GRANADA, 5 May. (EUROPA PRESS) -
El grupo de investigación 'Oncología básica y clínica' de la
Universidad de Granada (UGR), dirigido por el catedrático Nicolás
Olea Serrano, ha demostrado en su último trabajo la relación entre el
cáncer de mama y la ingesta de alimentos tratados con pesticidas
agrícolas, en concreto, el lindano y el aldrín, unas conclusiones que
fueron presentadas hace poco más de una semana en Zurich (Alemania)
ante una comisión de expertos de la Unión Europea.
Según explicó a Europa Press el director del estudio, el proyecto
de investigación se inició en 1995 y se basó fundamentalmente en un
método clínico-experimental, comparando los niveles de grasas de las
muestras tomadas a 200 mujeres afectadas por el cáncer y a otras 300
libres de cualquier afección tumoral y ginecológica.
Dicho estudio comparativo --en el que también se tuvieron en
cuenta otros factores de riesgo ya conocidos-- dio como resultado que
las mujeres afectadas por el cáncer de mama tenían en sus muestras de
grasa una concentración de organoclorados (sustancias químicas
presentes en los plaguicidas que producen alteraciones en el
equilibrio hormonal) muy superiores al resto, en concreto, de lindano
y aldrín.
Estos dos plaguicidas, usados históricamente en los campos
andaluces, están actualmente prohibidos, por lo que su presencia en
las grasas humanas se debe a que son difícilmente degradables, tanto
en el medio natural (suelo y agua) como en el cuerpo una vez
ingeridos a través de los alimentos.
"Esto significa que las madres también se lo transmitirán
seguramente a sus hijos durante el embarazo y la lactancia, sobre
todo teniendo en cuenta que en la lactancia la mujer se 'limpia' en
un 60 por ciento, pero a costa de transmitirle sus sustancias al
bebé", explicó Olea.
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05-May-2002 13:45:01
(EUROPA PRESS)
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