Una "lámpara mágica" para crear medicamentos a partir de semillas

Publicado 20/08/2015 12:14:46CET

   VALENCIA, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Desarrollar un dispositivo capaz de fabricar medicamentos a partir de semillas expuestas a diferente intensidad y golpes de luz. Este es el objetivo del proyecto 'AladDNA', con el que un grupo de estudiantes de la Universitat Politècnica de València (UPV) en iGEM 2015, el concurso de biología sintética organizado por el Massachusetts Institute of Technology (MIT). La cita será el próximo 24 de septiembre en Boston y contará con la participación de 280 equipos. El de la universidad valenciana será el único representante español.

    Según explican los componentes del equipo iGEM UPV 2015, el dispositivo sería como "una lámpara mágica, --de ahí su nombre AladDNA-- a la que se le pide el medicamento que deseas, y el dispositivo lo produce".

   "Las semillas estarán en un dispositivo con forma de lámpara, dentro de la que cual instalaremos los leds para dar luz, y el circuito electrónico para controlarlas", explica Mónica Gutiérrez, una de las alumnas integrantes del equipo iGEM UPV 2015.

   El dispositivo ideado por los jóvenes estudiantes de la UPV podría aplicarse para producir múltiples medicamentos o bioproductos, aunque experimentarán con cuatro: una vacuna, un antiviral, un anticuerpo y una proteína que modula el sistema inmunológico. Dependiendo de la intensidad y pulsos de luz que la semilla recibe durante su germinación, se selecciona uno de los cuatro fármacos que la planta desarrollará en sus hojas y sus frutos.

   "Usando como inductores los diferentes pulsos de luz, se activa dicho circuito para que produzca el medicamento o bioproducto deseado, que depende de la secuencia de pulsos de luz que se le dé a la semilla. Nosotros trabajaremos con dos luces, roja y azul, para producir hasta 4 medicamentos".

   "El circuito se podría ampliar para almacenar la información de cualquier tipo de producto, permitiendo que sea útil en diferentes ámbitos. Nos planteamos incluso que con más investigación y estudios de seguridad, no sólo serviría como dispositivo portátil para lugares aislados, si no que se podrían hacer invernaderos para producir de forma barata y autónoma cualquier compuesto biológico. La utilidad de usar la luz como activador radica en la no toxicidad y la facilidad de uso", añade Mónica Gutiérrez.

ORIGINALIDAD

   Paradójicamente, la novedad no está en el uso de la luz para activar un principio activo, puesto que eso ya se está haciendo. La originalidad del proyecto radica en poder almacenar la información de varios fármacos y otros bioproductos en una sola semilla y decidir qué y cómo se produce en cada momento.

   En cuanto a las posibles aplicaciones, Gutiérrez explica que "hemos diseñado una pequeña taza en la que crecería el germinado, de manera que se pueda cultivar en cualquier parte --en un campo de refugiados o incluso en el espacio. Mediante los pulsos de luz, la planta produce el fármaco y el usuario se lo puede comer o beber directamente. Seguimos con los ensayos pero, de momento, el proyecto pinta bastante bien".

   El equipo de estudiantes de la UPV está asesorado por cuatro investigadores de la universidad, en concreto: Diego Orzáez, Alberto Conejero, Jesús Picó y Javier Urchueguía. El proyecto cuenta además con el apoyo del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en la Comunitat Valenciana.

   iGEM es el acrónimo de International Genetically Engineered Machine, el concurso creado en 2004 como una competición de verano dirigida a alumnos brillantes. Un año después, el MIT abrió la prueba a equipos internacionales con el objetivo de impulsar una nueva comunidad de expertos mundiales en este campo. Hoy iGEM es una cita mundial para los expertos en biología sintética y una incubadora de talentos que, año tras año, bate récords de participación.

   La UPV ha participado en todas las ediciones celebradas desde 2006, al principio dentro de un equipo interuniversitario valenciano y en la última competición con un equipo totalmente propio. Precisamente, el año pasado el equipo iGEM-UPV obtuvo el premio especial Best Part Collection, por su proyecto Sexy Plant, en el que presentaron una novedosa estrategia para el control de plagas en agricultura, como alternativa a los pesticidas: crear plantas sintéticas capaces de producir y liberar feromonas sexuales de insectos, equipadas con un interruptor genético que activa las señales químicas para generar confusión sexual y así controlar las plagas que pueden asolar los cultivos de distintas especies vegetales y frutales.