SEVILLA, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Infanta Luisa de Sevilla presentó hoy una nueva unidad
asistencial para el tratamiento de fracturas vertebrales, a través de
dos técnicas de reciente implantación --vertebroplastia y
kifoplastia--, "que consiguen paliar el dolor en el 98 por ciento de
los pacientes tratados y la reincorporación de estos pacientes a su
vida normal en un plazo de 48 horas".
Según informó en rueda de prensa uno de los responsables de la
Unidad, Paolo Gemelli, la vertebroplastia percutánea consiste en
rellenar el cuerpo vertebral fracturado con polimetilmetacrilato
--una especie de cemento-- con el que la vértebra se refuerza y la
fractura se estabiliza.
El tratamiento consiste en acceder a la vértebra con una o dos
agujas y, a través de la piel y mediante control radiológico digital,
inyectar el cemento. La técnica --de unos 30 minutos de duración--
sólo precisa sedación anestésica y puede aplicarse en quirófano, sala
de Tomografía Axial Computerizada (TAC) o en la sala de angiografía
vascular, con el objetivo de contar con una imagen de calidad de la
zona afectada.
Tras la intervención, el paciente es dado de alta en 24 horas,
"mientras que la mayoría de ellos no necesita tratamiento analgésico
ni una rehabilitación específica derivada de la intervención", según
explicó el experto.
ASISTENCIA EN LA RED PÚBLICA
Por el momento, según señaló Gemelli, en la comunidad andaluza,
este tratamiento sólo se aplica en el Hospital Infanta Luisa y en el
Hospital Reina Sofía de Córdoba, único centro de la red sanitaria
pública que incorpora esta técnica. A este respecto, el especialista
del Hospital Infanta Luisa señaló que "próximamente se incorporará
esta técnica a la cartera de servicios del Servicio Andaluz de Salud
(SAS)".
De hecho, según indicó Gemelli, a lo largo de esta semana, se
realizará la primera intervención de este tipo en el Hospital Virgen
del Rocío de Sevilla.
En cuanto al coste del tratamiento para un paciente privado, el
gerente del hospital, Obdulio Rodríguez-Armijo, señaló que "todo el
proceso asistencial se valora en unos 3.000 euros".
NUEVOS AVANCES
Además, Gemelli destacó el uso de la Kifoplastia, variante de la
vertebroplastia que levanta la vértebra hundida, recuperando la
columna su curva original y que se emplea en fracturas de menos de
tres meses de evolución. Según los especialistas del centro, "esta
técnica, junto al uso de cementos biológicos, es el tratamiento de
elección en fracturas muy recientes de pacientes jóvenes --menos de
40 años-- con alteración de la curva de la columna dorsal o lumbar".
Hasta la aparición de estos tratamientos, la única opción de una
fractura por compresión vertebral se limitaban a: reposo en cama,
tratamiento con analgésicos potentes, hospitalización para
tratamiento paliativo del dolor, colocación de corsés ortopédicos y
cirugía.
La vertebroplastia puede realizarse en varios cuerpos vertebrales
en una única sesión, aunque se recomienda que no superen las cinco
vértebras por sesión. Además, según Gemelli, "el riesgo de una nueva
fractura en el cuerpo vertebral tratado es casi inexistente".
PACIENTES INDICADOS
En cuanto a los pacientes que pueden someterse a esta técnica, el
responsable del centro indicó que la vertebroplastia está
fundamentalmente indicada para aquellas personas con dolor crónico de
espalda provocado por una o más fracturas por compresión vertebral y
que no cede con tratamiento sintomático.
Mientras que no son candidatos a una vertebroplastia percutánea,
aquellos pacientes con fractura del muro posterior vertebral, durante
el tiempo que dure su estabilización antes de ser tratadas y aquellas
causas de dolor de espalda como patología discal, estenosis de canal
o síndrome facetario.
La fractura, tal y como señaló Gemelli, puede estar provocada por
osteoporosis senil u otras causas como traumatismos y tumores. A este
respecto señaló que, en España, se registran unas 100.000 fracturas
por osteoporosis al año.
Además, según los datos ofrecidos por el centro, el 40 por ciento
de las mujeres mayores de 50 años sufrirá, al menos una vez, una
fractura por osteoporosis (las más frecuentes se localizan en
antebrazo, cadera y columna vertebral).
En cuanto a los riesgos de esta técnica, Gemelli insistió en que
se trata de un tratamiento mínimamente invasivo. Si bien, según los
expertos, "puede producirse alguna complicación en aproximadamente un
1 por ciento de los casos".
Entre estos riesgos se encuentran la extravasación de cemento al
disco intervertebral o al espacio paravertebral, que normalmente no
necesitan tratamiento adicional alguno, pero ocasionalmente podría
comprimir una raíz nerviosa y necesitar descomprensión quirúrgica.
Además, según los responsables del hospital, "ocasionalmente, se ha
descrito un empeoramiento del dolor o no cesión de éste".
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08-Abr-2003 14:30:01
(EUROPA PRESS)
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