Publicado 15/01/2022 12:43CET

Luna Ki: "Asocio 'Voy a morir' a mi primer amor, que me enseñó cómo no hay que hacer las cosas"

Archivo - Luna Ki
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VALÈNCIA, 15 Ene. (EUROPA PRESS) -

"Voy a morir, voy a matar, cuando no estás, nada es igual". Esta es la primera frase de la canción con la que Luna Ki se presenta al Benidorm Fest, la preselección española para Eurovisión 2022, y que nació dentro de un armario hace dos años, cuando Ki "estaba con el corazón totalmente roto" tras separarse de quien pensaba que era "el amor de su vida".

Si bien en aquel momento "sí hubiera defendido esa letra", ahora mismo en una entrevista con Europa Press remarca: "No está bien sentirse así, y si te sientes de esa manera, te recomiendo que te pongas 'Voy a morir' de Luna Ki para ponerte a bailar, soltar toda esa mierda, sudar y sacar toxinas". Y es que Ki asocia esta canción al primer amor, que "le enseñó cómo no hay que hacer las cosas".

De hecho, su canción del Benidorm Fest forma parte del próximo álbum que está preparando, en el que quiere reflejar lo "tóxico" y dejarlo en allí. "Mi música es una forma de sanación, siempre busco darle una vuelta y mis canciones suenan alegres y energéticas", explica.

Ki remarca que con su música busca dar "un espacio a personas que no se sienten bien" y a "personas marginadas". Igualmente, pone el foco en la depresión, una "enfermedad que se cobra más vidas que el Covid entre los menores de 50 años". "He perdido a personas por suicidios y yo misma he pasado por intentos de suicidio", subraya.

Si hoy Ki hace bandera de este mensaje y se presenta como una persona "fuerte y recuperada", es precisamente porque "ya ha pasado por su proceso". Las dudas, no obstante, están ahí: "Hay días que he pensado que en realidad soy es una puta depresiva de mierda y que no represento nada, lo que represento es que estoy deprimida y triste, quien me quiera votar que me vote". "Hay momentos en que he querido hablar así, pero no lo he hecho por miedo al rechazo o no ser vista como alguien violento", agrega.

"SERÍA UN BOMBAZO QUE UNA PERSONA QUEER REPRESENTARA A ESPAÑA"

Luna Ki es una persona no binaria y queer, y considera que "sería un bombazo" que alguien que forma parte de este colectivo fuera a Eurovisión representando a nuestro país. Sin embargo, apunta: "Cuando salgo a la calle en España veo tantas agresiones, tantas cosas que no están mal que no veo a una persona no binaria, ni queer, ni maricón ganando".

"Entiendo que quizá para España sea más fácil de comprender la lucha feminista que lo que estoy haciendo yo" en Voy a Morir. Remarca la artista que no es que no luche por el feminismo, sino que no lo nombra en su canción. Aún así, el éxito de artistas como Samantha Hudson le da "esperanza".

Para Ki, sería "una muy buena idea" y cree que podría "sorprender a toda Europa". Sí se ve sobre el escenario de Turín: "Sé adaptarme muy bien a las energías, al resto de países, soy una persona muy abierta. Me lo imagino mucho, pero a la vez no. Lo veo difícil en España por el pensamiento que hay".

Aunque siente que "ya ha ganado" con estar en Benidorm, sí imagina el papel que tendría como representante de España: "Yo haría muchas cosas muy chulas con esta oportunidad, por la comunidad gay y los levantaría a todos. Quizá hasta se le pueda dar la vuelta a la situación".

Y es que para Ki, el arte "es una manera de influir muy pura" y "muy tocha". "Sería capaz de reeducar a la gente muchísimo e incluso de cambiar el pensamiento", pero "está difícil, hay mucha competencia".

De hecho, esta es otra de las cosas para las que se está preparando psicológicamente: "Aquí o ganas o pierdes y yo no soy muy de eso porque creo que el arte no se puede puntuar. Me estoy mentalizando de que gane o pierda, eso no haga temblar mi autoestima ni mi valor como artista. Aquí somos todos muy válidos y tendrá que ganar lo mejor, lo que más represente, algo con un fondo político o social. Cuentan tantas cosas".

LA MALETA DE BENIDORM

Uno de los puntos principales de la visión artística de Luna Ki es la estética que asocia a cada uno de sus temas. De hecho, explica que aplica un patrón de colores a cada canción, e incluso lo utiliza en su día a día: "Cuando saqué 'Putón' todo era plateado, lila y negro, con 'Reggaetónki', rojos, amarillos y azules".

La paleta de "Voy a morir", sin embargo, se la guarda. Ni siquiera la portada del single da pistas, puesto que es una foto que ya se había hecho previamente. "Presenté la canción en el último día límite y tenía que salir cinco días después, así que no daba tiempo". De hecho, al ser seleccionada la canción, tuvo que retrasar otro single que tenía previsto para finales de diciembre.

Así, explica que todavía no sabe "cómo va a ser la maleta del Benidorm Fest", una semana llena de actos en la que prevé sacar un 'look' cada día. Lo único que descarta es el atuendo de su última actuación en directo en la Sala Chachá de Madrid: un traje hecho con piezas de látex con una máscara que sólo dejaba ver sus labios y ojos.

Según cuenta, esta era una de sus opciones para la actuación en Benidorm, ya que considera que era "super impactante". No obstante, la experiencia "a nivel técnico y personal fue un desastre". Pese a que "la gente se lo pasó bien", la artista no se sintió cómoda con ello. "Eran solo cinco canciones y dije, 'Venga va, seguro que lo aguanto'. No lo aguanté para nada".

Explica que las prendas le contraían los músculos y que al tener que ponerse los auriculares antes de la máscara y la peluca, estuvo aislada del sonido más de cuarenta minutos antes del show. "Era como una experiencia real muñeca".

"Técnicamente y a nivel de respiración sentía que me ahogaba, que era super complicado moverme, como muy robótico, pero lo disfruté porque me llega a pasar en algo como el Benidorm Fest y sí que lo puedo pasar fatal, aunque lo hubiese descartado", explica.

"A VER SI ESTA APRENDE A NO LLEVAR MINIFALDA"

La estética de Luna Ki forma parte también del mensaje de su música, aunque la artista remarca que "ha sido así toda la vida". "Una manera de expresarme desde el colegio es hacerme mis 'looks'. Para mí es increíble poder sacarle un potencial a esto", ya que es la primera vez que "queda constancia en medios" de cómo vive y cómo se viste.

"Cuando iba al colegio me decían: 'No puedes maquillarte así, o no puedes llevar las uñas así', y ahora es algo que atrae a los demás y que me define, es un cambio total a cuando iba al cole que era todo como 'A ver si esta aprende a no llevar minifalda'", cuenta.

Pese a que no revela ningún detalle de qué materiales y colores tiene en mente para "Voy a morir", en los dos estilismos que ha lucido por el momento en actos públicos relacionados con la canción, ha predominado el negro. De hecho, a la rueda de prensa de presentación acudió con un traje inspirado en una bolsa de basura.

"Yo me sentía muy 'trash', sentía que representaba el 'trashismo' en la rueda de prensa". De hecho, el traje es de la marca Bingbaylola y no se va a poner a la venta, aunque sí se hará una sesión de fotos.

Y es que, a la hora de sus apariciones públicas, Ki mezcla su armario personal con propuestas de diseñadores, y las que le hace su "mano derecha", su director de moda MNLO, con quien decide cada estilismo y se encarga de contactar con las marcas. "Él sabe de la importancia de la moda para mí, pero no me viste, no soy un muñeco, no decide lo que me pongo".

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