóvenes pintores de Murcia y Logroño.

Así las cosas, y con independencia del encargo melillense, los autores decidieron continuar indagando en las posibilidades expresivas de los modelos elegidos con dos nuevas propuestas artísticas cuya autonomía les ha llevado a trabajar en ellos como si de proyectos autónomos se tratase.

Primero decidieron labrar los cuatro torsos en mármol Thassos griego con el objeto de constituir un grupo escultórico en el que las figuras se potenciasen entre si y ofreciesen al espectador una imagen de gran belleza plástica, donde la juventud se manifiesta en toda su plenitud y esplendor, corporal o físico y mental.

El conjunto, expuesto bajo el título de Juventud, recuperaba la tradición escultórica de la Antigüedad Clásica, tan definitoria e influyente en la trayectoria de Antonio López y del grupo de los Realistas de Madrid, y se incorporaba con naturalidad al discurso de la figuración contemporánea por mostrar tipologías humanas de nuestra época.

Tras la pureza clásica del mármol, decidirían dar el siguiente paso inspirándose en nuestra tradición barroca/naturalista y la importancia que para el Arte español ha tenido desde el siglo XVII hasta nuestros días tanto la preocupación de los creadores por la naturaleza y su representación fidedigna, como el deseo enfatizado de realidad del espíritu estético español, como contraposición a la idealización de las artes.

Así llegarían a la definición de las obras que ahora se presentan a la sociedad almeriense, aprovechando la estancia de Antonio López en tierras almerienses por la celebración del VIII Curso de Realismo que se imparte en el Museo Ibáñez de Olula del Río.