Actualizado 04/03/2015 14:00

Los geólogos se oponen al "dragado sistemático"

Riada del Ebro en Zaragoza
EUROPA PRESS

Reclama al Ministerio de Fomento que "exija específicamente" mapas de riesgo naturales

MADRID, 4 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Ilustre Colegio de Geólogos (ICOG) considera que el dragado sistemático de los ríos como medida de prevención es "muy negativo desde el punto de vista ecológico y no resiste un análisis coste/beneficio porque tiene un coste inmenso en relación a los daños por inundaciones".

Así, ante las "extraordinarias" inundaciones de estos días en el cauce del río Ebro, el colegio profesional cree que la solución está en revisar en profundidad el trazado de las motas actuales y la reordenación de los usos agrícolas de las zonas inundables, en la línea de lo que sostiene el colectivo de especialistas de "EbroNautas".

Además, para prevenir y evitar que situaciones como esta se produzcan de nuevo, los geólogos reclaman al Ministerio de Fomento que cumpla la Ley del Suelo y "exija específicamente" la ejecución de mapas de riesgos naturales", mediante el desarrollo de un Reglamento de la Ley del Suelo para evitar inundaciones .

En este sentido, subraya la importancia y necesidad de los mapas de riesgos naturales para prevenir inundaciones porque "el problema" de este "proceso natural" se produce cuando se construye en zonas inundables.

"Las inundaciones son un proceso natural de ocupación de la llanura de inundación, la responsabilidad de los daños por inundación es de los que construyen o dejan construir en zonas inundables", indica el Colegio.

Según los geólogos, las recientes inundaciones del Ebro además de por razones naturales, se han visto agravadas en el algunos puntos, por los diques laterales construidos para proteger poblaciones y fincas inundables.

De este modo, en un comunicado considera necesario invertir en obras de contención como presas de laminación, canalizaciones o excavaciones de contención así como una revisión en profundidad del trazado de las motas actuales y una reordenación de los usos agrícolas de las zonas inundables.

MAPAS DE RIESGO OBLIGATORIOS

El colectivo recuerda que la Ley del Suelo vigente establece en su artículo 12 la "obligatoriedad de incluir mapas de riesgo" en los Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU). "Es necesario establecer un estudio de riesgo de inundaciones en las zonas afectadas y en función del tipo de avenida, planificar el territorio", ha insistido.

Además, reclama la modificación de "todos" los Planes Generales de Ordenación Urbana (PGOU) de los municipios afectados por la inundaciones, una vez que se aborden las medidas de contención de avenidas estructurales, mediante una realización de adecuados mapas de riesgos naturales, con el objetivo de que la ordenación futura del territorio impida inundaciones en las zonas de desarrollo urbanístico.

En cuanto al Ebro, el colegio profesional, estima que estas inundaciones "extraordinarias" se han agravado por los diques laterales o motas en distintos puntos del cauce. En concreto, las motas se construyeron primero para proteger los pueblos y después para proteger las fincas inundables al otro lado del río. "Es este tipo de estructuras las que han aumentado en algunos puntos las subidas de Ebro", asegura.

De este modo, ha puesto de ejemplo la situación en Alemania, donde en situaciones similares tienen motas en los cauces en el lado de las poblaciones a proteger y no en el de enfrente y dejan esas fincas como áreas de desbordamiento preferente para las que hay luego un plan de indemnizaciones para los agricultores en caso de avenida.

Por otro lado, en poblaciones ya consolidadas estima que la clave está en disponer de mecanismos de alerta temprana que permitan evacuar la zona, así como limitar el tipo de construcciones existentes. De todas formas, el ICOG aboga por que los sucesivos planes urbanísticos limiten el uso de las zonas inundables y adopten una política de seguros, indemnizaciones o expropiaciones si fuera necesario que responda al riesgo real.

Finalmente, la apuesta del colectivo pasa por invertir en obras de contención como presas de laminación, canalizaciones o excavaciones de contención, "siempre que se respete su impacto medioambiental". "También hay que gestionar correctamente las existentes, por ejemplo los embalses han impendido que el Ebro se desborde en Cataluña", ha concluido.