Publicado 21/05/2021 19:17CET

Puigdemont ofrece lealtad a Aragones aunque no se hayan "sentido correspondidos del mismo modo"

Archivo - El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en una imagen de archivo.
Archivo - El expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, en una imagen de archivo. - Hatim Kaghat - Europa Press - Archivo

   Afirma que se ha quedado al margen de la negociación para favorecer la relación con ERC

   BARCELONA, 21 May. (EUROPA PRESS) -

   El expresidente del Govern y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha ofrecido este viernes su lealtad al nuevo presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, pese a que ha lamentado que su formación no ha sido correspondida siempre de esta manera.

   "El catalanismo, en todas sus versiones, ha mantenido una actitud de lealtad y respeto a las instituciones de autogobierno, y estoy seguro que nuestro partido contribuirá más que nadie a mantenerlo. Quizás no nos hemos sentido correspondidos siempre de la misma manera, pero nosotros no podemos faltar a esta tradición que es, a la vez, una señal que caracteriza la forma de cómo queremos construir Catalunya", ha afirmado en una carta a los afiliados de Junts recogida por Europa Press.

   Así, ha asegurado que Aragonès "debe saber que cuenta, desde el primer minuto, con la lealtad de las mujeres y hombres de Junts", y que también debe contar con la suya como expresidente.

SILENCIO DURANTE LA NEGOCIACIÓN

   Ha reconocido que lograr el acuerdo con ERC no ha sido fácil: "Precisamente porque ha habido grandes dificultades, que han puesto en riesgo muchas cosas (algunas continúan), tomé unas decisiones que ahora os quiero explicar, porque muchos de vosotros me habéis interpelado y me habéis preguntado la opinión sobre el proceso de acuerdo y sobre el acuerdo en sí mismo".

   En este sentido, Puigdemont ha explicado que decidió mantenerse al margen de las negociaciones "para poder establecer un marco de relaciones con ERC que favoreciera acuerdos".

   "Si yo no tomaba esta decisión, se acentuaría una estrategia narrativa tan falsa y perversa como eficaz, según la cual mi principal preocupación sería la de asegurar una buena tutela del presidente y del Govern", ha añadido.

   El líder de Junts ha criticado que sectores independentistas y el unionismo han utilizado este relato, que tacha de falso e inmoral, para debilitar a Junts y al Consell per la República (CxRep), y "con él la legitimidad del 1-O y de la declaración de independencia".

   Por eso, ha procurado "no ser ningún obstáculo en las conversaciones para llegar a un acuerdo, ni para el acuerdo en sí mismo", y afirma que tampoco quiso interferir públicamente para no distorsionar las negociaciones, por lo que ha mantenido el silencio en estos meses.

UNIDAD INDEPENDENTISTA

   Puigdemont ha afirmado que la desunión del independentismo es una de las cosas que más le preocupan y que restablecer esta unidad es "una prioridad tan difícil de alcanzar ahora mismo como por otro lado irrenunciable".

   "Para restaurar la unidad, lo que más he atrevido a pedir es, en primer lugar, respeto. Se puede respetar al otro sin necesidad de compartir un mismo gobierno, y se puede faltar al respeto compartiendo la mitad del gobierno. Sin respeto no se pone en marcha una cadena que es imprescindible para ir juntos en un proyecto tan ambicioso y complejo como construir un estado independiente", ha advertido.

   Además del respeto, cree que es imprescindible la confianza y la lealtad, y cree que en los últimos tres años y medio han faltado algunos de estos elementos: "Si al principio la estrategia de la desunión fue concebida con una determinada intención, muy sectaria a mi entender, es evidente que se ha escapado de control y ha originado una batalla sin freno que avergüenza internamente y desde fuera es muy desconcertante, de la que nadie sale bien parado".

EN DEFENSA DEL PACTO CON ERC

   Tras las elecciones del 14 de febrero, republicanos y 'cupaires' alcanzaron un acuerdo para investir a Aragonès levantando suspicacias en Junts, que se consideraba el socio prioritario, y casi dos meses más tarde la formación de Puigdemont alcanzó su propio acuerdo con ERC para aupar al nuevo presidente republicano.

   En su misiva, Puigdemont advierte de que Junts deberá proteger algunos aspectos de ese acuerdo y sostiene que ni ERC ni Junts ni "por descontado la CUP" ganaron las elecciones catalanas.

   "Las elecciones tuvieron un claro ganador y éste es el movimiento independentista en todo su conjunto y su diversidad. Por tanto, ningún acuerdo ni estrategia se puede basar en la hegemonía de un partido", expone sobre unos comicios en los que el PSC se impuso en votos y obtuvo 33 escaños, los mismos que ERC, y que consiguió uno más que Junts, mientras que la CUP cosechó nueve asientos en el Parlament.

   Avisa de que, si bien Junts no puede pretender imponer su programa, tampoco debe aceptar nada que se haga a la contra del mismo: "Por eso he defendido siempre de manera infructuosa que en el actual proceso de independencia y de estado de represión era necesario afrontar los retos electorales de manera unitaria, a través de propuestas que conjugasen esta diversidad".

   "Quizá, si se trataba de buscar la manera de forzar al Estado a una negociación fiable, sería necesario irrumpir siempre con la máxima fortaleza y no a partir de la suma de debilidades o pequeñas victorias particulares", añade.

   Por eso, pide plantarse en una mesa de negociación con el Estado "con todas las victorias rotundas conseguidas en todas las elecciones precedentes, que no desde una posición dividida y enfrentada" de una manera que reconoce --en parte-- inevitable por la competencia electoral, en una carta en la que defiende textualmente el 1-O y la proclamación de la república catalana como parte fundamental del proceso de independencia catalán.

NEGOCIACIÓN NO "HONESTA"

   El expresidente insiste en la necesidad de la unidad de acción que debe encabezar el nuevo Govern ante un Estado que "no tiene ninguna voluntad de abordar con honestidad y ganas un proceso de negociación como el que se esperaría de una democracia consolidada".

   "Confío en que los consellers del nuevo Govern, con su presidente al frente, sabrán corresponder a las expectativas del pueblo de Catalunya, y que en este objetivo hayamos contribuido lealmente desde Junts", concluye.