9 de abril de 2020
 
Actualizado 14/11/2012 17:51:25 +00:00 CET

Voluntarios pasarán 21 días cabeza abajo para un experimento de la ESA

Estudios de la ESA para comprender cambios fisiológicos en el espacio
ESA

MADRID, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Agencia Espacial Europea (ESA) someterá a una docena de voluntarios a pasar 21 días tumbados y con la cabeza por debajo de la horizontal como parte de un estudio para comprender y mitigar los cambios fisiológicos que sufren los astronautas en el espacio.

Según ha explicado la agencia espacial, lejos de ser unos días de descanso y relajación, los sujetos de este nuevo estudio de reposo se someterán a un intenso programa de pruebas y reconocimientos médicos.

Concretamente, los 12 voluntarios estarán divididos en tres grupos que probarán distintas técnicas para mitigar la pérdida de masa ósea y muscular. El grupo de control pasará 21 días en cama sin ningún tipo de contramedida. Así, no se podrán levantar de la cama ni una sola vez, ni para estirar las piernas, cambiar de aires, darse una ducha o ir al baño.

El segundo grupo seguirá un estricto programa de entrenamiento utilizando máquinas de ejercicio vibratorias y de resistencia, mientras que el último grupo también utilizará estas máquinas, y tomará suplementos dietéticos basados en la proteína de suero de leche, un suplemento utilizado por los culturistas para desarrollar masa muscular.

Los voluntarios participarán en todas y en cada una de las fases de este proyecto, cuya duración total será de un año. Entre cada sesión de reposo tendrán cuatro meses para recuperarse y descansar en condiciones, según ha indicado la ESA.

Los expertos han indicado que, a medida que el cuerpo envejece, pierde densidad ósea y masa muscular y los astronautas, cuando viajan al espacio, sufren un deterioro similar, pero a un ritmo mucho mayor que en la Tierra.

Al permanecer tumbados en cama con la cabeza inclinada 6 grados por debajo de la horizontal, los cuerpos de los voluntarios reaccionarán de forma similar a como lo harían en condiciones de microgravedad, pero de forma más barata y segura.

Esta investigación de la ESA forma parte de un programa internacional de estudios de reposo, que tiene como objetivo desarrollar y probar técnicas que ayuden a mitigar el deterioro físico asociado a la vida en órbita, a la vejez y a los periodos de inmovilidad consecuencia de una enfermedad.