Actualizado 09/11/2003 17:14 CET

Neurólogos advierten de que más de la mitad de los dolores de cabeza crónicos son provocados por el abuso de analgésicos

MADRID, 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

El 65 por ciento de los casos de dolor de cabeza crónico están provocados por el consumo abusivo de analgésicos, un problema especialmente relevante en España, donde siete de cada diez personas de entre 18 y 40 años toma estos medicamentos de forma habitual, y un 37 por ciento al menos una vez al mes, según aseguró hoy a Europa Press la doctora Margarita Sánchez del Río, directora del Programa de Cefaleas del Hospital Ruber Internacional.

Tras poner de relieve que el 37,7 por ciento de los fármacos para el dolor y/o para bajar la fiebre, se toman sin receta, la especialista del Ruber Internacional estima que todos los datos apuntan a que se está produciendo "un empleo masivo de analgésicos en todos los grupos de edad". De hecho, en los últimos seis años su venta ha subido un 25 por ciento.

Entre pacientes de cefalea crónica diaria (patología que afecta a entre el 2 y el 5 por ciento de la población), el 79 por ciento abusan de al menos un analgésico; el 37 por ciento de dos; el 22 por ciento de tres y el siete por ciento de cuatro. Aunque el número de píldoras ingeridas suele variar de tres a cinco como media, existen casos de pacientes que toman hasta 25.

En lo que se refiere al tipo de analgésico del que se suele abusar, en el 75 por ciento de los casos es simple, tipo paracetamol; en el 71 por ciento contiene cafeína; en el 26 por ciento es ergotamina; en el 15 por ciento triptanes y en el 4 por ciento antiinflamatorios.

Para Sánchez del Río, neuróloga y miembro de la Asociación Americana para el Estudio del Dolor de Cabeza, se trata de "una pescadilla que se muerde la cola". Los pacientes toman estos medicamentos porque les duele la cebeza y, a la larga, son los analgésicos los que se lo provocan. En este sentido, puso como ejemplo que tomar diez triptanes mensuales durante dos años acaba provocando cefalea crónica, plazo que se alarga hasta los cinco años en el caso de otros analgésicos.

La especialista, que asegura que esta dolencia crónica tiene solución a través de un correcto diagnóstico y de adecuados recursos terapéuticos, destaca que el abuso de estos medicamentos no conlleva únicamente dolor de cabeza, sino que también puede provocar patologías como la nefritis intersticial, "que puede evolucionar muy desfavorablemente". Asimismo, indica que "si se abusa de ciertos analgésicos, pueden surgir problemas como hemorragias digestivas o reacciones alérgicas".

UN MÉTODO INNOVADOR

Por otro lado, anunció que un equipo de investigadores del Ruber Internacional ha desarrollado un innovador método que consigue solucionar el 95 por ciento de los casos de dolor de cabeza basándose en una combinación de herramientas disgnósticas y terapéuticas adaptadas a la problemática específica de cada paciente, entre las que destaca la "desintoxicación" de analgésicos.

Sánchez del Río puntualiza que cuando habla de "solucionar" se refiere a que se consigue que pacientes con un dolor que les incapacita para hacer su vida normal puedan trabajar o estudiar sin problemas. "Nadie cura los dolores de tipo idiopático", señaló.

Según explicó, el primer paso es el estudio "pormenorizado" del problema del paciente, analizando "el grado de eficiacia y tolerancia" de los tratamientos farmacológicos previos.

Posteriormente, una vez obtenido el diagnóstico, para lo que puede ser necesaria la realización de tomografías computerizadas (TAC) o resonancias magnéticas de cabeza, las actuaciones discurren en varios sentidos, incluyendo la optimización del tratamiento con fármacos; la práctica de infiltraciones locales, si es necesario; o incluso el ingreso.

En el marco de este método terapéutico se incluye también la posibilidad de recurrir a las denominadas "terapias conductuales" o 'biofeedback', así como al ingreso en la modalidad de "hospital de día" en el caso de que el dolor sea incapacitante.

A juicio de la doctora Sánchez del Río, el tratamiento farmacológico que siguen los pacientes con cefalea, no siempre apropiado para el fin que se persigue, es clave para combatir esta patología.