Publicado 03/03/2021 16:06CET

Alfred Sala recomienda a los futuros autores "escribir sobre lo que les gustaría leer"

Alfred Sala en el Encontre d’Escriptors de la Biblioteca Valenciana
Alfred Sala en el Encontre d’Escriptors de la Biblioteca Valenciana - GVA

   VALÈNCIA, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

   El escritor Alfred Sala ha recomendado a los futuros autores "escribir sobre lo que les gustaría leer". Además, ha considerado que las cualidades que debe poseer un escritor son "tener una buena imaginación y ser un buen narrador de historias".

   Sala ha participado en el Encuentro de Escritores 'online' de la Biblioteca Valenciana, donde ha compartido que se hizo escritor cuando de pequeño, después de ver los dibujos animados del 'Correcaminos y el Coyote', escribía en una libreta las trampas que ideaba para atrapar al correcaminos.

   Y es que la inspiración para escribir puede nacer de un dibujo, de los animales que rodean su casa de campo, de los libros que lee, del teatro al que asiste y de las relaciones personales que mantiene, ha explicado.

   El autor, galardonado con el 39 Premio Enric Valor de narrativa juvenil de Picanya con su novela de aventuras 'Expedició al Congo.

   Bwana Nyani', ha confesado que nunca ha estado en África y que no es necesario haber estado en un lugar para escribir sobre este, porque una adecuada documentación suple esa ausencia.

   Dedicado 35 años a la enseñanza, sus novelas tienen mayoritariamente un público juvenil como 'Barón Rojo', 'Una hora al Cretaci' y la citada anteriormente.

   El autor se muestra contento de haber compatibilizado su profesión con ser "escritor esporádico" que es como él mismo se define. Ha manifestado que antes de ponerse a escribir "ya sabe cómo acabará la historia" y que lo que más le cuesta es poner el título, tarea que siempre deja para el final.

   Sala ha destacado la importancia de leer y ha animado a hacerlo a diario porque él "no contempla un día sin leer". Apasionado del cómic, sobre todo de 'Tintín' y de la ciencia ficción, sus autores favoritos son Isaac Asimov y Ray Bradbury.

   Finalmente, ha comentado que su mejor tarde es la que dedica a releer las novelas de Julio Verne en un libro antiguo que guarda de su abuelo, editado en 1884.