Publicado 01/02/2019 14:30CET

El nuevo Programa de Atención al Ictus en Aragón incide en la prevención

Presentación del nuevo plan de ictus
EUROPA PRESS

Esta patología supone la primera causa de mortalidad en la Comunidad, donde afecta a unas 2.800 personas al año

ZARAGOZA, 1 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Comunidad aragonesa cuenta con un nuevo Programa de Atención al Ictus (PAIA) 2019-2022 que incorpora los cambios que se han producido en los últimos años en la atención a los pacientes que sufren esta patología. Este proyecto actualiza el elaborado en el 2009 y incide en la prevención.

El plan ha sido presentado este jueves, en una rueda de prensa en el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón, por el director general de Asistencia Sanitaria del Ejecutivo autonómico, José María Abad; la responsable de la Estrategia de Ictus en Aragón, María Bestué, y el coordinador clínico de la misma y jefe de servicio de la Unidad de Ictus del Hospital Miguel Servet, Javier Marta.

El director general de Asistencia Sanitaria del Gobierno de Aragón, José María Abad, ha apuntado que el objetivo de este plan, al igual que el realizado en 2009, es disminuir la incidencia y la morbimortalidad de los pacientes con ictus.

También se pretende mejorar la atención y coordinación de todos los actores que influyen en la atención del paciente durante su tránsito por el sistema sanitario, de una forma ágil y sin fragmentación, durante el proceso de la enfermedad y después en la fase de seguimiento.

A través de esta iniciativa, se pretenden facilitar herramientas para el autocuidado y la participación del paciente y su entorno en todas las fases del proceso de atención.

José María Abad ha recordado que el tabaco, una dieta deficiente y la falta de actividad física son los factores que más impactan sobre el riesgo de sufrir un ictus, directamente o como causa de otros factores, como la hipertensión.

Con este plan, el Departamento de Sanidad pretende materializar su compromiso con la mejora de esta patología, que supone la primera causa de mortalidad en Aragón de forma global y que afecta a unos 2.800 aragoneses cada año.

ASISTENCIA RÁPIDA

El PAIA 2019-2022 se centra en la prevención, pero también en el reconocimiento de los síntomas por parte de la población, en el conocimiento de la importancia de una asistencia rápida y la forma en la que debe activarse.

Además, aborda la coordinación de todos los eslabones de la cadena asistencial y de todos los agentes para la rehabilitación y reinserción tras sufrir un ictus, así como la prevención secundaria y el apoyo sociosanitario.

El jefe de servicio de la Unidad de Ictus del Hospital Miguel Servet, Javier Marta, ha remarcado que es clave la atención temprana del paciente para obtener mejores resultados. Por ello, ha sostenido que ante cualquier síntoma de ictus lo mejor es llamar directamente al servicio de urgencias sanitaria 061, desde donde activarán el protocolo pertinente.

Ha detallado que los síntomas más comunes que indican que puede estar sufriéndose un ictus son la pérdida de una función, como torcer la cara, tener problemas para hablar o entender, perder fuerza en una extremidad o perder la vista de un ojo o de los dos de forma repentina.

El facultativo ha incidido en la importancia de elaborar planes nacionales de ictus que integren toda la cadena de atención, desde la prevención primaria hasta la rehabilitación.

ATENCIÓN PRIMARIA

El plan incluye diferentes subprocesos que parten de las actuaciones previas que se han de realizar en Atención Primaria para disminuir la incidencia de casos nuevos. Esto se debe a que gran parte de la carga de enfermedad es evitable si no se fuma tabaco, se lleva un estilo de vida activo y no se consume en exceso sal, azúcar y alcohol.

Por lo que se refiere a las actuaciones cuando ya se ha sufrido un ictus, el programa contempla intervenir en la fase hiperaguda, aguda y subaguda.

En concreto, para la hiperaguda se establecen medidas para realizar tratamientos de reperfusión del ictus, para poder revertir la circulación en arterias cerebrales obstruidas por un trombo mediante la fibrinólisis --degradación de las redes de fibrina formadas en la coagulación-- y la trombectomía --extracción de un trombo que bloquea la circulación--.

El programa también aborda el manejo de los pacientes en unidades y áreas de ictus durante la fase aguda, así como el tratamiento posterior previo al alta del paciente durante la fase subaguda, estableciendo las actuaciones de rehabilitación consideradas con estándares de calidad en la atención al paciente.

Asimismo, establece los criterios para la atención al ictus en fase de cronicidad, que incluye tanto los aspectos para prevenir las recurrencias, como la rehabilitación y los hábitos sociales recomendados.

MEDIDAS IMPLANTADAS CON EL PLAN 2009

Las medidas implantadas en Aragón tras la puerta en marcha del Plan Autonómico de Ictus en 2009 han supuesto un cambio en la atención a la enfermedad, que ha permitido mejorar los resultados en salud de la población, han precisado los responsables del Departamento.

Así, partiendo de valores superiores a la media nacional, la mortalidad por enfermedad cerebrovascular en Aragón ha experimentado un descenso en los diez últimos años del 33 por ciento en hombres y del 38 por ciento en mujeres. De las casi 1.400 personas que fallecían por un ictus en el año 2008 se ha pasado a unas mil en el año 2016. El 15 por ciento de los ictus se dan entre menores de 45 años.

La responsable de la Estrategia de Ictus en Aragón, María Bestué, ha expuesto que ésta es una de las primeras causas de mortalidad y en Aragón algo superior a la media nacional debido a que la población está muy envejecida. Por ello, se decidió apostar por este plan en 2009.

TRATAMIENTOS

El Código Ictus está implantado en toda la Comunidad y el tratamiento con fibrinolisis intravenosa se aplica en ocho hospitales de Aragón, lo que supone su administración en los ocho sectores sanitarios. El teleictus, implantado en los servicios de urgencias de cada sector sanitario, ha facilitado el acceso a un neurólogo 24 horas, para dar soporte a la toma de decisión del tratamiento de reperfusión más adecuado para cada paciente.

Hasta septiembre de 2016, el único disponible era la fibrinolisis, la disolución de un trombo con un medicamento aplicado vía intravenosa en las primeras cuatro horas y media después del ictus.

La incorporación en septiembre en la Cartera de Servicios de Aragón del tratamiento endovascular --trombectomía-- del ictus, que consiste en la extracción mecánica del trombo permitiendo la recanalización del vaso, para todos los pacientes de la Comunidad ha supuesto la oportunidad de dar acceso al tratamiento a un mayor número de pacientes.

Se ha pasado de 175 pacientes tratados con fibrinolisis en 2015 a 379 en 2017; 286 fibrinolisis intravenosa y 93 trombectomías. La cifra de trombectomías, de hecho, sigue aumentando hasta llegar a las 126 del 2018 y la de fibrinólisis ha superado los 270 pacientes.

Además, uno de los objetivos más inmediatos es abrir el plazo de tiempo en el que los pacientes pueden ser sometidos a una trombectomía, de las 6 horas actuales a 16 horas, lo que supondrá un aumento del número de pacientes que podrá beneficiarse de este tratamiento.